La evaluación del Imarpe estimó una biomasa de 5,12 millones de toneladas, mientras que los ejemplares juveniles representaron el 79% de la población evaluada en número. La decisión busca preservar la capacidad de renovación del recurso.

El Ministerio de la Producción (Produce) no autorizará una segunda temporada de pesca de anchoveta (Engraulis ringens) en la zona norte-centro del litoral peruano. La decisión se basa en la evaluación científica del Instituto del Mar del Perú (Imarpe), que identificó condiciones biológicas y oceanográficas que requieren priorizar la protección y sostenibilidad del recurso.

Los resultados del Crucero Científico 2609-10, con información al 7 de octubre de 2026, estiman una biomasa acústica de aproximadamente 5,12 millones de toneladas. El volumen es 27,9% inferior al registrado en el verano de este año y 22,8% menor que el promedio de las biomasas acústicas de invierno-primavera del periodo 1996-2025.

La evaluación también encontró una elevada presencia de ejemplares juveniles, que representan el 79% de la población en número y el 65% en peso. En cuanto a la actividad reproductiva, los indicadores se encuentran por debajo de sus patrones históricos, aunque persisten episodios de desove entre Chimbote y Pisco.

“Esta decisión se sustenta en la evidencia científica y en nuestra responsabilidad de proteger la anchoveta. La elevada presencia de juveniles y las condiciones actuales del mar exigen actuar con prudencia para preservar la capacidad de renovación del recurso”, afirmó Jesús Barrientos, viceministro de Pesca y Acuicultura.

Además: La logtech SimpliRoute espera un crecimiento de ventas de 300% en Perú durante 2026

Las condiciones del mar y la reproducción de la anchoveta

El Imarpe identificó condiciones oceanográficas cálidas anómalas asociadas con cambios en la distribución de la anchoveta. Entre ellos figuran una mayor concentración cerca de la costa, un desplazamiento hacia el sur y una marcada profundización de los cardúmenes.

Estas condiciones, evaluadas junto con la estructura de tallas y otros indicadores biológicos, refuerzan la aplicación de un enfoque precautorio, según Produce.

Aunque la actividad reproductiva se encuentra por debajo de sus patrones históricos, el organismo científico reportó episodios de desove entre Chimbote y Pisco. El ministerio precisó que este indicador debe analizarse junto con los demás resultados para evaluar la situación y evolución del recurso.

La decisión de no abrir una nueva temporada busca evitar que la actividad extractiva se desarrolle sin condiciones suficientemente favorables para sustentarla, de acuerdo con el comunicado.

Produce mantendrá el monitoreo de la anchoveta y otros recursos

Produce, a través del Imarpe, continuará con el monitoreo científico de la anchoveta en la zona norte-centro. Las evaluaciones periódicas abarcarán la biomasa, la estructura de tallas, la distribución espacial, el comportamiento, la actividad reproductiva y la relación del recurso con las condiciones oceanográficas.

Según la entidad, esta información permitirá seguir la evolución de la población e identificar cambios en su disponibilidad y estado biológico, con el fin de sustentar futuras decisiones de ordenamiento pesquero.

El ministerio también continuará evaluando la situación de otros recursos hidrobiológicos afectados por las condiciones cálidas del mar, entre ellos la samasa, una especie que tolera y prospera en aguas cálidas. En coordinación con el Imarpe, analizará sus condiciones biológicas y pesqueras, así como alternativas para su aprovechamiento sostenible, conforme a la evidencia disponible y al marco normativo vigente.

Produce señaló que la protección de la anchoveta es prioritaria por su importancia para la producción de harina y aceite de pescado y por su función ecológica en el ecosistema marino. El viceministro Barrientos añadió que el cuidado del recurso también está vinculado con el empleo, la inversión y la cadena productiva asociada a esta actividad.