Fomentar la inversión privada y reducir la incertidumbre serán claves para controlar y atenuar los efectos de la inflación este año.

Si bien el 2021 cerró como un año en el que la economía se recuperó de manera contundente respecto al 2020, hubo un nuevo tema que generó preocupación: la inflación.

No es para menos. El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) informó que en el 2021 se registró la mayor la inflación de los últimos 13 años. Específicamente, el INEI señaló que cerramos este periodo con una inflación de 6,43%.

Motivos de la inflación

De acuerdo con César Fuentes, director de la Maestría en Gestión Pública de la escuela de negocios ESAN, hubo dos razones que explicaron este aumento en los precios. “Por el lado de la oferta, existe un quiebre de las cadenas logísticas del mundo, a raíz de la COVID-19, durante el 2020 y el 2021. Estas cadenas, que tienen su origen en China y países del sudeste asiático, han generado un retraso en muchos productos, sobre todo, de manufactura. Es el caso de los autos y los electrodomésticos”

Fuentes señala que la otra razón fue el aumento de los precios del petróleo y la energía, algo en lo que coincide el propio INEI.

Marco Ortiz, profesor de economía de la Universidad del Pacífico, señaló que hay un tercer factor, más asociado a la coyuntura interna del país: la incertidumbre política y el aumento del tipo de cambio.

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“La incertidumbre política gatilló una salida de capitales de corto plazo equivalente al 7,4% del PBI. Esta presión en el tipo de cambio afectó el trade off entre actividad e inflación con el que opera el banco central”, dijo Ortiz a Forbes.

“A pesar de que el sol peruano es una de las monedas más estables de la región, su comportamiento cambió drásticamente durante el periodo electoral, sufriendo las mayores depreciaciones de los últimos 10 años y un significativo aumento de la volatilidad. Esta depreciación afectó el componente importado del índice de precios y en el precio de los alimentos y la energía”, agregó el catedrático.  

Lamentablemente, la incertidumbre no parece dar señales de bajar su intensidad. En los primeros días de febrero, Pedro Castillo anunció a su cuarto gabinete de ministros en poco más de seis meses de haber iniciado sus funciones como presidente.

Medidas monetarias

Según relata Ortiz, ante el aumento de la inflación el año pasado, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) inició de manera bastante agresiva la reversión de su estímulo monetario desde agosto. “Desde entonces ha elevado su tasa de política de 0,25%, nivel en la que estuvo desde el inicio de la pandemia, a 3%”, dice.

Otras medidas implementadas por el BCRP han sido intervenir en el mercado bancario para reducir la volatilidad de la moneda. “Durante el 2021, vendió, entre instrumentos spot y derivados, alrededor de US$ 17,500 millones, lo que redujo las presiones alcistas. Finalmente, ha comenzado a elevar sus tasas de encaje mínimo legal, para reducir la liquidez en moneda nacional del sistema financiero local”, detalla Ortiz.

Futuro inflacionario

Para Fuentes, el fantasma de la inflación baja porque el BCRP está aplicando políticas monetarias expansivas. Consideró vital que el Ministerio de Economía y Finanzas esté alineado con el establecimiento de la inversión pública y niveles prudentes del gasto corriente. “Eso creo que generará que, poco a poco, ese fantasma desparezca”.  

La incertidumbre, sin duda, seguirá siendo el problema. “Hay un tema de expectativas de depreciación de la moneda que podrían generar una mayor inflación, lo que afectaría el componente importado de los productos de consumo”, señala Fuentes.

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Para Ortiz, la tarea de largo plazo es implementar mejoras de productividad, ya que estas traen menores costos, menores precios y mayor riqueza. “El país tiene un sinfín de reformas por hacer en este campo, pero los esfuerzos del Gobierno se concentran en enemigos imaginarios”, dice el catedrático.

Fuentes considera que es necesario fomente la inversión privada. “La reducción de la inflación tendría que estar acompañada de un fomento de la confianza empresarial, porque lo que sucede ahora es que, si bien ahora las cosas en el plano internacional están bastante bien, las expectativas pueden variar de aquí al próximo año. Lo que tiene que hacer el BCRP y el Gobierno es plantear políticas que alienten la inversión”, añade.

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