Un informe de Deloitte indica que si bien antes el enfoque de las organizaciones se basó en pruebas de concepto y exploración de la IA, hoy la prioridad es escalar con la conciencia de que la diferenciación competitiva dependerá de qué tanto se potencie la automatización, la innovación y la velocidad.
La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en habilitador esencial en las organizaciones al integrarse de manera fluida en una amplia gama de productos y servicios. Así, la 17ª edición del informe Tech Trends 2026, de Deloitte, revela que mientras en años pasados el enfoque se basó en pruebas de concepto y exploración, ahora la prioridad es escalar con la conciencia de que la diferenciación competitiva dependerá de qué tanto se potencie la automatización, la innovación y la velocidad.
En base a este informe, estas son las 5 tendencias tecnológicas que transforman la operación empresarial a medida que la IA avanza.
La IA pasa a lo físico
La IA convierte a los robots en sistemas adaptativos capaces de percibir, aprender y operar en entornos complejos e impredecibles, ya que pueden ejecutar tareas e interactuar de formas que superan la lógica de los dispositivos automatizados.
Drones inteligentes, vehículos autónomos y robots industriales tienen cada vez más presencia en almacenes y cadenas de suministro, dando el siguiente paso evolutivo hacia una proyección de 2 millones de robots humanoides capaces de moverse con autonomía en entornos laborales de cara a 2035.
Una fuerza laboral basada en silicio
La implementación de agentes, capaces de convertirse en una fuerza laboral basada en silicio que complementa y potencia a los humanos, implica reconocer una forma de trabajo distinta basada en un entorno nativo con estas tecnologías.
Dicha evolución crea dos áreas clave para el desempeño de la plantilla de trabajadores humanos, puesto que se mantienen como esenciales para escenarios complejos y decisiones estratégicas: cumplimiento y gobernanza, así como crecimiento e innovación.
Ajuste de cuentas de la infraestructura de IA
La IA ha pasado de la experimentación a la producción, por lo que las organizaciones se enfrentan al dilema de cómo optimizar la infraestructura.
Las empresas líderes comienzan con la adopción de arquitecturas híbridas estratégicas, como la nube para cargas de trabajo variables, on-premises para inferencia de producción consistente y edge para aplicaciones sensibles a la latencia. Esto requiere centros de datos diseñados para IA con hardware optimizado para GPU, redes avanzadas y refrigeración especializada.
Organizaciones tecnológicas nativas de IA
La IA configura cómo se estructuran, gobiernan y lideran los equipos tecnológicos. El modelo de mañana en las organizaciones probablemente será más ágil, rápido e impregnado de esta tecnología en todas las capas de las organizaciones, transformándolas en un motor dinámico que aprende y optimiza continuamente.
Las organizaciones tecnológicas del futuro contarán con arquitecturas de agencia; equipos ágiles y centrados en el producto; plantillas mixtas de agentes humanos; gobernanza adaptativa, e innovación orientada al ecosistema.
Asegurar y aprovechar la IA para la defensa cibernética
Las organizaciones que implementan IA en sus procesos se enfrentan a una paradoja: las mismas capacidades de IA que las ayudan a ser más competitivas también introducen nuevos riesgos de seguridad.
Las amenazas externas persisten, aunque los riesgos más urgentes son internos, en particular los relacionados con la IA en la sombra, que es la implementación no autorizada de IA por equipos individuales en las organizaciones, y al igual que controles inadecuados sobre la gobernanza de la IA
agente.
