En 2026, desapareció la superficie total de los glaciares en Ayacucho, según el estudio de la red MapBiomas.

El 65% de las cuencas presenta pérdidas en su superficie de agua en los últimos 40 años en Perú, un país que también enfrenta una reducción de 62.000 hectáreas de su superficie glaciar, reveló un estudio de la red MapBiomas difundido este jueves en Lima.

El informe alertó que en 2016 se concretó la desaparición de los glaciares en la región de Ayacucho, que hoy no cuenta con esas superficies, lo que ilustra «la rapidez con la que estos ecosistemas retroceden en el país».

«Entre 1995 y 2024, el Perú perdió más de 62.000 hectáreas de superficie glaciar, una extensión equivalente a 17.222 estadios nacionales», alertó al respecto la responsable técnica de la iniciativa, Nicole Moreno.

Según la evaluación, la superficie glaciar nacional abarca actualmente 94.345 hectáreas, con la mayor extensión en el departamento norteño de Áncash y el mayor retroceso concentrado en las zonas centro y sur del país.

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La región central perdió más del 50% de su superficie glaciar y las cuencas más afectadas fueron las de Urubamba, Santa y Alto Marañón.

En el caso de Ayacucho, la desaparición total de sus glaciares «se ha convertido en un símbolo de la rapidez y gravedad del fenómeno».

«Estos resultados enfatizan la urgencia de políticas de adaptación y mitigación frente al cambio climático», comentó al respecto el director del Instituto del Bien Común, Renzo Piana.

Una tendencia negativa

En ese sentido, el estudio permitió determinar que en 2024, la superficie de agua en Perú alcanzó 1,74 millones de hectáreas, una extensión que equivale a poco más de seis veces el área de Lima Metropolitana.

Sin embargo, desde el año 2000 existe una tendencia negativa, ya que el 65 % de las cuencas hidrográficas, que comprende a 48 de las 74 que existen en el país, presenta pérdida de superficie de agua respecto a su media histórica.

Además, durante todos los meses de 2024, esas cuencas registraron valores por debajo del promedio, por lo que ese año fue el más seco de los últimos 28 y el tercero más seco desde 1985.

Moreno comentó que el desierto costero y el bosque seco ecuatorial «son los únicos biomas que presentan una tendencia positiva de la superficie de agua durante el periodo analizado (1985-2024», pero, en contraste, la región amazónica de Loreto, que es la zona del país con mayor superficie de agua, con 595.000 hectáreas, también sufrió la mayor pérdida en relación con su media histórica, con una reducción de 51.000 hectáreas.

Un análisis de 40 años de datos

El análisis de la iniciativa MapBiomas Agua de Perú, que implementa el Instituto del Bien Común, se apoyó en 40 años de datos obtenidos por satélites, lo que permitió revisar la dinámica de la superficie de agua y glaciares en el país entre 1985 y 2024.

El estudio distingue entre agua de origen natural y antrópico (que ha sido alterada o manipulada por actividades humanas), una diferenciación considerada clave para entender la transformación de los paisajes acuáticos peruanos.

Al respecto, el técnico de la iniciativa Joaquín Romualdo señaló que desde el año 2000 la superficie de agua de origen antrópico creció en 90 %, mientras que la de origen natural se redujo en 8,5 %.

Los cuerpos de agua que más aumentaron fueron los asociadas a la minería (2,6 veces su superficie), acuicultura (2,3 veces), agropecuario y otros (con un 61 % de incremento) y las lagunas reguladas (con un 29 % más), mientras que las lagunas de origen glaciar sumaron 994 hectáreas.

Con información de EFE.