Este año, la multinacional belga Puratos prevé mantener el seguimiento a doble dígito en sus dos negocios principales, premezclas e insumos para panes y pasteles. Informan que la demanda de masa madre crece al 500% por año, impulsada por un consumidor peruano más atento a la salud. Pondrá foco en las tiendas de conveniencia.

El año pasado, la multinacional belga comercializadora de premezclas para la elaboración de panes y tortas, rellenos y decorados dio un paso estratégico para su negocio de más de dos décadas en Perú. 

Según informa Francisco Álvarez-Calderón, la compañía decidió invertir 500.000 euros (alrededor de US$ 578.000) en la apertura de su noveno centro postcosecha a nivel mundial en Ucayali, como parte del programa global de trazabilidad del grano “Cacao Trace”. Esta iniciativa le permite a la firma controlar y garantizar la calidad de cacao desde su acopio y procesamiento (lo que incluye la fermentación y secado de los granos) hasta su venta.

Hasta ahora el programa les ha permitido exportar 500 toneladas del cacao de calidad premium y este año buscan duplicar dicha cantidad, informó el ejecutivo. “Queremos exportar de los centros de fermentación alrededor de 1.000 toneladas de cacao”, indicó Álvarez-Calderón, quien asumió la posición hace casi tres años, tras desempeñarse como gerente general de la empresa de salud Bupa, Electrolux y Philips en Perú. “Eso es lo que nosotros queremos mandar a Bélgica y que pueda ser distribuido en el mundo”, precisó. La cantidad meta es diez veces superior a la cantidad de cacao que actualmente Puratos importa de Perú a Bélgica, unas 100 toneladas, informó la compañía. 

Centro poscosecha de Puratos en Ucayali. Foto: Cortesía

Además de garantizar la calidad del grano (del cual Perú y Ecuador son centro de origen), la compañía busca mejorar la calidad de los productores que participan del programa a partir del pago de regalías de 0,25 euros por bolsa comercializada. En 2024, pagó a los 24.000 agricultores participantes regalías por 3,2 millones de dólares, informó Puratos.

Otro driver del negocio de mediano plazo es la demanda por parte de los chocolateros de autor. “Es un fenómeno que tú ya ves en la región. En Perú todavía no ha llegado ese boom”, comenta Álvarez-Calderón. 

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Aunque aún representa una pequeña porción del negocio de la multinacional en Perú, la demanda de chocolate (de sucedáneo para relleno o decoración) por parte de sus clientes (industria, food services y panaderos artesanales) está en expansión. Según precisa el ejecutivo, pasó de suponer el 5% en 2024 al 10% el año pasado.

Foto: Puratos

“El mercado [peruano] está evolucionando hacia productos de mayor calidad, con origen trazable y producidos de forma sostenible, lo que abre un espacio importante para el crecimiento del chocolate real en el país”, comenta. Anota que en ventas, el segmento de chocolatería crece a doble dígito en Perú. 

Un lujo de pan

La mayor parte del negocio de Puratos en Perú se reparte entre pastelería y panadería (premezclas de panes y tortas, además de brillos, levaduras, rellenos, decorados, etc.), que generan el 50% y 40% de sus ingresos, según detalla Álvarez-Calderón. Este año, la compañía espera que ambos segmentos mantengan –como en chocolatería–  tasas de crecimiento de doble dígito. 

“Tenemos un plan muy agresivo para seguir creciendo en Perú”, anota y repara que los productos que comercializan en Perú son fabricados en su planta en Lima. Al respecto, el gerente general explica que en los últimos dos años la demanda de ambas líneas de negocio ha crecido fuertemente en industria y semi industria. Cabe indicar que la compañía también abastecer de forma directa a panaderías artesanales. 

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En panadería, señala que la demanda de “masa madre” –levadura fermentada de manera natural– crece a tasas de 500%, impulsada por la venta a panaderías y retailers. Estos últimos están integrando el insumo en productos como panetones, ilustra Álvarez-Calderón. Según indica, el consumidor se ha dado cuenta que el pan con masa madre es más fácil de digerir que el pan con levadura convencional.

En ese sentido, explica que advierten que el consumidor latinoamericano está predispuesto a pagar más por un pan de masa madre, ya que busca una mejor calidad de vida y “están dispuestos a ver la comida como un lujo”. A nivel local, según el estudio de Puratos “Taste Tomorrow”, que publica cada dos años a nivel mundial y está pendiente de difusión, cinco de cada peruanos prefieren comer pan suave de masa madre; mientras que siete de cada diez prefieren comer “algo saludable” que comida rápida y ocho de cada diez buscan buscan etiquetas y productos que tengan beneficios para su salud.

En ese contexto, Álvarez-Calderón informa que este año buscarán “profundizar” su presencia en tiendas de conveniencia. “Ahí hay obviamente un mercado importante”, dice el gerente. Refiere que el dinamismo del negocio de estas tiendas está obligando a la semiindustria “a ponerse al día” para poder abastecerlas.