El futbolista peruano llegó a Lima presentó su renuncia al club Cesar Vallejo luego de que su madre recibiera amenazas de personas desconocidas.

El delantero peruano Paolo Guerrero llegó este martes a Lima para reunirse con el presidente del club Cesar Vallejo, Richard Acuña, e intentar solucionar el enfrentamiento generado por su decisión de poner fin al contrato que firmó con esa institución por temor ante una supuesta extorsión.

Guerrero arribó a la capital peruana desde la ciudad brasileña de Río de Janeiro, donde reside, y se encontrará con Acuña en un hotel del distrito limeño de Miraflores, informaron medios locales.

Su salida del aeropuerto internacional de Lima se retrasó por más de media hora ante la gran cantidad de aficionados y periodistas que lo esperaban, lo que llevó a la Policía a establecer un cerco de seguridad para que pueda abordar un automóvil.

Sin embargo, antes de abandonar el lugar, el jugador se acercó a aficionados que gritaban su nombre y firmó algunas camisetas de la selección de Perú, tras lo cual saludó a los periodistas pero no declaró.

El delantero llegó a Lima un día después de que Acuña anunciara que su club le había enviado los boletos aéreos para que este martes arribe a la ciudad norteña de Trujillo y se sume a la plantilla del equipo.

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«Paolo debería estar el martes acá al mediodía. Su vuelo es el martes de Río a Lima y de Lima a Trujillo», declaró el dirigente antes de remarcar que «él es un jugador dentro de la plantilla de 28 jugadores profesionales» del Cesar Vallejo porque «tiene una relación contractual vigente con el club».

Acuña rechazó el último fin de semana una carta de renuncia que presentó Guerrero con el argumento de que, desde que firmó el contrato, su familia ha recibido amenazas de personas desconocidas que le piden dinero.

El máximo goleador de la selección peruana señaló que, por ese motivo, decidió anteponer su seguridad y la de su familia, lo que generó una enfrentamiento con los dirigentes del Vallejo que le pidieron cumplir con el acuerdo suscrito.

Este caso ha generado gran expectación y polémica en Perú, donde la opinión pública esta dividida entre los que apoyan la posición del jugador y los que remarcan que una presunta extorsión no es causal para romper un vínculo laboral.

Medios locales señalaron que en el encuentro que sostendrá con Acuña buscará solucionar este conflicto contractual, ya que tiene prisa por encontrar otro equipo, incluso de la Liga 1 peruana, para mantener sus opciones de ser convocado a la selección nacional.

Con información de EFE

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