La mayoría de profesionales peruanos prefiere el modelo de trabajo híbrido, pero solo un tercio opera bajo ese esquema, indica el estudio presentado durante la Mesa de Líderes 2026.
Hace unos días, se llevó a cabo la Mesa de Líderes 2026, un encuentro organizado por WeWork y Michael Page que reunió en Lima a gerentes, directores y líderes de distintos sectores para conversar sobre los principales cambios que están redefiniendo la experiencia laboral y la gestión de las organizaciones.
Esta segunda edición del evento, que se realizó en el WeWork de San Isidro, se presentó el estudio “La Experiencia Laboral 2026 en Perú”, elaborado por WeWork, que analiza tendencias vinculadas con flexibilidad, presencialidad, atracción y retención de talento, beneficios, inteligencia artificial y evolución de los espacios de trabajo.
Conclusiones del estudio
El estudio consideró una muestra de 330 profesionales en Perú, principalmente de Lima y Arequipa, como parte de una investigación regional que incluyó 2.545 encuestas cuantitativas y 150 entrevistas cualitativas.
El primer gran hallazgo de la investigación es que 61,5% de los profesionales prefiere un modelo de trabajo híbrido, pero que solo el 33% de ellos labora bajo ese esquema. De acuerdo con Claudio Hidalgo, Regional President Latam de WeWork, la diferencia muestra que la flexibilidad ya forma parte de las expectativas de una parte importante del talento, pero también que no existe una única fórmula para implementarla. “Más que interpretar esta diferencia como una oposición entre empresas y colaboradores, creemos que refleja una etapa de evolución. Las organizaciones están buscando modelos que respondan a las necesidades del negocio, mientras las personas valoran cada vez más la posibilidad de organizar mejor su tiempo, reducir traslados y conciliar su vida personal y profesional”, destacó.
Según Hidalgo, el desafío está en encontrar ese punto de equilibrio: flexibilidad suficiente para responder a las expectativas del talento y, al mismo tiempo, espacios y dinámicas que permitan colaborar, construir cultura y alcanzar los objetivos de la organización.
Lo que muestra el estudio, añade el ejecutivo, es que la conversación está cambiando porque la oficina dejó de ser simplemente el lugar donde se ejecutan todas las tareas. “Cuando una parte importante del trabajo individual puede realizarse desde distintos lugares, el encuentro presencial necesita aportar un valor diferencial”, dice.
Hidalgo señala que las empresas buscan espacios que faciliten colaboración, intercambio de ideas, conexión entre equipos, cultura y también concentración cuando es necesaria. Justamente, el estudio muestra que la experiencia física importa: 46% menciona dificultades para concentrarse por ruido y conversaciones, 42% señala falta de sillas o escritorios y 37% identifica deficiencias de infraestructura o estacionamiento. “Por eso, el desafío ya no es simplemente tener una oficina, sino crear un espacio al que tenga sentido ir. La experiencia presencial tiene que aportar algo que complemente el trabajo que las personas pueden hacer desde otros lugares”, destacó el Regional President Latam de WeWork.
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