La aerolínea estadounidense y LATAM Airlines celebran su joint venture que ha potenciado su oferta de valor y vuelos para las y los viajeros de Sudamérica y Norteamérica. La región latinoamericana, para Delta, representa una importante oportunidad de crecimiento.
Para las aerolíneas, las alianzas suponen una pieza clave que agrega valor a su oferta de rutas más allá de sus mercados tradicionales. En el caso de Delta Air Lines y LATAM Airlines, antes de la pandemia (en 2019), las dos compañías apostaron por sumar esfuerzos y anunciaron un primer acuerdo para expandir sus opciones de viajes entre Sudamérica y Norteamérica. Esta fue la primera semilla del que acabó siendo uno de los acuerdos estratégicos más destacados de la región y que, el 30 de septiembre de 2022, tomó la forma de joint venture.
“A través de la alianza, que en 2023 cumplió un año y que hoy abarca América del Norte, Colombia, Brasil, Chile, Paraguay, Perú, Uruguay y Ecuador, ofrecemos acceso a una extensa red de más de 300 destinos en la región, fomentando una mayor accesibilidad y comodidad para nuestros pasajeros”, cuenta Alex Antilla, vicepresidente de Delta Air Lines para Latinoamérica.
En cuanto a nuevas rutas, Delta introdujo un segundo vuelo que conecta Atlanta y São Paulo, con salidas nocturnas y retorno diurno, atendiendo especialmente a los viajeros de negocios. Además, se lanzó un vuelo estacional entre Nueva York y Río de Janeiro, y se reanudó la ruta Atlanta-Cartagena (Colombia). A través del joint venture, Delta también ofrece el único vuelo sin escalas entre São Paulo y Los Ángeles, junto con nuevos servicios desde Lima a Atlanta o desde Santiago a Orlando (operados por LATAM), que proporcionará una opción de viaje conveniente para los chilenos que desean visitar las atracciones de Florida central.
Recientemente, Delta anunció además la incorporación de una segunda ruta diaria entre Atlanta y Santiago de Chile entre el 13 de diciembre de 2024 y el 13 de enero de 2025. Esta nueva frecuencia, que incluye una ruta de temporada exclusiva del horario de verano, será operada por un Airbus A330-300, equipado con las categorías Delta One, Delta Premium Select, Delta Comfort+ y Main Cabin.
Actualmente ambas líneas aéreas realizan conexiones en aeropuertos como Nueva York (JFK), São Paulo/Guarulhos (Brasil), Bogotá (Colombia), Lima (Perú) y Santiago (Chile), además de proporcionar acceso a 53 salones Delta Sky Club en Estados Unidos y cinco salones Lounges LATAM en América del Sur.
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Espacio para crecer en la región
Considerando que los viajes per cápita al año de los latinoamericanos todavía están lejos de los de otras regiones, América Latina supone una oportunidad de crecimiento para Delta, empresa que asegura que la región representa un mercado significativo para los viajes aéreos.
“A medida que la región se desarrolla económicamente, hay una creciente demanda tanto para viajes de negocios como de ocio. Es una región estratégica para expandir nuestra red de rutas y capturar nuevas cuotas de mercado”, asegura Alex Antilla, de Delta Air Lines, cuyo primer vuelo en América Latina fue en 1997 desde Atlanta hacia Sao Paulo.
Y para tomar la oportunidad que supone el potencial de crecimiento regional, la compañía ofrece un servicio de primera categoría, que lo distingue de otras compañías internacionales y regionales.
Justamente, Delta brinda opciones de productos premium y de última generación, como una experiencia de cabina Delta One que ofrece gastronomía de inspiración local, entretenimiento a bordo, kits premium realizados a mano por artesanos mexicanos, y wifi abordo (a partir del 2024, en todas sus rutas). Se trata de una oferta que, justamente, encaja con la creciente demanda de experiencias premium entre los viajeros latinoamericanos y globales.
“Los consumidores de Delta optan por invertir en experiencias de viaje premium, ya que buscan gastar en experiencias y servicios en lugar de en bienes materiales, una tendencia que comenzó antes de la llegada de la COVID-19. Otra tendencia que hemos visto surgir es la preferencia de nuestros clientes que viajan por placer por productos premium cuando vuelan con Delta, algo que antes experimentaban sobre todo nuestros viajeros corporativos”, resalta el vicepresidente de Delta Air Lines para Latinoamérica.
Para el ejecutivo, la compañía ha alcanzado nuevas alturas, agregado rutas emocionantes y facilitado y enriquecido los viajes para millones de pasajeros.
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