A sus 15 años, Allan Cohen puso en marcha una iniciativa en su país para donar figuritas a jóvenes brasileños pobres. Completar el álbum en Brasil cuesta hasta unos US$ 108, casi el equivalente de un salario mensual para muchas familias.
En una mesa gigante en Sao Paulo, los adolescentes organizan las figuritas del álbum del Mundial de Catar 2022 que rinden homenaje a sus estrellas de futbol favoritas.
En el período previo a la Copa del Mundo de este mes en Catar, el escenario más grande para el deporte más popular del planeta, las figuritas adhesivas de edición especial son un recuerdo preciado para cualquier joven aficionado en este país loco por el futbol.
Sin embargo, para estos adolescentes, el objetivo es regalarlas.
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“Las estampas (figuritas) son muy caras”, dijo Allan Cohen, de 15 años, quien inició una iniciativa para donar las estampas a jóvenes brasileños pobres.
“Creo que todo el mundo tiene derecho a llenar su álbum con las calcomanías”, dijo.
La idea solidaria de Cohen se volvió viral y obtuvo un importante apoyo de jugadores como Tchê Tchê y el arquero Carlos Miguel, quienes grabaron videos apoyando la donación.
“Es algo que se está haciendo cada vez más grande”, dijo el voluntario Felipe Len.
Compartir la pasión
Coleccionar estampas, que tienen el tamaño de una tarjeta de presentación, es una locura mundial entre los fanáticos del futbol antes del partido inaugural de la Copa del Mundo el 20 de noviembre en Catar, pero para muchos aficionados, la inflación y las dificultades económicas los mantienen fuera de su alcance.
Comprar el álbum completo de 670 estampas costaría un mínimo de 548 reales, unos US$ 108, casi el salario de un mes para muchas familias brasileñas empobrecidas.
Brasil tiene una de las brechas más amplias entre ricos y pobres en América Latina y casi una quinta parte de su población vive en la pobreza, según datos de Naciones Unidas.
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“Nunca compré ninguno porque literalmente no tenemos dinero”, dijo Ana Julia, de 13 años, a quien le temblaban las manos cuando abrió un paquete de estampas.
Las calcomanías brindan más que un momento de alegría o meros recuerdos del futbol, dijo Beila Schapiro, vocera del proyecto.
“También estamos permitiendo que los niños tengan las mismas oportunidades”, dijo.
Reuters
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