Procesos automatizados, análisis de datos y la puesta en marcha del metaverso son algunas de las apuestas que están adoptando las universidades en pregrado para optimizar y personalizar lo máximo posible el aprendizaje de los estudiantes.

Las tecnologías de la información y comunicación (TIC) vienen siendo integradas en la formación de los alumnos de la universidades —ya sea como vías para adquirir conocimiento o para colaborar e intercambiar información— mucho antes de la pandemia. Lo novedoso es que, en la actualidad, tras las lecciones que dejaron las clases 100% virtuales y la mayor penetración de la inteligencia artificial (IA), adoptar tecnologías de análisis de datos o robotización de procesos a lo largo del recorrido del estudiante se ha vuelto una práctica estratégica y habitual en la educación de pregrado.

Es importante comprender que la tecnología y la innovación en ámbitos educativos aparecen para atender diferentes necesidades: enseñanza, gestión organizacional, de investigación y automatización de procesos, entre otras, relata Silvia Lavandera, directora de Calidad y Transformación Educativa (DICTE) de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC).

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“Desde el punto de vista didáctico y de enseñanza, las universidades deben plantearse metas a corto plazo vinculadas con el desarrollo de las mejores prácticas de IA y en temas como aprendizaje adaptativo o personalización de la educación […]. En temas de gestión organizacional, el 2023 ha demostrado que la ciberseguridad ya no es ficción y que es necesario estar preparados”, comenta. De hecho, Lavandera dice que todos los procesos por los que pasa un estudiante en la UTEC —desde su matrícula hasta su egreso— se encuentran digitalizados.

En cuanto a las soluciones enfocadas en el aprendizaje, por ejemplo, desde la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) han diseñado e implementado un ecosistema de aprendizaje alineado con su estrategia corporativa de transformación digital basada en ciberseguridad, conectividad y cloud computing. “Estos elementos garantizan la seguridad de cada interacción entre nuestros estudiantes y la institución, facilitan su conectividad y les otorgan la flexibilidad necesaria para acceder a los recursos que ponemos a disposición desde cualquier lugar”, detalla Jorge Talavera, rector de la USIL. Entre las soluciones con las que cuenta la USIL figuran el Digital Learning Factory (un centro de laboratorios de producción de contenidos digitales) y su app móvil institucional.

En tanto, desde la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), el uso de las TIC en pregrado tiene como propósito que el estudiante pueda aprender a aprender. Esa casa de estudios asegura que las TIC los ayudan a buscar, identificar, sintetizar y transferir conocimiento de acuerdo a los propósitos del aprendizaje. Entre las soluciones tecnológicas que recalca la UPCH están las plataformas de gestión del aprendizaje (Blackboard o Moodle) tanto para clases a distancia como presenciales; el aprendizaje en línea (cuentan con licencia de la plataforma Coursera con acceso a cursos de una variedad de disciplinas); simulaciones y laboratorios virtuales para explorar y lograr aprendizajes en situaciones simuladas (como primeros auxilios RCP ytrabajos de parto, entre otros); además de impresoras 3D y bioimpresoras para modelados, herramientas de colaboración en línea y una app propia de la universidad, detalla el vicerrectorado de la UPCH. Sin embargo, el uso de estas herramientas hoy va más allá del aprendizaje y está generando eficiencias a lo largo de todo el recorrido del estudiante en su vida universitaria.

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Nuevas apuestas digitales

El rubro de la educación está implementando una serie de tecnologías especializadas con una visión en común: la personalización del aprendizaje. En ese sentido, una de las apuestas más sonadas es la del metaverso. En la Universidad Continental, por ejemplo, tienen el Contiverso, el primer metaverso desarrollado por los propios miembros de la comunidad universitaria y que se adecúa específicamente a las necesidades de su casa de estudios. “En el Contiverso, el avatar de los estudiantes puede sumergirse en entornos simulados y vivir experiencias educativas enriquecedoras, ya sea en aulas, grupos de trabajo, salas de audiencias para los estudiantes de Derecho, cámaras Gesell para las prácticas en psicología y muchos otros espacios interactivos para el trabajo colaborativo”, detalla Miguel Córdova, director de Tecnologías Digitales para la Educación de la Universidad Continental.

En esta casa de estudios también se está desarrollando Docente 2048, un avatar de realidad virtual con inteligencia artificial que, mediante la aplicación de algoritmos de aprendizaje automático, da recomendaciones personalizadas y retroalimentación instantánea. Así, los docentes pueden adaptar su enfoque pedagógico a las necesidades individuales de los alumnos, añade Córdova.

Contiverso, el primer metaverso desarrollado por los propios miembros de la comunidad de la Universidad Continental
Foto: Universidad Continental

Por otro lado, la tecnología holográfica también viene siendo aplicada. En la USIL la están incorporando para dar a sus estudiantes una experiencia inmersiva que facilite la interacción con contenido tridimensional en tiempo real, así como la simulación de procesos científicos o técnicos, comenta Talavera. Esta universidad también se encuentra desarrollando su metaverso, con el cual podrá simular situaciones profesionales o científicas. Asimismo, está utilizando Robotic Process Automation (RPA) para digitalizar documentos, automatizar el procesamiento de pagos de matrícula y simplificar el envío de correos y mensajes a los estudiantes y docentes. Finalmente, cuenta Talavera, esta universidad está desarrollando una estrategia sólida de análisis de datos que abarca diversas etapas: desde la identificación de áreas de mejora en el proceso de admisión hasta el seguimiento de sus egresados.

USIL también emplea una tecnología basada en inteligencia artificial para generar voces en off casi en tiempo real, logrando una mayor eficiencia en la creación de recursos digitales educativos de calidad. Esta herramienta se utiliza para la creación de podcasts, videos y otros recursos educativos que ofrecen a sus estudiantes.

En tanto, universidades como la UTEC, UPCH y USIL hoy ya usan herramientas como Turnitin para la detección de plagios. Asimismo, para mantener la integridad en la administración de exámenes en línea, la UPCH y USIL están empleando la herramienta Proctorizer, que permite una supervisión remota de los estudiantes durante las pruebas en línea.

La tecnología también ofrece herramientas útiles para predecir, por ejemplo, qué estudiantes están en riesgo de abandonar su carrera para comprender sus motivos y darles el apoyo que necesitan para evitar la deserción, dice Córdova, de la Universidad Continental. Asimismo, en la UPCH, como parte de su proyecto de transformación digital, han adquirido la solución de análisis empresarial basado en la nube Power BI a fin de analizar grandes conjuntos de datos y proporcionar insights valiosos para la toma de decisiones académicas. “Este es un proyecto que incluye los procesos de matrícula, portal de notas y eficiencia terminal”, indica dicha universidad.

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Otra forma en la que se está usando la tecnología en las universidades es en el marketing. Un estudio de la agencia Play Group indicó que el 90% de universidades e institutos en el Perú ha apostado por insertar estrategias digitales enfocadas en marketing, gastando un promedio de entre S/ 100.000 y S/ 1,3 millones por campañas digitales de nueve meses.

Luis Rojas, CEO y fundador de Play Group, relata que existe una gran oportunidad para diferenciarse en un mercado educativo que más pronto que tarde esperará cambios claros en cuanto a transformación digital. Mientras tanto, algunas de las herramientas más utilizadas en los centros educativos son: robots que atiendan a usuarios en tiempo real en las redes sociales, sistemas de contact center integrados a campañas digitales para que el abordaje sea óptimo y rápido, CRM optimizados a la demanda de leads de la institución educativa, entre otros.

El FUTURO de las TIC

La capacitación constante de los docentes es uno de los desafíos al ritmo de la revolución tecnológica. Justamente, la UPCH detalla que los docentes aún no utilizan la inteligencia artificial como una herramienta de apoyo y, por el contrario, la perciben como una herramienta de plagio usada por los estudiantes. “El reto será utilizar la IA como complemento o herramienta disponible para la generación de conocimiento”, indican desde la UPCH.

Otro desafío es la integración efectiva de recursos tecnológicos en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Talavera, de la USIL, recalca que esto requiere de una planificación cuidadosa y la garantía de que los recursos tecnológicos estén alineados con los objetivos de aprendizaje, de modo que realmente apoyen el proceso de enseñanza y permitan a los estudiantes alcanzar sus metas educativas. En tanto, en el caso de la UTEC, muchos de sus docentes ya han probado e integrado algunas herramientas como GPT en sus aulas y están explorando las posibilidades que trae esta tecnología. “Gracias a estas herramientas de IA Generativa podemos lograr personalizar la educación como nunca antes se había conseguido”, añade Lavandera.

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¿Qué innovaciones tecnológicas se vienen? Respecto a los estudiantes, Córdova, de la Universidad Continental, señala que se encuentran desarrollando un sistema de microcredenciales (blockchain) que les sirva para reconocer, validar y darles seguimiento a las habilidades, competencias y logros adquiridos por los estudiantes. “Estas credenciales nos permiten una mejor personalización del aprendizaje, una forma más flexible de acreditar los conocimientos y fomentar una cultura de estudio”, añade.

Para finalizar, Lavandera, de la UTEC, reconoció que la flexibilidad, de la mano de las tecnologías para virtualizar y diseñar diferentes ecosistemas de aprendizaje que posibiliten experiencias transformadoras para los estudiantes, es la gran asignatura pendiente de todas aquellas instituciones que desean entender a las nuevas generaciones de estudiantes.

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