Un informe de Cushman & Wakefield señala que el segmento de coworking añadiría 5.000 m² este año, superando los 120.000 m² en total, por encima de lo registrado antes de la pandemia. Además, destaca como tendencia la expansión de la oferta en zonas distintas a los distritos tradicionales de Lima Top.
Una nueva etapa de expansión se estaría observando en el mercado de coworking en Lima. Los operadores consolidados vienen registrando niveles de ocupación superiores al 80% en sedes con más de un año de operación, lo que ha motivado nuevos planes de crecimiento tanto en superficie como en cobertura geográfica, informó un reporte de Cushman & Wakefield.
Si bien al cierre del primer semestre del año, el inventario total de espacios de coworking en Lima asciende a 112.000 m² —lo que representa una contracción del 2,6% respecto al ejercicio anterior—, el mercado conserva un comportamiento dinámico ante la consolidación del modelo híbrido que continúa impulsando la demanda por estos espacios bien ubicados, eficientes y con estructuras contractuales flexibles, informó Denise Vargas, Market Research Coordinator de Cushman & Wakefield.
Según el informe, la variación negativa en la primera mitad del año se explicó principalmente por el cambio en el submercado de San Isidro Financiero, que derivó en el retiro de 4.000 m² de la oferta del edificio JDA 700. No obstante, Comunal amplió su oferta en 2% mediante la incorporación de una nueva operación en el submercado de San Borja, mientras que IWG inauguró nuevas sedes en los submercados de San Isidro Empresarial, Miraflores y Magdalena del Mar, y proyecta cerrar 2026 con la apertura de 7 nuevas sedes en total.
Así, el mercado de coworking se estaría encaminando a alcanzar un nuevo máximo histórico de superficie, superando los niveles de la prepandemia. «De concretarse la totalidad de lo metros cuadrados que se esperan o proyectan inaugurar, el mercado podría alcanzar un nuevo máximo histórico en términos de superficie ocupada por oficinas coworking, superando los 120.000 m². Este nivel excedería incluso los registros observados antes de la pandemia, periodo que, hasta la fecha, representaba el punto más alto de desarrollo del segmento en Lima», comentó Vargas.
En concreto, las estimaciones de Cushman & Wakefield sitúan el ingreso de nueva oferta confirmada para 2026 en torno a los 5.000 m², cifra que podría elevarse conforme avancen las negociaciones y se concreten nuevos contratos durante el año. Entre los proyectos identificados destacan la expansión de Flex en Plaza del Sol y la incorporación de HIT Coworking en Torre Navarrete, ambos ubicados en San Isidro.
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Uno de los actores más dinámicos este año es IWG, la multinacional que opera 16 sedes y más de 13.000 m² en Lima bajo sus marcas Regus, Spaces y HQ. Su meta es alcanzar la 30 sedes operativas en el corto plazo. Para 2026, la compañía planea abrir 7 nuevas ubicaciones en Lima, incorporando aproximadamente 13.000 m² adicionales al mercado. Además, prevé introducir dos nuevas marcas de su portafolio global al mercado peruano: OpenOffice y No18. Por su parte, Comunal, operador con la mayor cantidad de ubicaciones en el mercado local, con 17 sedes, proyecta cerrar 2026 con un crecimiento de 30% en ingresos y continúa evolucionando su modelo operativo.
Crece la zona no corporativa
Más allá del crecimiento en superficie, el principal cambio estructural del mercado radica en la expansión del coworking hacia zonas distintas a los distritos tradicionales de Lima Top, reveló el reporte. Entre ellos, por ejemplo, la llegada de IWG al Real Plaza Puruchuco, en Ate Vitarte, representa un hito al introducir nuevamente este formato en una zona no corporativa.
Esta tendencia responde principalmente a dos factores. En primer lugar, la menor disponibilidad de espacios en los edificios ubicados en los principales corredores corporativos ha limitado las opciones para los operadores de coworking, ya que los metrajes disponibles no siempre se ajustan a los requerimientos de este tipo de operación, explicó Vargas. Como consecuencia, las marcas han comenzado a evaluar edificios de oficinas fuera del inventario corporativo tradicional.
En segundo lugar, los operadores han identificado oportunidades de crecimiento en zonas no corporativas, donde existe una demanda creciente por espacios de trabajo flexibles. «Aquellas marcas que cuentan con un portafolio diversificado de formatos buscan ampliar su cobertura y acercar su oferta a empresas y profesionales ubicados fuera de los principales polos empresariales de la ciudad», agregó.
Así, según la firma de servicios inmobiliarios, esta tendencia podría extenderse progresivamente hacia Lima Moderna, Lima Norte, Lima Sur, el Centro Histórico e incluso hacia ciudades como Arequipa y Trujillo.
Ocupación se reduce
En comparación con la medición del año anterior, WeWork presentó la variación más relevante del mercado, reduciendo significativamente su tasa de vacancia de 21% a 2,9%, según el informe de Cushman & Wakefield. Esta contracción responde a una estrategia de consolidación enfocada en ubicaciones clave y activos con mayor capacidad de absorción. En una tendencia similar, Swiss Rents registra una reducción de casi 10 puntos porcentuales (p.p.) en su vacancia, consistente con una dinámica de ocupación más sólida y sostenida.
Dentro del grupo de operadores de mayor escala, Comunal también muestra una mejora en sus indicadores, alcanzando una tasa de vacancia de 18,1% (-9,6 p.p.). En contraste, IWG registra un incremento moderado de 2,9 p.p., situándose en 21,9%; no obstante, este nivel se mantiene dentro de parámetros competitivos para el mercado, especialmente considerando la amplitud de su red y su estrategia de expansión.
