La minera tiene previsto una inversión de 2.000 millones de dólares tras la modificación del EIA. Esto permitirá a Antamina optimizar componentes mineros ya existentes dentro de su operación actual.
El Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles de Perú (Senace) aprobó este jueves la modificación del estudio de impacto ambiental de la minera cuprífera de Antamina, lo que le permitirá extender sus operaciones hasta 2036 y supondrá una inversión de 2.000 millones de dólares.
Mira también: AIE prevé que la demanda global de petróleo se desacelere en 2024
A través de una resolución publicada en el diario oficial El Peruano, el Ministerio del Ambiente autoriza que la compañía optimice los componentes mineros ya existentes dentro de su área actual de operaciones, en el distrito de San Marcos, en la región andina de Ancash.
«Como parte del proceso de evaluación se recibió la opinión técnica vinculante favorable de la Autoridad Nacional del Agua y del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado. Asimismo, posee las opiniones técnicas favorables del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, Ministerio de Cultura y el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre», indicó la resolución.
Por su parte, la minera, cuyos accionistas principales son BHP Billiton (33,75 %) Glencore (33,75 %) Teck (22,5 %) y Mitsubishi (10 %), expresó en un comunicado que la modificación del estudio de impacto ambiental «permitirá a Antamina optimizar componentes mineros ya existentes dentro de su operación actual, apuntalando la sostenibilidad ambiental, social y operativa».
Y que este nuevo estudio de impacto ambiental supone «un hito importante para Antamina y la industria minera peruana, y reafirma nuestro compromiso con el país y la región Áncash», indicó el presidente de la empresa, Víctor Gobitz, a través de la información difundida.
Detalló que entre las principales modificaciones destacan la ampliación de la huella del tajo abierto, y la optimización de los botaderos y la presa de relaves, unos cambios que «han sido diseñados bajo estrictos protocolos de ingeniería, que garantizan condiciones seguras para los trabajadores y las comunidades adyacentes».
«Al ser cambios dentro del área de operaciones, la relación positiva que la empresa ha logrado consolidar durante más de 20 años con las comunidades y poblaciones vecinas se mantendrá inalterable», sostuvo Antamina.
Cabe mencionar que el 29 de septiembre pasado, cientos de pobladores del distrito de Llata, de la región central de Huánuco, ingresaron a las instalaciones de Antamina en protesta por los presuntos incumplimientos de acuerdos con las comunidades, según informaron medios peruanos.
Con información de EFE
Para más noticias de negocios siga a Forbes Perú desde Google News
