En 2013, Charlie, Daniel, Juan Carlos y Renzo disfrutaban el éxito de “outsaiders”, su primer disco producido por Gordon Raphael. A 10 años de aquel momento pisan por primera vez un estudio de grabación en México acompañados del productor Adan Jodorowsky.
El cuarto de grabación tiene un fondo peculiar, con una pared compuesta por puertas de armarios y ventanas de madera. A un costado, un ventanal da directo a la sala de grabación donde los técnicos dan vida al nuevo álbum de Los Outsaiders, que saldrá al mercado en 2024.
El momento es propicio para iniciar la conversación con una banda peruana de rock que apunta a romper fronteras con su música. Todo ocurre en la Ciudad de México.
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¿Cómo y cuándo surgió el proyecto de la banda?
Renzo: La banda surgió el 5 de junio de 2011, en Lima. El nombre nació de un momento en que tiramos muchas ideas intentando centrar lo que era el concepto de lo que queríamos hacer. Ser un outsider era algo que nos atraía muchísimo por lo que significaba. Y en el momento que decidimos ser Los Outsaiders nos pusimos a analizar que nosotros cantamos y hablamos en español, por eso pusimos la a entre la s y la i, para que se lea ‘Outsaiders’ en español.
¿Cuáles han sido sus influencias musicales?
Daniel: Está el lado The Beatles, The Rolling Stones o el punk; entonces, como pilares dentro de nuestras influencias creo que cada uno las toma, pero no lo hace como una emulación, sino para poder construir canciones que suenen a nosotros. Justo hablamos de eso con Adan Jodorowsky y pensamos que una sola banda que pueda encajar en los cuatro [integrantes] no hay.
¿Cuál es su sueño y qué tan cerca están de alcanzarlo?
Renzo: Estamos viviendo el sueño. Estamos en un proyecto muy ambicioso en uno de los mejores estudios en los que hemos trabajado y en una ciudad que a nosotros nos encanta. [El sueño] es literalmente ser lo más grandes que podamos ser, y ahora ya estamos cumpliendo un montón de esos objetivos. El hecho de estar hablando con ustedes es en sí un objetivo, y cada paso que damos es algo que nos acerca más al sueño.
¿Cómo es trabajar con Adan Jodorowsky?
Charlie: Para nosotros es un privilegio. Adan es un productor al que seguimos desde hace mucho tiempo, y llegar a trabajar con él era algo muy lejano hasta hace unos cuatro o cinco años. Estamos muy felices; creo que el disco está sonando de una manera más o menos como lo esperábamos.
¿Qué representa México en su carrera?
Juan Carlos: Fuimos la primera vez en 2015 porque una de las canciones alcanzó un millón de reproducciones en Spotify, y en los números estaba México como el segundo país con más escuchas. Tocamos varias fechas y nos enamoramos. En 2017 vivimos una temporada aquí; es básicamente un segundo hogar.

¿En cuáles otros países les gustaría que resonara su música?
Renzo: Tenemos mucha admiración por todo lo que viene sucediendo en nuestra región. Colombia, Ecuador, Argentina y Chile son lugares increíbles donde recibimos mucho cariño de parte de muchísima gente. España y Estados Unidos son un objetivo diferente y más complejo, pero estamos apuntando también ahí.
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¿Cuál es su visión de la industria musical en el Perú?
Renzo: Hoy Perú se encuentra en una etapa de crecimiento, casi empezando a solidificarse. Hay muchas cosas que todavía quedan pendientes, como que la música realmente deje una huella tributaria importante para que tenga representación en el Congreso; para que puedan generarse medidas o legislaciones que ayuden a que la música sea un verdadero contribuyente en el país. Yo creo que ese es el eslabón que falta.
Daniel: Nosotros hemos visto la evolución y, como banda, tenemos bastantes hitos allá. Fuimos la primera banda que trabajó con Gordon Raphael en Perú, y somos de las únicas bandas que empezamos a vivir solamente de la música. Ahora hay muchas más bandas jóvenes tratando de dedicarse 100% a la música, con nuevos sonidos, y nos alegra bastante. Hay que darle un espacio a la industria musical peruana para que se vea que también se puede exportar; no todo es importar.
Charlie: Yo tengo otra opinión respecto a la industria, sobre cómo van las cosas: no hay mucho espacio en general para otros estilos, como el rock, que es casi parte de un nicho. O para muchos otros estilos que también son derivados, [en cambio] sí hay espacio cuando se trata de bandas o artistas internacionales ya consagrados. Para el sector del rock y lo independiente, ahí, creo que todavía estamos en una etapa muy complicada.
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