El déficit fiscal se ubicó en 2,2% del PBI en 2025. Scotiabank prevé que este llegue a 2% del PBI este año, por encima del 1,8% del PBI proyectado por el Gobierno.
El déficit fiscal alcanzó un monto equivalente al 2,2% del PBI al cierre del 2025, según cifras del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Esta cifra no solo muestra una importante mejora respecto del
déficit de 3,4% del PBI del 2024, sino también que el Gobierno cumplió con la meta oficial por primera vez desde el 2022.
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La mejora de las cuentas fiscales se debió tanto al aumento de la recaudación tributaria por encima de lo previsto —impulsada por los altos precios de los metales, el mayor dinamismo de la demanda interna e ingresos extraordinarios—; así como a un menor ritmo de expansión del gasto público, en especial la
desaceleración de la inversión pública del Gobierno Nacional. Así lo informó el Departamento de Estudios Económicos de Scotiabank.
Para el 2026 la meta de déficit fiscal es aún más exigente (1,8% del PBI). Frente a ello, Scotiabank indica que su proyección es de un déficit fiscal de 2% del PBI para este año, menor al 2,2% del 2025, pero aún por encima de la meta oficial.
Según la entidad, existen factores que podrían impulsar los ingresos tributarios por encima de lo proyectado, como precios de metales como cobre y oro sostenidamente altos y una demanda interna que crezca por encima de lo usual en un año electoral. Asimismo, el crecimiento del gasto público podría moderarse si la curva de aprendizaje de las nuevas autoridades del Gobierno Nacional es relativamente lenta —a fines de julio ingresa el nuevo gobierno—. De darse estos supuestos, y asumiendo que no se realicen nuevos aportes a Petroperú o gastos asociados a Defensa es posible que se pueda alcanzar la meta de déficit, indica Scotiabank.
«A mediano plazo el objetivo de alcanzar la regla fiscal (1% del PBI a partir del 2028) es más retador. Recordemos que los precios de los metales han registrado récords en el 2025 e inicios del 2026 y es difícil que mantengan esos niveles los próximos años, lo que haría que los ingresos extraordinarios por pago de Impuesto a la Renta de empresas mineras no sean sostenibles. Además, en los últimos años el Congreso ha aprobado una serie de leyes que implican un aumento en las remuneraciones de trabajadores
estatales, incrementando de forma permanente el gasto público. En ese sentido, una tarea pendiente sigue siendo la ampliación de la base tributaria, en particular el combate a la evasión tributaria», agregó.
