La propuesta nikkei ubicada en Yeda, Arabia Saudita, forma parte del holding gastronómico peruano MCK Hospitality y Leylaty Group. Este año, acaban de inaugurar un segundo local en dicho país.

Una combinación armoniosa entre los vibrantes sabores del Perú, la precisión y el arte de las técnicas culinarias japonesas definen al restaurante Kuuru. Ubicado en Yeda, la segunda ciudad más grande de Arabia Saudita, la propuesta nikkei que celebra la diversidad de sabores y culturas goza hoy de notoriedad en la escena regional con un reciente hito: ha sido incluido dentro de la lista de los “50 Best Restaurants” en Oriente Medio y África del Norte en 2024.

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Kuuru asegura que destaca por sus aperitivos potentes, como el el wagyu tataku, las vieiras rococó (un plato gratinado de vieiras con chile rojo), el ceviche Kuuru y las hamburguesas de carne Kuuru wagyu. También resalta que la selección de nigiris es popular junto con el bacalao negro criollo.

Foto: Kuuru

La fascinación por la diversidad de ingredientes peruanos que motivó la creación de esta alternativa culinaria también se ve plasmada en la decoración del restaurante. Por un lado, el ambiente del comedor de lujo está inspirado en la cultura nikkei. Además, cuenta con un arte mural que tiene como protagonistas a la tierra, el mar y el patrimonio, elementos que representan el surgimiento y el reencuentro de las culturas peruana y japonesa.

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Foto: Kuuru

Kuuru es la apuesta de MCK Hospitality —holding peruano de restaurantes y bares detrás de las marcas Osaka, KO Asian Kitchen, y otras más en nueve países— en conjunto con el holding gastronómico árabe Leytaly Group. El restaurante nació en 2021, bajo el liderazgo del chef peruano Eddie Castro, quien empezó en el restaurante Osaka de Lima en el 2003. Castro ha trabajado en proyectos en Argentina, Chile y Brasil. De hecho, justo antes de llegar a Arabia Saudita, vivía en Buenos Aires, ciudad en la que se desempeñaba como chef ejecutivo de Osaka.

Castro comenta que llegar al país en medio de la pandemia presentó desafíos tanto culturales como profesionales. “Nuestro equipo diverso incluye europeos, asiáticos, sauditas e, indispensablemente, personal peruano. Me gustaría darle un reconocimiento especial al chef Kenji Sarco, nuestro itamae corporativo, quien aporta la esencia de su herencia nikkei en la barra de sushi”, relata el chef con más de 20 años en el negocio culinario y el responsable detrás de la carta de Kuuru.

Foto: Kuuru

El camino del sabor

“Iniciamos nuestro viaje con una exhaustiva investigación de mercado para comprender las preferencias de la población local y la selección de ingredientes”, recuerda el chef.

El primer paso en este proceso, comenta, fue introducir el rocoto y el ají amarillo en el mercado saudí, insumos que se complementaron con la diversa gama de productos marinos del Mar Rojo. A favor del proyecto, cabe destacar, estaba la gran afinidad del público local de Yeda por los pescados y mariscos: la ciudad cuenta con uno de los puertos marítimos más grandes del mundo.

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En particular, Castro dice que el pescado blanco najel se ha convertido en una oferta destacada y goza de una amplia aceptación en el público saudita, especialmente a través de su exclusivo ceviche Kuuru.

“A diferencia de mis experiencias anteriores, el público ha acogido con entusiasmo los matices picantes que aportan equilibrio y variedad a nuestro estilo culinario”, comenta.

“Nuestro menú, que incluye una variedad de ceviches, tiraditos, nigiris y sabores inspirados en la pachamanca y otros típicos sabores junto con nuestros distintos ajíes peruanos, no sólo ha deleitado el paladar local, sino que también ha ganado un reconocimiento significativo en el mercado árabe en general”.

Tal es así el éxito de este concepto en el país árabe que, en febrero de este año, Kuuru abrió su segundo local en la capital, Riad. Sin duda, el éxito de esta propuesta gastronómica es una señal de que el mercado saudí es un espacio atractivo para el desarrollo de restaurantes peruanos.

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