La presidenta Claudia Sheinbaum anunció el nombramiento de la diplomática, quien cuenta con más de 25 años de trayectoria en el servicio público y experiencia en comercio internacional. La designación deberá ser ratificada por el Senado mexicano.
El Gobierno de México designó a Lydia Antonio de la Garza como embajadora extraordinaria y plenipotenciaria ante Perú, en un nuevo paso hacia la normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países, restablecidas en agosto de 2026 tras casi nueve meses de ruptura.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México informó este lunes que, por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, remitió al Senado de la República el nombramiento de la diplomática para el procedimiento de ratificación correspondiente. Por ello, aunque la designación ya fue anunciada, su nombramiento aún debe completar las instancias formales para que pueda asumir el cargo.
En el comunicado oficial, la Cancillería mexicana reiteró la disposición del Gobierno de México para fortalecer las relaciones bilaterales con Perú, en beneficio de ambos países y de la integración latinoamericana.
La designación se produce mientras ambos gobiernos avanzan en la recuperación de sus vínculos diplomáticos y coordinan medidas para reabrir sus respectivas embajadas, que quedaron sin titulares tras la ruptura.
¿Quién es Lydia Antonio de la Garza?
Lydia Antonio de la Garza es integrante del Servicio Exterior Mexicano, con rango de ministra. Antes de su designación, se desempeñaba como directora ejecutiva “B” del Instituto de Mexicanas y Mexicanos en el Exterior (IMME), organismo adscrito a la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Según la información oficial difundida por la Cancillería mexicana, cuenta con más de 25 años de trayectoria en el servicio público, durante los cuales ha trabajado en la promoción de los intereses de México y la protección de los derechos de sus ciudadanos en el extranjero.
Es licenciada en Relaciones Internacionales por la Universidad Iberoamericana, en Ciudad de México, y tiene una maestría en Estudios Diplomáticos por el Instituto Matías Romero, institución especializada en la formación diplomática mexicana. En 2018, también cursó un diplomado en Derecho Migratorio y Procedimientos Penales Estadounidenses en la Universidad de Arizona.
Su experiencia profesional incluye cargos de responsabilidad en la Secretaría de Relaciones Exteriores y en la Secretaría de Economía de México.
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En esta última dependencia ocupó puestos vinculados con la administración de tratados comerciales y las relaciones con América del Norte. Entre sus responsabilidades estuvo supervisar la operación de acuerdos comerciales suscritos con más de 50 países y participar en las negociaciones institucionales para la entrada en vigor del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
¿Por qué se rompieron las relaciones diplomáticas entre México y Perú?
La crisis diplomática entre ambos países se profundizó en diciembre de 2022, tras la destitución y detención del entonces presidente peruano Pedro Castillo, quien intentó disolver el Congreso y gobernar por decreto. El Gobierno mexicano, encabezado entonces por Andrés Manuel López Obrador, cuestionó la salida de Castillo del poder.
Las tensiones aumentaron en noviembre de 2025, cuando Perú rompió relaciones diplomáticas con México por la decisión del Gobierno mexicano de conceder asilo político a Betssy Chávez, ex primera ministra durante la administración de Castillo.
Chávez permaneció en la residencia diplomática mexicana en Lima hasta que el Gobierno peruano le otorgó un salvoconducto para viajar a México.
El 7 de agosto de 2026, ambos países anunciaron el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas. Posteriormente, representantes de las dos cancillerías acordaron impulsar una agenda de trabajo para retomar los principales temas bilaterales, incluida la reapertura de sus embajadas.
El nombramiento de Lydia Antonio de la Garza se enmarca en ese proceso. Su eventual incorporación a la representación mexicana en Lima queda sujeta a la ratificación del Senado mexicano y a los procedimientos diplomáticos correspondientes.
