El trabajo de PepsiCo en el país involucra el desarrollo de prácticas sostenibles en toda su cadena de valor, desde la agricultura y producción hasta la venta de productos.

Cada vez son mayores y más numerosas las advertencias de expertos en medio ambiente sobre el riesgo que corre el planeta si no se reducen los impactos que producen personas, países y empresas en este. En dicho contexto, es crucial que las compañías adopten medidas para mitigar su impacto ambiental y contribuir así a construir un planeta más sostenible.

La multinacional PepsiCo tiene compromisos muy claros y concretos en el terreno de la sostenibilidad. Estos se agrupan bajo el paraguas de PepsiCo Postive (Pep+), una transformación estratégica con la que busca generar crecimiento y valor y, al mismo tiempo, impulsar un cambio positivo para el planeta y las personas. Sus principales ejes de acción son: agricultura, cadena de valor y elecciones con impacto positivo.

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Sus avances, en ese sentido, son evidentes. La compañía agroindustrial con importante presencia en el Perú logró en el 2021 que el 100% de la energía eléctrica usada en sus operaciones provenga de fuentes renovables. Además, su planta de producción ubicada en Santa Anita, Lima, no genera residuos para el relleno sanitario y, próximamente, la ampliación de su planta de tratamiento de agua le permitirá recircular el 65% del agua utilizada en sus procesos. Además, el 100% de sus botellas de plástico PET son reciclables y biodegradables.

Por otro lado, PepsiCo cuenta con programas asociados a la restauración de amunas (técnicas ancestrales utilizadas por los incas), en alianza con Aquafondo y The Nature Conservancy. En los dos últimos años, ha contribuido con 398,7 millones de litros, que equivalen a 100 piscinas olímpicas de 4 millones de litros c/u y, este 2023, busca lograr 119 millones de litros, que representan aproximadamente 70 piscinas más.

En la agricultura peruana, la empresa destaca por implementar prácticas regenerativas para trabajar y restaurar el campo, lugar de donde obtiene la materia prima (papa, camote, maíz y plátano) para sus productos.

PepsiCo desarrolla, en conjunto con sus socios agricultores, cultivos e ingredientes clave de manera sostenible que contribuyen a fortalecer los medios de vida de las comunidades que los producen, convirtiéndose en el mayor comprador de papa industrial en el mercado peruano.

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Algunos de los proyectos desarrollados en el campo se basan en nuevas tecnologías para sistemas de uso eficiente de agua; monitoreo del clima con estaciones meteorológicas; y monitoreo de plagas y enfermedades, mediante drones y softwares especializados. Gracias a estas prácticas, agricultores en Nazca han logrado reducir en un 44% el consumo de agua de sus parcelas y aumentar el rendimiento del sistema de riego por goteo hasta 47.3 toneladas por hectárea versus 30 toneladas por hectárea.

Finalmente, la compañía se enfoca en desarrollar productos que fomenten, a lo largo de su cadena de valor, una economía circular e inclusiva, respetando los límites del planeta. Por ello, innova constantemente para ofrecer un portafolio de productos respetuosos con el medio ambiente y proporciona información simple y clara en sus empaques a fin de empoderar a sus consumidores.

Hoy la sostenibilidad es una apuesta estratégica por el futuro, ligada fuertemente al desarrollo del negocio. Así, PepsiCo trabaja día a día consciente de su responsabilidad con el entorno y las comunidades donde opera, estableciendo prioridades y aplicando soluciones a largo plazo con el objetivo de asegurar un futuro sostenible para todos.

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