Tras un 2025 que marcó un punto de inflexión, la caja rural prevé superar los S/700 millones en colocaciones este año. La entidad seguirá buscando oportunidades de compra de entidades financieras, y ahora también pone su mirada en las fintechs y empresas de tecnología, mientras apuesta por la digitalización con el lanzamiento de su primera cuenta digital de ahorros.

Rosanna Ramos-Velita sigue convencida de que la reducción de la pobreza en el país es posible desde el sistema de microfinanzas. Estaba segura en el 2010, cuando —luego de una próspera carrera en la banca de inversión por más de 12 años, tres de ellos como CFO senior en Citigroup en Nueva York— compró junto a socios inversionistas Caja Los Andes, una caja rural basada en Puno que tenía una cartera de cerca de S/ 50 millones en créditos. Y lo sigue estando hoy, después de un 2025 que ha marcado un punto de inflexión para la caja rural, que mantiene su foco en las familias ganaderas en las zonas menos incluidas y más pobres a nivel nacional.

“Este 2025 ha sido un buen año. En términos de cartera [de colocaciones] estamos ya por los S/ 665 millones, con un crecimiento de alrededor del 10% y una mejora en calidad. Hemos bajado la mora de más o menos S/ 62 millones a menos de S/ 50 millones. Eso ya es un gran paso, lo cual nos genera una utilidad muy positiva”, recalca la presidenta del directorio de Caja Los Andes.

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Así, al cierre del cuarto trimestre, el indicador de mora de la entidad fue de 7,4%, 2,5 puntos porcentuales menos frente al mismo periodo del 2024, mostrando una reducción gradual año tras año desde el pico que registró en el 2020 (20,09%). En tanto, la utilidad registrada a noviembre del 2025 superaba los S/ 5,7 millones, según reportes de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS).

Esa utilidad generada alimenta el optimismo de la compañía para este 2026, comenta la ingeniera electrónica por la Universidad de North Dakota y MBA por la Universidad de Wharton. “El 2026 debería ser todavía un mejor año y los dos, tres años siguientes, [también]”, señala, y prevé que este año superarían los S/ 700 millones en cartera.

Foto: Forbes Perú / Karen Candiotti

GENERANDO ESCALA

El sueño aspiracional de Los Andes es ser el primer banco rural del país. Ramos-Velita cree que están consolidando las bases para esa meta, en la que la escala es un elemento clave. Así, en la actualidad, la firma tiene dos rutas de crecimiento. Una de ellas es seguir buscando oportunidades de adquisición tanto de portafolios como de entidades financieras, luego de que la compra de la empresa de crédito Alternativa no se llegara a completar por mutuo acuerdo. Lo novedoso, sin embargo, es que ahora la ejecutiva iqueña también incluye en sus perspectivas de adquisición a empresas de tecnología (mediante partnerships).

“Sí tenemos también la proyección de trabajar o hacer joint ventures o partnerships o tal vez adquirir alguna de ellas (startups, fintechs, entidades digitales o empresas de servicios digitales) porque tenemos una gran ventaja competitiva que es nuestra licencia. Para todos los actores extranjeros y locales que quieren innovar con diferentes productos o servicios financieros, [operar] sin licencia es un gran limitante”, opina.

Ramos-Velita asegura que estas entidades digitales podrían agregar valor a la compañía para seguir creciendo, y considera viable trabajar en conjunto el diseño de algún producto. “Nosotros podemos dar la fortaleza financiera o los servicios financieros, y otros actores digitales están mucho más enfocados en la experiencia del usuario, en data analytics o en la creación de otros productos”, relata, tras comentar que durante la pandemia estuvieron “muy cerca” de adquirir algunas fintechs en el país.

Para estas adquisiciones y otros proyectos que trabajan, la ingeniera señala que dentro del plan se considera realizar un nuevo levantamiento de capital o la colocación de deuda subordinada Tier 2. Tienen a su favor su historial: en el 2024, el fondo de inversión internacional Accion Digital Transformation Fund (ADTx) se convirtió en accionista de la firma y realizó un aporte de US$ 10 millones. “[Los Andes] es muy atractivo internacionalmente [para fondos de desarrollo que quieran llevar capital a las zonas que más lo necesitan en nuestra región], al ser una de las pocas entidades que realmente están enfocadas en el bottom of the pyramid: en las zonas más vulnerables de un país andino como es Perú. Tener una relación tan estrecha con una entidad internacional en nuestro mundo de inclusión financiera es un sello de garantía”, explica. Cabe mencionar que, desde hace 10 años, Creation Investment es otro inversionista que contribuye con Los Andes.

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La estrategia de Los Andes se da en un escenario que podría resultar favorable a la entidad. El sistema conjunto de las cajas rurales actualmente muestra indicadores de rentabilidad baja y de mora bastante altos, opina Jimmy Astocóndor, economista de Pacífico Business School. Así, por un lado, un camino para algunas de estas entidades será el fortalecimiento patrimonial (aporte de capital para fortalecer sus ratios), mientras que por otro estas podrían evaluar un proceso de venta. “Hay un tema en mejorar la tecnología crediticia para que los múltiplos mejoren en el tiempo, y tengan un mejor 2026 o, en su defecto, tendrán que reagruparse a través de fusiones con entidades más sólidas”, señala el especialista.

EL VUELCO TECNOLÓGICO

Si bien el componente humano es clave para atender a los más de 150.000 clientes que tiene la entidad microfinanciera en el país —los asesores visitan a los clientes y les hablan en quechua o aimara, además de contar con más de 100 agencias en todos los departamentos (excepto Ica y Piura)—, este será el año de profundizar el uso de las herramientas digitales que la entidad ha diseñado en los últimos dos o tres años.

“Este año ya estamos finalizando una última versión de lo que llamamos Credit RAP Pro, que es básicamente todo el proceso de evaluación de georreferenciación y análisis completo, que va desde la prospección hasta darle la respuesta y tener el desembolso listo en el celular”, comenta Ramos-Velita. Así, apunta que a mediados de año este sistema sea de uso del 100% de los asesores en todas las zonas del país, lo cual elevará la eficiencia y la calidad del crédito, y ayudará a prevenir y afrontar riesgos climáticos y geográficos.

Por el lado de los clientes, la dificultad para crear soluciones digitales es mayor. No obstante, en pleno inicio de año están lanzando una app para los clientes en la que se desplegará su propia cuenta digital de ahorro Los Andes. “Esa es la otra gran inversión que hicimos en los últimos años. Nos ha tomado dos a tres años construir el aplicativo y probarlo. Además, ahora hay que ponerle mucho más énfasis e inversión en ciberseguridad”, comenta. Así, los clientes podrán pagar o transferir dinero a otras cuentas en otros bancos o cajas, al ser totalmente transaccional.

“Es una innovación muy importante y creo que no hay nada similar en el mercado, por lo menos hacia
microempresarios o familias rurales. La adopción nos va a tomar tiempo, pero tenemos esa inversión lista y se está desplegando, primero con nuestros clientes más digitales en ciudades como Cajamarca, Puno, donde hay una [mayor] aceptación y uso de canales digitales”, destaca. El siguiente paso para esta app es añadirle un código QR. Así, la meta es que al menos 60% de los clientes en todo el Perú tengan el aplicativo en uso y comiencen a realizar transacciones este año. Todos estos planes se ejecutan en paralelo a otras iniciativas para empoderar a mujeres emprendedoras utilizando las últimas tecnologías de design thinking, metodologías ágiles, data analytics e inteligencia artificial.