Los retrocesos de 2026 frente a 2025 se concentran en el aumento de 8,6% a 12,1% de la desnutrición crónica; el alza de la obesidad de 25,7% a 27,2%; y la población que percibe poco o ningún respeto por la libertad de expresión que pasa de 76,3% a 78,8%, según el informe realizado por Centrum PUCP y el Social Progress Imperative.

El Índice de Progreso Social Regional del Perú (IPSRP) 2026 muestra una mejora moderada frente a 2025. El promedio nacional alcanza los 59,3 puntos, apenas 0,2 puntos más que el año anterior, según informó Centrum PUCP, escuela de negocios de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) que elabora el índice en alianza con el Social Progress Imperative con sede en Estados Unidos.

Respecto a 2025, la asistencia a la educación superior aumenta de 80,8% a 84,1%, mientras que la proporción de personas que culminan sus estudios superiores pasa de 22,9% a 2,4% y la asistencia secundaria sube de 91,6% a 93,1%. En tanto, la violencia contra las mujeres disminuye de 25,5% a 23,2%; y se reduce la percepción de inseguridad de 86,0% a 84,4%.

Además: Dos de cada tres ofertas laborales en el Perú requieren habilidades tecnológicas, señala estudio

Estos cambios muestran una mejora anual en educación, seguridad y convivencia, aunque no eliminan las brechas de calidad y acceso entre regiones, relata Centrum PUCP.

La comparación anual también presenta señales favorables en salud infantil y materna: la enfermedad diarreica aguda en menores de cinco años disminuye de 11,9% a 10,1%, la anemia baja de 33,7% a 33,4% y la mortalidad materna pasa de 244 a 210 casos.

Los retrocesos de 2026 frente a 2025 se concentran en el aumento de 8,6% a 12,1% de la desnutrición crónica; la obesidad sube de 25,7% a 27,2%; la población que percibe poco o ningún respeto por la libertad de expresión pasa de 76,3% a 78,8%; entre otros.

“Los resultados de 2026 muestran una doble realidad. Por un lado, la conectividad y la educación están ampliando capacidades en prácticamente todo el territorio; por otro, los retrocesos en salud, como la atención efectiva, y las oportunidades revelan que el progreso todavía no es integral. La agenda debe pasar de ampliar cobertura a asegurar calidad, continuidad y uso efectivo de los servicios, con políticas diferenciadas para cada región”, señaló el profesor Ruben Guevara, director
general de Centrum PUCP.

Resultados por dimensiones

El Índice de Progreso Social tiene tres dimensiones. La dimensión de Necesidades Humanas Básicas alcanza un promedio nacional de 68,9 puntos, con Callao (79,0) y Lima Metropolitana (78,8) ocupando los primeros lugares, seguidos por Tacna (78,4), Moquegua (77,5), Ica (75,3) y Tumbes (75,0). En la parte baja se ubican Huánuco (57.0), Madre de Dios (57,2), Loreto (57,3), Ucayali (58,1), Huancavelica (58,5) y Puno (58.8).

La brecha entre territorios con mayor cobertura de servicios y regiones con dificultades de acceso físico, nutrición, salud, saneamiento y seguridad demuestra que la expansión de infraestructura debe acompañarse de personal, mantenimiento y capacidad resolutiva, señala la entidad.

Por el lado de la dimensión Fundamentos del Bienestar, esta registra 49,4 puntos y constituye el principal rezago nacional. Pasco lidera con 62,6 puntos, seguido por Cajamarca (59,2), Amazonas (58,8), Huancavelica (58,8) y Apurímac (56,7). En el extremo inferior aparecen Lima Metropolitana (41,6), Lima Provincias (44,8), Callao (44,9), Áncash (48,6) e Ica (49,3). El resultado evidencia que la cobertura material y la concentración económica no garantizan mejores resultados en conocimiento, salud, información y sostenibilidad ambiental.

En la dimensión de Oportunidades, se alcanza 59,6 puntos. Moquegua lidera con 69,0 y es la única región en el nivel “Medio Alto”; Ayacucho (64,8) e Ica (64,2) completan las primeras posiciones, seguidas por Áncash (64,0), Apurímac (61,6) y Piura (60,5). Puno (50,7), Callao (53,1) y Madre de Dios (55,7) ocupan la parte baja. La dimensión muestra que los derechos personales, la libertad de elección, la tolerancia, la inclusión y la educación superior siguen distribuyéndose de manera desigual.

«Los resultados advierten que el aumento del progreso social no será sostenible si la expansión de conectividad y educación no se acompaña de salud preventiva, servicios confiables, protección de derechos y oportunidades reales de participación. La política pública debe priorizar resultados y no únicamente cobertura formal», destaca Centrum PUCP.