El derrame de petróleo fue reportado por medios locales en la playa de la zona arqueológica de Las Capullanas, en el distrito de Lobitos. Petroperú informó que activó un protocolo de emergencia y que equipos especializados trabajan en la limpieza de la zona.

El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) informó este sábado que ha iniciado la supervisión ambiental en el terminal marítimo de la refinería de Talara, en la región de Piura, por la presunta presencia de hidrocarburos, reportada por medios locales.

La entidad adscrita al ministerio del Ambiente agregó que la supervisión, junto a la Capitanía de Puerto de Talara, permitirá «verificar los hechos materia de la emergencia ambiental, la responsabilidad de los hechos y el impacto generado».

Añadió que se tiene programada la verificación de las acciones de primera respuesta por parte de la empresa estatal Petroperú, a cargo de la refinería, así como la recolección de muestras de agua superficial de mar y sedimentos, las mismas que serán analizadas por un laboratorio acreditado.

La OEFA indicó que informará oportunamente los resultados de las acciones que viene realizando.

Lea también: CIADI condena a Perú a pagarle 194 millones de dólares a la española Enagás por incumplir acuerdo en Gasoducto Sur Peruano

Medios digitales, como Talara TV Noticias, compartieron imágenes de presuntos restos de crudo en la orilla del mar en la zona arqueológica de Las Capullanas, en el distrito de Lobitos, provincia de Talara, en la región Piura.

Petroperú activó protocolo de emergencia

De su lado, la empresa estatal Petroperú informó que este viernes detectó crudo en el terminal submarino de la refinería de Talara mientras realizaba maniobras de embarque, informó la agencia de noticias Andina.

Ante la situación, Petroperú informó que activó un protocolo de emergencia y que equipos especializados fueron destinados a trabajar en la limpieza de la zona.

El último derrame de crudo de magnitud en Perú ocurrió en 2022 con la descarga de unos 12.000 barriles de un buque petrolero que abastecía a la refinería de La Pampilla, administrada por la empresa española Repsol, lo que generó sanciones a la empresa y un largo proceso de limpieza y reparación a los pescadores y familias que residen en esa zona de la costa cercana a Lima.

Forbes Staff/Andina/EFE.

Para más noticias de negocios siga a Forbes Perú desde Google News