La compañía operadora del Muelle Sur del Puerto del Callao señala que sus acciones para descarbonizar la operación y cambiar su matriz energética de diésel a electricidad le ha permitido reducir sus costos operativos un 77% en lo que va del año.
La reducción de la huella de carbono es un tema en agenda de muchas organizaciones conscientes de la crisis climática que vive el mundo. Una de ellas es DP World, operador del Muelle Sur del Puerto del Callao, la cual se ha trazado una meta ambiciosa: reducir el 90% de sus emisiones para el 2030, por encima de la meta global de la empresa que fija la reducción de emisiones al 42%. Dicho objetivo fue planteado en el 2022 y, desde entonces, vienen ejecutando un plan para cambiar por completo su matriz energética.
“Nos dimos cuenta que el 70% de nuestras emisiones provenían del diésel. Entonces, la única manera de llegar al 2030 con el 90% [de reducción de emisiones] era hacer un cambio rotundo de matriz energética a electricidad. Ahí empezamos a ver qué es lo que había en el mercado de disponibilidad y qué podemos crear o fomentar nosotros como una gran empresa para este cambio”, recuerda Sany Rodriguez Kross, directora senior de Seguridad y Medio Ambiente en DP World Perú, Ecuador y Colombia.
Es así que en el 2023 la firma decidió comprar energía renovable —es decir, con cero emisiones—, la cual cuenta con la certificación IREC (International Renewable Energy Certificate) y comprueba la trazabilidad de la energía sin emisiones. Con ello en marcha, a la fecha, DP World ya ha reducido el 31% de sus emisiones, es decir 28.000 toneladas de CO2, equivalentes a la preservación de 14.000 hectáreas de bosques amazónicos en Loreto, recalca la ejecutiva.
Con el cambio de matriz energética, asimismo, DP World también empezó a comprar nuevos equipos, y convertir los equipos que funcionan a base de diésel a energía eléctrica.
Haciendo la logística sostenible
El 90% del comercio global se mueve a través de barcos, lo que demuestra que el rubro logístico cumple un rol relevante en la generación de emisiones de carbono. En el caso del puerto del Callao, este recibe barcos que descargan sus contenedores y camiones que traen contenedores y recogen contenedores para la exportación e importación del país, creando un ecosistema de alta complejidad.
“Mensualmente estamos atendiendo alrededor de 70 barcos y a diario podemos atender hasta 2.500 camiones. Entonces, el puerto es el centro y hay toda una simbiosis alrededor”, detalla Rodriguez. De acuerdo con un análisis de la compañía, el 90% de las emisiones totales provienen del alcance tres. Es decir, lo que generan sus clientes (los barcos) y sus usuarios (los camiones).
¿Qué acciones realiza DP World para influir a toda esta cadena logística? Por el lado del mar, Rodriguez señala que la Organización Marítima Internacional (OMI) ya tiene un tratado que compromete a los barcos o las líneas navieras a descarbonizar por lo menos un 40% de sus emisiones para el 2030. Justamente, en el puerto del Callao ya reciben muchas naves que trabajan con gas natural licuado, biofuel o incluso hidrógeno.
Adicionalmente a ello, dentro del Muelle Sur se implementará el sistema Shore Power, que servirá para proveer de energía renovable a los barcos mientras están dentro de DP World. “Esperamos que, a principios del 2026, podamos estar enchufando el primer barco en el puerto del Callao”, relata.
Por el lado de los camiones, el reto es mayor. Además de contar con el puerto, la compañía es dueña de DP World Logistics, la cual maneja 90 camiones. De estos, ya han realizado la prueba con 20 camiones para que funcionen a gas natural, con resultados exitosos. “Con esta flota hemos reducido en 20% nuestras emisiones, pero además [también hemos reducido en] 54% en costos operativos. Es decir, en vez de diésel, hemos usado GNV”.
El reto, recalca Rodriguez, es que no hay suficientes estaciones de carga a lo largo de la cadena logística. Por ello, de momento, han debido adaptar su operación a la disponibilidad de los lugares de carga. “Se ha demostrado que cambiar a GNV puede ser el camino para la flota de transporte de carga. Los costos dan [resultados]. Las inversiones iniciales sí son más altas y ahí necesitamos obviamente estímulos fiscales para optar por esa tecnología”, concluye.
Finalmente, recalca que, dentro de la experiencia total de descarbonización en el puerto y el cambio de diésel a electricidad, la compañía ha reducido sus costos operativos en un 77% en el año.
“Tenemos que influir como terminal portuario para generar la demanda que permita que la tecnología también esté mucho más disponible. Y promover con el ejemplo para generar un ecosistema de cadena de valor que sea mucho más descarbonizado. El mundo lo pide. Ya los exportadores a partir del próximo año van a tener que hacer un reporte de sostenibilidad donde deben incluir las emisiones en su cadena de valor. Entonces, si queremos seguir siendo competitivos en el mercado, tenemos que descarbonizar. Ya no [hay que hacerlo] solo porque es lo correcto, sino también porque ya lo tenemos que incorporar como parte de los riesgos y ser competitivos en el futuro”, finaliza.
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