La Cámara de Comercio de Lima advierte que el desarrollo de accesos viales, conexiones ferroviarias y una mayor coordinación entre entidades públicas será clave para fortalecer la competitividad logística.

El puerto de Chancay podría movilizar más de 422.000 TEU (unidad equivalente a un contenedor de 20 pies) al cierre de 2026, lo que representaría un crecimiento de 82,5% frente al año anterior, según las proyecciones de la Comisión de Asuntos Marítimos, Portuarios y Aduaneros de la Cámara de Comercio de Lima (CCL). La estimación toma como referencia el desempeño del terminal durante los primeros siete meses del año, cuando superó el volumen de contenedores movilizados en todo 2025.

Entre enero y julio de 2026, Chancay movilizó 246.452 TEU, un incremento de 74,8% respecto de los 141.000 registrados en el mismo periodo del año anterior. La cifra también superó en 6,5% los 231.478 TEU contabilizados durante todo 2025, de acuerdo con la CCL.

El avance también se refleja en su participación en el movimiento nacional de contenedores. Esta pasó de 5,6% en 2025 a 10,1% durante los primeros siete meses de 2026.

“De continuar con ese ritmo, el puerto de Chancay podría movilizar más de 422.000 TEU en 2026, lo que representaría un avance de 82,5% respecto a 2025”, estimó Alberto Ego Aguirre, presidente de la comisión de la CCL.

Pese al avance de Chancay, el puerto del Callao conserva el liderazgo en el movimiento de contenedores del país. Entre enero y julio de este año movilizó 1,94 millones de TEU y, de mantener ese ritmo, podría cerrar 2026 con 3,33 millones, un volumen similar a los 3,32 millones registrados en 2025.

Sin embargo, su participación en el movimiento nacional bajaría de 80,9% en 2025 a una proyección de 79,6% este año. Esto no implicaría necesariamente una reducción significativa de su volumen de carga.

Por su parte, el puerto de Paita, segundo terminal contenerizado del país en 2025, movilizó 196.000 TEU hasta julio. A ese ritmo, podría alcanzar aproximadamente 336.000 TEU al cierre de 2026.

Para la CCL, la evolución de estos terminales refleja una ampliación de la oferta portuaria y una redistribución inicial de los flujos de carga, antes que un desplazamiento inmediato del Callao.

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Infraestructura y conectividad: los retos de Chancay

El crecimiento del puerto plantea la necesidad de desarrollar infraestructura complementaria para trasladar las mercancías hacia los principales centros productivos y comerciales del país. Entre las prioridades identificadas por la CCL figuran la construcción y mejora de accesos viales exclusivos para el transporte de carga, la implementación de antepuertos para ordenar el tránsito de camiones y el desarrollo de conexiones ferroviarias.

La conectividad también resulta relevante para aprovechar la ruta marítima directa con China, cuyo tiempo de tránsito se estima en aproximadamente 25 días. Esta conexión ofrece una alternativa para los intercambios comerciales y la planificación logística de importadores y exportadores.

Otro componente señalado por el gremio es el cabotaje marítimo, que permitiría trasladar mercancías entre puertos nacionales, reducir la presión sobre las carreteras y contar con alternativas ante interrupciones de las vías terrestres. Para avanzar en esta modalidad, la CCL considera necesario impulsar la aplicación de la Ley N.° 32049 y su reglamento.

Asimismo, la CCL plantea que el desarrollo de los terminales contribuya a reducir los costos del comercio exterior. Ego Aguirre sostiene que Chancay, por ser un terminal privado, debe operar bajo un esquema de tarifas libres y se opone a la fiscalización de sus tarifas.

Según la posición del representante gremial, la competencia entre terminales puede contribuir a optimizar los precios y mejorar las condiciones para las empresas importadoras y exportadoras. Los costos portuarios y los fletes son componentes que inciden en la operación del comercio exterior.

A ello se suma la coordinación entre las entidades públicas que intervienen en los controles aduaneros, sanitarios, marítimos, migratorios, ambientales y de seguridad. De acuerdo con la CCL, son 15 las entidades vinculadas a estas funciones, entre ellas la Sunat, la Autoridad Portuaria Nacional (APN) y el Senasa.

El gremio sostiene que mejorar la interoperabilidad entre instituciones, aplicar controles basados en riesgos y mantener reglas claras permitiría reducir demoras y sobrecostos, además de brindar mayor previsibilidad a los operadores logísticos.

Así, el desafío para el sistema portuario peruano no se limita a incrementar el volumen de contenedores movilizados. También comprende desarrollar infraestructura de conexión, agilizar los procedimientos y fortalecer las condiciones para que los terminales contribuyan a la competitividad del comercio exterior.