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Renata Flores: “El quechua tiene que estar vigente ahora y en el futuro”

La cantante de música urbana en quechua conversa con Forbes sobre su negocio musical y el quechua en la política local.

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Foto: Renata Flores

Hace unos 14 años, Patricia Rivera estaba en la sala de la casa de su mamá –donde vivía con su propia familia– cuando escuchó una voz potente, vibrante, cantando a capela una canción de Green Day, en un inglés fonéticamente memorizado. La entonces profesora de canto y directora de la Escuela de Música “Formas y Sonidos” de la Asociación Cultural Surca de Ayacucho (de la cual es fundadora), siguió la pista, la estela gravitatoria del sonido hasta su origen: la habitación de Renata, su hija y la de su esposo, el músico aficionado Milder Flores.

Allí estaba ella, la niña de 6 años, hermana mayor de dos, quien hoy, a sus 20, se ha convertido en promesa de la música urbana peruana en quechua: acaba de lanzar su primer disco “Isqun” (nueve, en la lengua usada por la civilización incaica) y hace menos de un mes, fue reconocida como una de las 100 mujeres latinas jóvenes más influyentes por la revista Hola USA.

Su estilo y mensaje de validación de la mujer y la identidad indígena femenina, en una lengua marginada, hablada hoy en siete países de la región (solo Perú tiene  3,8 millones de quechuahablantes), le han permitido distinguirse a la joven cantante y productora musical, Renata Flores.

Todo empezó ese día en la casa de su abuela materna. Perseveró con clases de canto y presentaciones; y experimentó un despegue soñado, tras participar del concurso de talento La Voz Kids sin éxito, sin llegar a la final. Renata tenía 13 años y tuvo una idea ganadora. Había escuchado la versión de la canción de los 60 de The Animals, House of the rising sun (Casa del Sol naciente, en español), interpretada por el grupo de rock en quechua Uchpa (fundado por el cantautor Fredy Ortíz en 1993). Decidió sacarla y tocarla en piano en las legendarias pampas de Ayacucho. Allí donde se cifró una de las últimas batallas por la independencia latinoamericana de la colonia española. Renata cargó el videoclip a YouTube, alguien se lo pirateó y subió a Facebook, donde llegó a registrar unas 70 mil vistas, anota Patricia.

Y Renata quiso más: se grabó en el sitio arqueológico de Vilcashuamán –también en su ciudad–, cantando en quechua una del rey del pop, Michael Jackson, The way you make me feel. El video llegó al millón de vistas en 2 semanas en YouTube, cuenta su mamá y manager. 

“Vinieron de la CNN, la BBC, de Al Jazeera. De todos lados vinieron a entrevistarla. Fue bien raro. Ya todo el mundo llamaba. Mi hija estaba asustada. Me decía, ‘mamá en qué nos hemos metido’”, cuenta Patricia, sobre la reacción de Renata.

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¿En qué se metieron? Renata Flores es hoy imagen de campañas publicitarias y de proyectos sociales de multinacionales como Yanbal, Sedal, Nike, Mac y HP. Recientemente, firmó un contrato con Falabella para participar en un comercial que será difundido en la región. 

Además de rentabilizar su arte, estos contratos le permiten darle sostenibilidad a su negocio, costear sus producciones musicales, indica Patricia, al tiempo que desliza que están en negociaciones con un sello discográfico de talla global. Prefiere no revelar los ingresos de la mezzosoprano.

A puertas de organizar un performance live en el sitio arqueológico de Vilcashuamán, Renata Flores conversó con Forbes Perú sobre su carrera y negocio, la pandemia y su visión de la mujer y el quechua en la política.

¿Cómo creaste Isqun

Junto a mi equipo, hemos analizado y encontrado varias historias de mujeres que han hecho increíbles cosas, que no se saben, que no nos contaron en el colegio. Con mi familia hemos ido armando la historia, investigando. En la parte musical, hay un equipo de producción, con músicos de Ayacucho, que me ha ayudado bastante a darle el toque de sonidos peruanos. En los videoclips también hemos tenido un equipo gigante que nos ha apoyado a transmitir con imágenes la historia de cada una de ellas.

Del folklore al trap en quechua. ¿Te sientes una transgresora de la música andina? 

Muchas personas lo ven como algo bueno, muchas como algo malo. Yo lo veo como una mezcla que representa a estas nuevas generaciones. Por internet, todo está globalizado. Escuchamos música de diferentes culturas, que nos inspiran. ¿Por qué no hacer que lo nuestro esté en esa onda de las nuevas músicas y géneros, fusionando, sin dejar atrás la identidad que nos representa? Hay mucha historia detrás de esto. El quechua, que es una de las propuestas en las que más nos hemos enfocado, de alguna manera tiene que seguir y estar vigente ahora y en el futuro. La música es una buena forma de fusionar lo actual con las culturas de nuestros antepasados. El quechua que está ahí (en la música) es una buena forma para que los niños y los jóvenes quieran engancharse y poder aprender más sobre el idioma. 

Estás diseñando planes para enseñar quechua. ¿En qué consisten?

Sí, enseñar y ser un poco más espontánea en algunos videos de Tik Tok e Instagram. Así queremos engancharlos más (a los niños y los jóvenes). Tengo un profesor de quechua e incluso he estado (aprendiendo) en el Instituto de idiomas de Ayacucho. Mis abuelitas también me apoyan bastante. Ellas dominan el quechua. 

¿Aprendiste quechua en casa? 

Sí, lo básico. Mis papás no tenían ese querer de enseñarme. Creo que no se daban cuenta que estaba mal. Eso pasa con muchos jóvenes. No soy la única. Pero igual aprendí algunas palabras. A medida que fui creciendo con la música, fui aprendiendo a hacer covers en quechua. Tenía una canción favorita, que quería hace tiempo cantar en un concurso incluso, y mi mamá me la hizo escuchar en una versión en quechua. Me gustó muchísimo, así que quise aprenderla. Así empecé fonéticamente escribiendo [el quechua] y mi abuelita después me ayudó. Así, poco a poco, con la música aprendí [quechua] y ya en la universidad fui reforzando más. 

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Desde el punto de vista de la industria musical, ¿crees que el quechua puede ser un argumento comercial? 

Creo que sí y es algo positivo, porque abre muchas puertas, muchas oportunidades para que las personas que no conocen el quechua puedan conocerlo y  estudia (el quechua). He conocido personas de otras universidades, que aprenden el quechua y hay maestros en diferentes lugares del mundo que están enseñándolo. Porque no solamente en Perú están enseñándolo. Realmente les interesa aprender sobre nuestra cultura. A veces no tomamos en cuenta eso. Espero que en algún momento cambie completamente esa forma de pensar de nosotros. Pero sí creo que lo comercial a veces no solo se enfoca en venta o en lo que está de moda. Creo que se puede crear algo nuevo que se haga comercial, como lo que estamos tratando de hacer, tal vez con límites. No llevarlo al morbo o a otras cosas que “están pegando”. Ahí estamos teniendo mucho cuidado. 

¿Qué significó para tí ser imagen de Yanbal, una compañía multilatina de belleza? 

(Estoy) muy feliz que las marcas y otras empresas muestren a la mujer indígena andina, a muchas mujeres latinoamericanas, que también tenemos estos rasgos naturales, pues a veces nos estereotipan. En nuestra mente está eso y muchas veces queremos cambiar, queremos vernos como ellas. Pero, en realidad, hay una parte muy linda de la mujer, en sus distintas formas y culturas. Nunca pensé estar en un comercial de cosméticos, siendo imagen de alguna marca. Me siento muy contenta, porque abre la puerta a muchas mujeres más. Nos vamos a sentir como que sí podemos llegar a ser y lograr muchas más cosas siendo nosotras mismas.

El streaming marca la pauta del negocio musical hoy. ¿Cómo administras tu negocio? ¿Cuál es tu estrategia? 

Al inicio, no teníamos tanto en cuenta ese tema, pero después fuimos aprendiendo. Soy música independiente y es complicado estar ahí al cien por ciento, porque es más gasto. Pero hemos aprendido a ahorrar e invertir en hacer publicidad y mejores videoclips, tener una buena calidad de sonido, tratar de que todo se vea perfecto y limpio para que pueda llegar y las personas sientan que lo nuestro puede verse muy bien. En Spotify estamos trabajando con el distribuidor digital CD Baby, que nos apoya en esta plataforma para vender nuestra música. Vamos poco a poco, pero seguro. [Renata Flores tenía 61.231 oyentes en Spotify al cierre de la edición de este artículo]

Hoy te puede escuchar gente de todo el mundo. ¿Tienes algún plan de internacionalización, en algún mercado en particular? 

Sí, estamos pensando bastante en apostar por Latinoamérica y Europa. Queremos hacer un formato de conciertos en vivo, que ahora sé que son complicados, vía YouTube.

Has interpretado en quechua a estrellas del pop como Michael Jackson y Alicia Keys. ¿De qué otra manera te gustaría seguir creciendo y visibilizando a la canción urbana en quechua? 

Pienso seguir haciendo covers de artistas que admiro en quechua para que se pueda conocer y aprender el idioma. A parte de eso, estamos tratando de buscar una fórmula, una identidad musical, un complemento de todo lo que nos gusta el arte, los videoclips y la música, para buscar un nuevo género musical. Sería una buena forma para que otros artistas jóvenes se unan. Se que también lo están haciendo, pero a veces no nos toman en cuenta en concursos grandes como los Latin Grammy. No hay idiomas originarios, como el quechua. Sería una buena forma crear algo nuevo y que esto se siga replicando. 

¿Te gustaría cantar con algún artista en particular?

Sí, sería increíble. En Perú, hay muchos artistas muy buenos que están haciendo hip hop, como Jaze, que es peruano, que está tratando que el rap y el hiphop puedan también estar en un lugar en Perú. Sería bueno hacer algo con él. De hecho, me gustan varios artistas como Denise Rosenthal, Nathy Peluso, J Balvin o Residente. [Ellos] podrían ser pensando en grande. Y no solamente los del género urbano. Cultura Profética (banda de reggae) me gusta mucho. Se pueden fusionar muchas cosas. Incluso hemos hecho una colaboración con Daniela Darcourt y Eva Ayllón, que era una fusión de géneros como tondero, afro, salsa y ahí vino un poco de trap. Me gustaría jugar con varios géneros y muchos artistas. Bueno, colaborar.

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Hablemos de política. ¿Qué opinas de que los políticos del Gobierno usen el quechua para dirigirse a los ciudadanos?

Es una buena iniciativa. Es algo arriesgado que antes no se había visto. Es la primera vez que personas quechua hablantes, con familia que viene de estas raíces andinas, están hablando libremente el quechua, una lengua que desde pequeños les han enseñado. Una lengua que ahora ya no debería ser hablada con temor, con vergüenza. Ya se está viendo ese cambio, no solamente en la política, sino en las redes, en la música, en libros e, incluso, vemos tesis en quechua. Eso nos hace sentir orgullosos de quiénes somos. Mostramos nuestra identidad, mostramos lo que somos. Creo que no debería haber una crítica sobre eso y darnos cuenta que también existe esta lengua y que debería haber una traducción también, ¿no? Si tal vez no muchas personas conocen el quechua, debería haber una traducción y estar más organizados en ese aspecto. Más organización creo yo para que se pueda ver un entendimiento entre todos, porque aquí hay más de 40 lenguas originarias [son en total 48, según el Mincul]. Tenemos que trabajar en eso.

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