La empresa espera cerrar el año con 1.200 clientes en los 26 países en los que opera.
Hace más de una década, cuando Álvaro Echeverría estudiaba una Maestría en Gestión de Operaciones en la Universidad de Chile, diseñó un modelo matemático que rediseño el sistema de despacho (el que organiza, programa y controla la asignación de servicios) del Cuerpo de Bomberos de Santiago. Este modelo logró reducir en 40% el tiempo de respuesta (es decir, lo que le tomaba llegar) de esta organización en la región metropolitana de la capital del país sudamericano.
Esa experiencia le hizo ver a Echevarría que existía una necesidad de contar con herramientas tecnológicas que sean fáciles de usar en el área logística. Por ello, decidió, junto a Eyal Shats, fundar la logtech SimpliRoute en 2014. “Uno asumía en la academia que estos modelos eran ampliamente usados en el sector logístico. Pero nos dimos cuenta que el rubro usaba poca tecnología”, señala Echevarría, CEO y cofundador de la firma.
La startup hoy ofrece un software de inteligencia logística que ayuda a la gestión de flotas, digitalización de las entregas, implementación de agentes de IA para coordinar y automatizar el proceso logístico, desarrollo de algoritmos de ruteo, entre otros servicios. Esta plataforma, que está albergada en la nube y se adapta a las necesidades de los clientes en función a su tamaño, ha crecido de manera relevante en la región. De hecho, atiende a clientes en 26 países, como Perú, Chile, Brasil, México, Uruguay, Colombia Argentina y Estados Unidos. En estos mercados, SimpliRoute atiende, principalmente, a los sectores retail, consumo masivo, transporte y logística.
A la fecha, el mercado más grande de esta logtech es hoy México, que genera un 40% de sus ventas. Chile, por su lado, aporta un 25%. Perú y Brasil aportan alrededor de 10% cada uno. El resto de los ingresos es aportado por los otros mercados, dice Echevarría. El cofundador y CEO de la startup también destaca que, desde inicios de este año, ya son una empresa rentable y que hoy dependen de sus propios recursos para crecer. “Eso nos permite pensar de forma estratégica en el largo plazo”, dice el ejecutivo.
Para mediados de 2026, SimpliRoute tenía 1.000 clientes y espera cerrar el año con 1.200 en total. Además, aunque Echevarría evitar compartir montos de facturación, detalla que su empresa espera crecer 55% en ventas este año respecto a 2025. “En Perú esperamos un crecimiento de 300% de la venta en comparación con el año pasado. Estamos teniendo un crecimiento muy agresivo [en este país]”, señala Echevarría. También destaca que los sectores de consumo masivo y de operadores logísticos está impulsando su expansión en el país. Asimismo, detalla que el crecimiento esperado en Chile es de 30% y en Brasil se proyecta duplicar las ventas en 2026.
Entre las nuevas soluciones que SimpliRoute espera desarrollar más a fondo en los siguientes años figura una que ayuda a maximizar las ventas mediante soluciones logísticas. También están trabajando en otra herramienta que ayuda a repensar la estrategia de las empresas en el plano logístico y la red de trabajo mediante analítica de datos y uso de IA. La idea, señala Echevarría, es ayudar a sus clientes a determinar dónde deberían ubicarse los centros de distribución, cómo debería ser la distribución, entre otras decisiones. “Eso va a ser una verdadera revolución”, afirma el CEO.
Echevarría también señala que esperan que su servicio de agentes de IA (que se lanzó en noviembre de 2025) pueda representar en 2026 entre 25% y 30% de sus ventas totales. El CEO sostiene que esto se debe a que el mundo logístico y el agentico se están acercando cada vez más.
En varios países en los que opera la startup, la inseguridad es un reto. La logtech es consciente de ello y ha tomado varias medidas. Para empezar, ha hecho partnerships con organizaciones locales para obtener datos sobre la seguridad de sus rutas. “Con ello, además de reducir los costos logísticos, maximizamos la seguridad del conductor y con ello reducimos la probabilidad de un robo”, afirma. Además, asegura, que los agentes de IA notifican a los clientes cuando ven patrones atípicos en los conductores o en sus viajes.
