Walter Wang pidió dinero prestado a su padre, un legendario multimillonario taiwanés, para comprar una fábrica de tubos de plástico. Desde entonces, ha multiplicado por siete el negocio y ha amasado su propia fortuna multimillonaria viviendo el sueño americano.
Este sitio utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Al continuar navegando, aceptas su uso. Puedes deshabilitarlas desde tu navegador.