¿Cómo se manifiesta? ¿Quiénes son los acosadores? ¿Por qué no se denuncia? La startup de medición de acoso sexual laboral ELSA compartió en exclusiva con Forbes Perú el último estudio sobre esta problemática en el país. Conozca los resultados y las buenas prácticas de las empresas que mejor lo gestionan.

El acoso sexual laboral es una realidad latente en los espacios de trabajo, según un sondeo realizado por la startup ELSA a 26.630 personas (51% hombres y 49% mujeres) en Perú.  

De acuerdo con el informe -que lleva el nombre de “Informe ELSA 2024: hallazgos clave y conclusiones sobre el acoso sexual laboral en Perú”– un 15,49% de personas reportó haber experimentado acoso sexual laboral. 

Aunque la medición evidencia una mejora (en 2023, la incidencia fue de 16,76%), la problemática no afecta a todos los empleados de manera pareja: mientras un 16,9% de mujeres dijo haber sufrido acoso sexual laboral, en el caso de los participantes identificados como afrodescendientes y las personas de la comunidad LGBTIQ+, el 18,9% y el 34,8% dijo haberlo padecido, respectivamente. 

“Hay que visibilizar estos casos en las campañas de comunicación y en las capacitaciones. Se tiene que nombrar, esa es la clave. En el caso de las personas de la comunidad es muy claro esto, porque la principal expresión de acoso son comentarios homofóbicos que incorrectamente llamamos bromas. Esto se tiene que visibilizar, hablar y cambiar”, destaca Marlene Molero, cofundadora y CEO de ELSA. 

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Otro hallazgo relevante del estudio tiene que ver con los acosadores. Al respecto, el estudio mostró que en el 45% de los casos proviene de colegas; 19% de un jefe/a o superior jerárquico; el 16% de un cliente o usuario/a; y un 15% de contratistas/terceros. De allí que ELSA recomiende a las empresas trabajar en la problemática con su cadena de valor.

¿Cómo se manifiesta el acoso sexual laboral? 

El estudio consideró 12 manifestaciones típicas de acoso sexual laboral, desde las menos graves a las más graves. Así, entre las más sutiles y más comunes, concluyó que están los comentarios o bromas de contenido sexual o sexista (53% dijo haberlos experimentado) o comentarios sobre la apariencia física, como piropos no solicitados (43%). 

En un segundo nivel de gravedad están las invitaciones persistentes a salir a pesar de haber dicho que no (19% lo experimentó); acercamientos físicos excesivos, como tocamiento de hombros, cuello, cintura, piernas (19%); comentarios o bromas sobre la orientación sexual o identidad de género (19%); y miradas persistentes e incómodas (15%). 

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En tercer lugar, el informe de ELSA menciona las situaciones de chantaje sexual. “Son las que suceden menos, pero son más graves. Son los casos que nadie quiere tener en su empresa”, destaca el informe. ¿A qué tipo de manifestación se refiere? Estas van desde propuestas o insinuaciones de mejoras laborales a cambio de invitaciones, acercamientos o encuentros sexuales (5%) hasta amenazas o insinuaciones de despido, retiro de beneficios o tomar alguna represalia por no aceptar invitaciones, acercamientos, o encuentros sexuales (5%). 

Aún reina el silencio

Otro hallazgo del informe es que la denuncia sigue siendo la excepción. “Cuando el acoso pasa, el silencio sigue siendo lo que impera, y se denuncia muy poco. Este dato se ha mantenido a lo largo del tiempo: la denuncia siempre es la última opción de las personas que pasaron por acoso”, indica el estudio. 

El hecho de denunciar se vuelve menos común en las poblaciones más vulnerables. Al respecto, el estudio concluyó que el 13% de los hombres que enfrentaron acoso sexual laboral lo denunció; en el caso de las mujeres, lo hizo el 11%; en el caso de las personas LGBTIQ+, lo hizo un 9%; y las personas afrodescendientes fue el 6%. 

«Nos toca poner énfasis en la forma en que nos relacionamos con nuestros pares, en aprender a marcar la línea entre lo que es y no es una broma, o una cortesía y un acoso». (Marlene Molero, CEO de ELSA). Foto: Cortesía.

¿Qué impide que las personas se animen a denunciarlo? El miedo es el común denominador. “De las personas que pasaron por acoso sexual laboral y no denunciaron, el 50% no lo hizo por miedo a represalias, despidos, a ser vista como una persona problemática, verguenza”, explica el informe. Otras razones son la falta de información (20% de los casos) y miedo a generar problemas a la persona que acostó (18%). 

Cabe señalar, que, aunque existe miedo denunciar, el 54% lo cuenta a un colega y el 30% a su jefe o jefa. 

¿Cómo gestionar el acoso sexual laboral?

Según el informe, el 80% de las empresas que mejor gestionan el acoso sexual laboral posee un sistema de prevención completo. Es decir, cuentan con una política de prevención, un canal de denuncia, un procedimiento específico y capacitación en todos los niveles.

Además, reportan un 9% de incidencia del acoso sexual laboral versus las que peor gestionan el acoso sexual laboral con 19%. 

En cuanto a la difusión de su política de prevención, el 80% lo hace periódicamente, realiza campañas de comunicación y capacita a su personal en general. 

De igual manera, el 79% de las personas que trabaja en las top performers conoce la política de prevención; el 83% conoce el canal de denuncia; y el 72% de las personas conocen el procedimiento de denuncia. Otro dato no menor es que, en estas empresas, el 53% de las personas entiende correctamente el concepto de acoso sexual laboral. 

“Este año hemos podido corroborar que la clave para erradicar el acoso sexual es prevenirlo. No basta con tener canales de denuncia (que son necesarios) o políticas. Se necesita una estrategia adecuada a la organización”, subraya Molero.

La ejecutiva agrega que las empresas que mejor desempeño poseen una distribución periódica de los lineamientos internos, ejecutan campañas de comunicación, capacitan a más del 80% de sus perfiles ocupacionales incluyendo líderes, y tienen la tendencia a guiar con data su estrategia de prevención.

“Estos resultados salvaguardan y mejoran la reputación de las organizaciones. Un caso mal gestionado de acoso o al que no se hizo caso puede comprometer cualquier otro logro. Además, mejora la retención del personal y aumenta su productividad. Hoy que se hacen esfuerzos por atraer talento femenino, hay que evitar que se vayan por uno de estos casos”, remata. 

Fuente: Informe ELSA 2024: hallazgos clave y conclusiones sobre el acoso sexual laboral en Perú /ELSA
Fuente: Informe ELSA 2024: hallazgos clave y conclusiones sobre el acoso sexual laboral en Perú /ELSA

Datos relevantes

  • ELSA permite a las empresas diseñar estrategias de prevención del acoso sexual laboral basadas en datos. 
  • Además de Perú, el estudio se realizó en 7 países latinoamericanos, donde ELSA opera. 
  • Entre los participantes del estudio, un 4% fueron altos mandos (CEO y presidentes de la empresas); 15% fueron colaboradores de subgerencias, jefaturas, equivalentes; el 19% fueron coordinadores/as, analistas, equivalentes; el 14% fue personal administrativo por debajo del cuarto nivel; y el 48%, personal operativo por debajo del cuarto nivel. La información fue recogida a partir de datos proporcionados a ELSA por las empresas sobre sus sistema de prevención del acoso sexual laboral y de una muestra mínima de encuestas anónimas a su personal. 
  • Este es el cuarto año en que ELSA mide el acoso sexual laboral y publica un informe al respecto. Puede revisar los informes anteriores en el siguiente enlace

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