La operación permitirá evaluar la disponibilidad de este recurso pesquero, cuya presencia podría aumentar durante el fenómeno climático de 2026-2027.
El Ministerio de la Producción (Produce) autorizó una pesca exploratoria de anchoveta blanca o samasa (Anchoa nasus) en el litoral peruano, por un periodo máximo de 15 días calendario. La medida busca recoger información científica sobre este recurso ante los posibles efectos de El Niño 2026-2027.
La evaluación estará a cargo del Instituto del Mar del Perú (Imarpe), que analizará la distribución de la especie, su disponibilidad y sus características biológicas y pesqueras. Los resultados servirán para formular recomendaciones sobre su aprovechamiento.
Según el Imarpe, durante el crucero de investigación realizado entre el 15 de setiembre y el 7 de octubre de 2026 se estimó una biomasa acústica de samasa de 242.602 toneladas. El organismo científico señala que la presencia de esta especie en el litoral peruano está relacionada con la intensidad de El Niño y que su biomasa podría aumentar durante este evento climático.
“Necesitamos información científica oportuna para tomar decisiones responsables frente a los cambios que puede generar El Niño en nuestros recursos pesqueros. Esta exploración permitirá conocer mejor la disponibilidad de la samasa o anchoveta blanca y contar con evidencia para definir las medidas de manejo que correspondan”, señaló el viceministro de Pesca y Acuicultura, Jesús Barrientos.
La autorización fue oficializada mediante la Resolución Ministerial N.° 00363-2026-Produce y contempla la participación de embarcaciones pesqueras de cerco de mayor escala con una capacidad de bodega de hasta 110 m³, siempre que cuenten con permiso vigente para extraer esta especie.
Las operaciones se realizarán fuera de las cinco millas náuticas de la costa, bajo el seguimiento científico del Imarpe y las medidas de control correspondientes.
Durante la exploración se recopilarán datos sobre las capturas y las características de los ejemplares extraídos. Esta información permitirá contrastar las estimaciones científicas con lo observado durante las faenas de pesca.
La autorización también contempla la suspensión de las operaciones o el cierre de zonas si se detecta una incidencia elevada de ejemplares juveniles, capturas incidentales u otras condiciones que pongan en riesgo la conservación del recurso.
Al término de la operación, el Imarpe tendrá diez días calendario para presentar un informe con los resultados y las recomendaciones correspondientes.
