Desde 2019, Caja Cusco viene fortaleciendo su cartera con soluciones de crédito de impacto. A través de alianzas con prestigiosos organismos especializados, ha logrado posicionarse con créditos que no sólo generan riqueza económica, sino que velan por la sostenibilidad ambiental y social, además de la equidad de género en el país.
Caja Cusco avanza firme en su apuesta por el financiamiento sostenible, con la intención de incrementar los créditos de impacto en el segmento de las microfinanzas en Perú. En efecto, en el presente año proyecta continuar emitiendo bonos subordinados sostenibles por hasta 20 millones de dólares, que se sumarán a su más reciente colocación.
En diciembre último, la institución -que cuenta con 540.000 clientes y 147 agencias en el país- realizó su primera emisión de bonos subordinados sostenibles por S/100 millones a un plazo de 10 años.
La emisión cuenta con un Marco de Bonos Sostenible que se encuentra alineado a estándares internacionales de la ICMA y con una Segunda Opinión (SPO) de S&P Global Rating y el respaldo estratégico de la Corporación Financiera Internacional (IFC). Un 60% de los fondos fueron destinados a créditos verdes y de «Economía Azul» para preservación hídrica, un 30% para mitigar la desigualdad de género en el acceso al crédito mediante el financiamiento de empresas lideradas por mujeres, y un 10% exclusivo para bionegocios de deforestación cero en la Amazonía. Cada uno de los objetivos aspira a alcanzar metas establecidas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas y, según precisó Caja Cusco, beneficiarán a 100 mil personas.

Carrera por la sostenibilidad
La estrategia de sostenibilidad aplicada a sus colocaciones data de hace seis años. Todo comenzó en 2019, con el lanzamiento de los primeros productos sostenibles en cuatro de sus agencias y un alcance de 480 clientes. En 2020, en plena emergencia sanitaria, Caja Cusco amplió la oferta de su cartera verde a 18 agencias de Apurímac y Cusco.
En 2022, la entidad financiera logró un nuevo hito en su carrera por las finanzas verdes. Ese año firmó un primer convenio con BID Invest para escalar a nivel nacional el producto “Rural y Agro”. A la iniciativa, le siguió en 2023, la firma de un segundo convenio con la Cooperación Alemana (GIZ) para profundizar el enverdecimiento de sus créditos, con más productos verdes, y logró incorporar en sus variables de colocación el “Impacto Ambiental”; y en 2024, con CARE, para fortalecer su programa de créditos “Emprende Mujer”, además de otra alianza con Global Forest Watch para la creación del préstamo “Agroprotector”, que busca promover prácticas agrícolas sostenibles y proteger los bosques en cultivos como el café y el cacao.
El año pasado, los productos de Caja Cusco estuvieron disponibles en 48 agencias, lo que representa casi un tercio de su red. En total, alcanzaron los 165 millones de soles (48 veces el tamaño con el que partieron seis años atrás) y llegaron a 17 mil 600 clientes.

Cada uno de los pasos dados, le ha permitido a la institución alcanzar objetivos de negocio sólidos, ser más rentable, afirmando la creencia de que la sostenibilidad es una inversión, más que un gasto. Así, en los últimos seis años, la microfinanciera pasó de generar 78 millones de soles en utilidades a 161 millones de soles en 2025 y un retorno sobre la inversión (ROE) de 20,2% (en 2019, el ROE era de 15,3%).
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