La marca arequipeña de agua mineral triplicó su producción mensual entre 2022 y 2026. Ahora, planea acelerar su crecimiento en los siguientes dos años elevando su participación en Lima y en el mercado estadounidense.
En el 2007, el negocio de la emblemática marca premium de agua de origen mineral Socosani, fundado en 1904, buscaba formas de hacerse más rentable. Fue así como decidió ampliar su portafolio de gaseosas —ya había comprado Energina en la década pasada— y creó Black, Premio,
Tropical, Fizz, Smart y Mandarin. El objetivo era que los camiones de distribución llevaran más productos y se diluyeran los costos de transporte. El resultado fue exitoso y logró sostener a la compañía luego de pasar por años bastante desafiantes, recuerda Alonso Estrada, gerente general de Socosani. El negocio arequipeño venía de enfrentar en el 2003 un proceso judicial tras años de mala gestión, que dejaron una deuda acumulada de US$ 20 millones, y por el que ingresó en el 2004 a un procedimiento concursal para su reestructuración a 25 años, cuenta el economista arequipeño, que antes se dedicaba a la banca y decidió asumir la conducción de la compañía en ese punto de quiebre.
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Fueron también las gaseosas las que la salvaron de una nueva crisis: la de la COVID-19. En momentos en los que las empresas necesitaban liquidez para no romper las cadenas de pago, la oferta de la multinacional de origen peruano Industrias San Miguel (ISM) por la compra de todo ese portafolio en 2022 fue un alivio para Socosani, señala Estrada. Además de la inyección de capital por el pago de las marcas, el acuerdo les permitió maquilar las gaseosas —que hoy representan el 75% de su facturación total— y estableció un contrato para que ISM se encargue de la distribución del agua mineral Socosani a todo el Perú.
“El negocio cambió radicalmente cuando se vendieron las marcas de gaseosa, porque se achicó para poder expandirse otra vez. Pero hoy puedo decir que el volumen [mensual de agua embotellada] que yo tenía en el 2022 se ha triplicado al 2026, porque la cobertura que tenemos ahora es mucho más amplia”, explica el ejecutivo a Forbes Perú. En ese periodo, se ha invertido US$ 1 millón en maquinarias para la planta de producción, acompañando ese crecimiento,
y se prevé desembolsar cerca de US$ 3 millones en los siguientes cinco años. “Todavía tenemos capacidad suficiente como para poder expandirnos. Ahora estamos a un 60% de capacidad”, indica, y detalla que dicha capacidad es de alrededor de 5 millones de litros mensuales.
ORIGEN VOLCÁNICO
En 1904, Manuel Aurelio Vinelli, químico de profesión, descubrió que en el valle de Yura, Arequipa, afloraba agua de manera natural. Luego de enviar muestras a Francia, identificaron que el agua era rica en minerales como bicarbonato de calcio, magnesio, potasio y sílice. Esa agua proviene del deshielo del volcán Chachani y se filtra por el subsuelo durante cientos o miles de años. En el valle de Socosani existen alrededor de 18 ojos de agua, de los cuales la empresa actualmente utiliza solo tres, permitiendo que el resto siga su curso natural.

En el extranjero, la marca ha sido galardonada en certámenes independientes. Uno de los más recientes fue en los Taste & Design Awards 2026, donde ganó la medallade oro en la categoría de Sparkling Very High Minerality (con gas) y la medalla de plata en Still Very High Minerality (sin gas).
A LA CONQUISTA DE LIMA
Con este nuevo inicio en el 2022, Socosani volcó sus esfuerzos en el agua mineral. Actualmente, atiende a 4 millones de habitantes en el sur del país, principalmente en Arequipa, donde tiene una participación de mercado de cerca de 30%, según sus últimas mediciones. Así, a nivel local, el gran objetivo comercial es potenciar su crecimiento en Lima para el 2027, plaza en la que están presentes desde el 2016 de manera acotada, comenta el ejecutivo, aprovechando las tendencias de consumo saludable. De hecho, al segundo trimestre del 2026, el estilo de vida saludable ya era adoptado activamente por el 39% de los peruanos (Health Active), mientras que el 31% se identificaba como Health Moderate, indica Mauricio Cheng Matsuno, country manager de Worldpanel by Numerator. Esta tendencia, además, es transversal a todos los niveles socioeconómicos (NSE) y cuenta con mayor incidencia en personas mayores de 55 años.
Así, aunque el mercado limeño está altamente concentrado y dominado por aguas de mesa de bajo costo, Socosani busca aumentar su participación manteniéndose en una categoría de nicho. Para ello, la marca ha reconfigurado su portafolio de aguas para competir en distintos segmentos. Este año lanzó Socosani sin gas, una propuesta de mediana mineralización diseñada para competir en el masivo mercado de agua sin gas; así como Socosani Fit, una evolución de su clásica presentación sin gas que conserva la burbuja recuperada de origen y posee un alto contenido de
electrolitos naturales. Estos lanzamientos se añaden a su portafolio de aguas saborizadas (limón, piña, manzana verde y frutos rojos).


“No pretendo hacerme masivo […]. Si en Lima yo conquisto un 1% del mercado, me podría ayudar a prácticamente duplicar la facturación de lo que yo tengo en todo el sur. Y como es un negocio de volumen, a mayor volumen, mejor el margen, porque bajas el costo unitario de cada litro”, señala. Cabe mencionar que, según Euromonitor International, las ventas de aguas embotelladas en Perú sumaron 808 millones de litros en 2025 y se espera que lleguen a 882 millones hacia 2028. Así, para elevar su participación, Socosani está enfocándose en aumentar su presencia en las bodegas, pertenecientes al canal tradicional.
La estrategia de la compañía se alinea con el buen momento del sector. Las ventas de aguas embotelladas crecieron 27,8% en valor en lo que va del año, reporta NielsenIQ Perú. Este resultado se explica tanto por la expansión de 23,4% de las aguas planas (sin gas), que continúan aportando la mayor escala a la categoría, como por el acelerado desarrollo de las aguas saborizadas, que crecieron 67,9%, indica Suemi Arkaki, Senior Client Executive & Consumer Insights Specialist de NIQ Perú. “La venta se mantiene concentrada en el canal tradicional, que representa el 77% de la categoría y genera cerca de tres cuartas partes de su crecimiento”, anota. También dijo que la tendencia de las aguas saborizadas, en particular, tiene espacio para seguir creciendo en el mercado peruano, favorecida por la búsqueda de bebidas refrescantes y por un consumidor más interesado en alternativas asociadas con salud y bienestar.
FACTORES ESTRUCTURALES IMPULSAN EL MERCADO
Las perspectivas para el segmento de aguas embotelladas son favorables para los próximos meses. Si bien las altas temperaturas y la continuidad del verano impulsarán las ocasiones de hidratación, el crecimiento de la categoría responde también a factores más estructurales, anota Suemi Arkaki, Senior Client Executive & Consumer Insights Specialist de NIQ Perú.
“Desde el año pasado, el agua ha adquirido una relevancia cada vez mayor dentro de la canasta de bebidas sin alcohol. Esta tendencia no se observa únicamente en Perú, sino también en otros mercados de la región andina, donde el agua se ha convertido en uno de los principales motores de crecimiento de la industria”, añade.
Además, en el caso peruano, el acceso a agua potable sigue siendo un problema. Solo uno de cada cuatro hogares tiene acceso a agua realmente segura para el consumo, por lo que el agua embotellada cumple un papel relevante en la hidratación diaria y en el abastecimiento del hogar, explica.
Apuesta internacional
El ejecutivo tenía desde el 2007 la idea de apostar por la exportación del agua Socosani a destinos internacionales. Y si bien en el 2019 un conocido —hoy socio— que trabajaba en The Coca-Cola Company en Atlanta (EE. UU.) le había comentado sobre el potencial de la marca en el mercado
estadounidense, no fue hasta el 2021 cuando iniciaron efectivamente los envíos. Para ello, se enfocaron en su producto estrella: Socosani con gas. Actualmente, la marca está presente en 5.000 puntos de venta en California en góndolas de retailers como Costco, enfrentándose a un mercado de cerca de 300 marcas, relata.

Estrada considera que el mercado estadounidense es una vía de crecimiento para la compañía. A pesar de que realizan envíos de entre dos y tres contenedores mensuales —lo que equivale a unas 3.000 o 4.000 cajas, en comparación con las 100.000 que venden a nivel local—, el volumen sigue siendo muy bajo. Las oportunidades están más vinculadas al tamaño de la población y los hábitos de consumo de dicho mercado, en el cual se espera que sus ventas superen los US$ 94.000 millones en 2031, con una tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) de 4,87% en el periodo 2026-2031, según la consultora Mordor Intelligence.
“Sé que Socosani en algún momento va a explotar en Estados Unidos, no para ser la marca más vendida, porque tampoco es lo que quiero, sino para poder fácilmente quintuplicar la facturación de lo que vendo en Perú vendiendo en Estados Unidos, porque es un mercado grande de unos 340 millones de personas. Que el 10% tome agua de vez en cuando son muchos millones de litros al año para mí”, calcula el empresario, quien estima que a partir del 2028 verían un crecimiento significativo en este mercado, y que antes de culminar el 2030 terminarían de pagar las deudas de procedimiento concursal. Para avanzar hacia ese camino, Estrada admite que es necesario elevar sus presupuestos de marketing y contar con mayores inversiones. Por ello, no
descarta abrir el capital de Socosani a otras firmas, sin perder el control.
