David Solomon afirma que Estados Unidos podrá adaptarse y ampliar su fuerza laboral ante el avance de esa tecnología.
El director ejecutivo de Goldman Sachs, David Solomon, cree que las preocupaciones sobre los avances de la inteligencia artificial (IA) que podrían provocar una ola de desempleo masivo están “exageradas”, y afirmó en un ensayo invitado en The New York Times que Estados Unidos podrá adaptarse y ampliar su fuerza laboral ante el avance de la IA.
Datos clave
En el ensayo titulado “Soy el CEO de Goldman Sachs. El apocalipsis laboral de la IA está exagerado”, Solomon sostiene que la IA representa “un gran salto hacia adelante para la sociedad”, aunque con “algunas salvedades”.
Solomon reconoció que la disrupción de la IA en el mercado laboral “implicará nuevos desafíos”, citando un análisis de Goldman Sachs que estima que la IA podría automatizar el 25% de las horas de trabajo actuales en los próximos diez años.
También señaló que es difícil entender el impacto inminente de la IA en algunos trabajos manuales, pero indicó que los empleos de oficina en áreas como contabilidad, banca y derecho “probablemente verán muchas de sus tareas automatizadas”.
El CEO de Goldman Sachs afirmó tres razones por las que espera que la economía de Estados Unidos siga siendo resistente: la IA liberará a los trabajadores para tareas más complejas, mejorará los estándares de las profesiones en lugar de hacerlas obsoletas y creará empleos para gestionar los sistemas de IA utilizados por las empresas.
Solomon añadió que, si la IA destruye empleos a gran escala, debería existir un “esfuerzo conjunto” entre el sector público y privado para ayudar a trabajadores e instituciones a adaptarse al nuevo mercado laboral.
Cita clave
“En 1930, John Maynard Keynes predijo que, para 2030, las personas trabajarían solo 15 horas a la semana”, dijo Solomon. “Aunque su visión de un futuro de ocio no se ha cumplido, es un buen recordatorio de que los temores sobre un apocalipsis laboral pueden pasar por alto el potencial de la IA para impulsar una recuperación económica y de productividad”.
Crítico principal
Daron Acemoglu, economista y profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), quien estimó que la IA solo podría realizar de forma rentable el 5% de las tareas laborales entre 2024 y 2034, ha advertido sobre una “automatización excesiva”. En una entrevista en 2024, señaló que usar la IA solo para reemplazar trabajos sin crear nuevas tareas podría provocar escasez de empleo, menor participación laboral y más “trabajos rutinarios y sin sentido”. Añadió que, si la IA logra complementar el trabajo humano en lugar de sustituirlo, “no hay razón para que el desempleo futuro sea como el actual”.
Contexto clave
Además de afectar empleos de oficina, la IA también está reduciendo la necesidad de algunos puestos de nivel inicial, según un análisis de McKinsey, que indicó que el 51% de las organizaciones encuestadas en 2025 reportaron que la IA generativa está disminuyendo su necesidad de empleos de entrada. Economistas de Goldman Sachs han identificado que trabajos como operadores telefónicos, ajustadores de seguros y cobradores de deudas enfrentan un alto riesgo de ser sustituidos por la IA. Mientras tanto, roles como administradores educativos, médicos y cirujanos, gerentes de construcción y altos ejecutivos tienen más probabilidades de ser potenciados, no reemplazados, por la IA.
