La norma señaló que la emisión de bonos se enmarca en la Ley de Endeudamiento del Sector Público para el Año Fiscal 2025 y plantea cumplir con "las obligaciones de pago derivadas del honramiento de la garantía" aprobada por el Gobierno en 2022.
El Gobierno aprobó una nueva emisión interna de bonos por US$287,3 millones, con vencimiento en 2034, destinados a refinanciar deuda de la petrolera estatal Petroperú y evitar el desabastecimiento de combustible en el país, informaron fuentes oficiales.
La norma, que fue promulgada por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), señaló que la emisión de bonos se enmarca en la Ley de Endeudamiento del Sector Público para el Año Fiscal 2025 y plantea cumplir con «las obligaciones de pago derivadas del honramiento de la garantía» aprobada por el Gobierno en 2022.
El decreto de urgencia 023-2022, publicado en el diario oficial El Peruano, estableció «medidas en materia económica y financiera destinadas a evitar el desabastecimiento de combustible a nivel nacional».
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En esta ocasión, la suma asciende hasta 287.336.211,42 dólares, más los intereses que se devenguen hasta la fecha de colocación de los referidos bonos.
Se agregó que «el servicio de amortización, intereses y demás gastos que ocasione la emisión» de los bonos será atendido por el MEF con cargo a los recursos presupuestarios asignados al pago del servicio de la deuda pública.
Medios locales informaron este lunes que la emisión interna de los bonos soberanos comprende una oferta privada destinada exclusivamente al Banco de la Nación, con vencimiento programado para el 12 de agosto de 2034.
Cada bono tendrá un valor nominal de 1.000 soles (285 dólares), con intereses a una tasa de 5,40 % y pago semestral.
En ese sentido, la emisión cubrirá las obligaciones relacionadas con cartas de crédito con vencimiento entre el 28 de agosto y el 25 de septiembre de este año.
Resultados negativos
El presidente de Petroperú, Alejandro Narváez, afirmó en julio pasado que la petrolera cerró 2024 con un resultado negativo de US$774 millones, un 42,6 % menos que los US$1.022 millones de pérdidas de 2023, y prevé terminar 2025 con pérdidas de US$223 millones antes de volver a tener ganancias en los siguientes años.
Los ingresos cayeron de los US$5.581 millones en 2022 a US$4.009 millones en 2023 y a US$3.527 millones en 2024, mientras que la proyección en 2025 es de obtener US$3.846 millones en 2025 hasta crecer progresivamente hasta los US$6.130 millones en 2030.
El directivo confió en ese momento en que la empresa pueda reportar resultados positivos a partir de 2026, especialmente por la exportación de combustibles a países vecinos, entre cuyos clientes ya tiene a Brasil, Bolivia y Ecuador, y espera también poder hacerlo con Colombia.
Narváez también atribuyó la delicada situación financiera a la decisión tomada en 2019 por el entonces presidente de la compañía Carlos Paredes de detener las operaciones de la antigua Refinería de Talara, con capacidad para procesar unos 65.000 barriles de petróleo diarios, antes de poner en producción la nueva refinería, actualmente ya activa.
No obstante, rechazó que la compañía haya entrado en patrimonio negativo, lo que supondría un riesgo de quiebra, pues aseguró que su patrimonio a finales de 2024 es de US$2.432 millones.
El pasado 12 de agosto, la empresa informó que las actividades de perforación de dos pozos de desarrollo en el Lote 192, el yacimiento de petróleo más grande de Perú, ubicado en Loreto, empezarán en octubre próximo, a la par del ingreso como nuevo socio de la empresa peruano norteamericana Upland Oil & Gas.
Con información de EFE
