Si bien el Perú aún muestra un lento avance en las inversiones en investigación y desarrollo, empresas peruanas con presencia en el extranjero resaltan el papel clave que juega esta actividad para el desarrollo de productos innovadores y procesos más eficientes.

Para que un país como el Perú siga teniendo un crecimiento económico sostenido y diversificado, es necesario que la inversión en investigación y desarrollo (I+D) sea parte de la agenda de las empresas.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados en el país para fomentar la inversión en I+D, algunos mercados de la región han experimentado un crecimiento más acelerado en este ámbito, comenta Julio Vela, director del Centro de Innovación y Desarrollo Emprendedor (CIDE) de la PUCP.

Por ejemplo, el ranking de competitividad digital mundial del 2022 ubicó al Perú en el puesto 57 de 63 posiciones, igual que el año previo. En específico, el sub-factor en el que más retraso mostró el país fue en el de concentración científica —el cual considera el porcentaje total de inversión en I+D—, con el puesto 60, solo superado por delante de Botsuana, Mongolia y Jordania.

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“En América Latina, países como Brasil, México y Chile han logrado avances significativos en términos de inversión en I+D y promoción de la innovación. Estos han implementado políticas públicas sólidas, programas de incentivos fiscales y han establecido una estrecha colaboración entre el sector empresarial, académico y el gobierno para impulsar la investigación y el desarrollo tecnológico”, señala Vela. Por ello mismo, destaca que “hay margen para un mayor desarrollo en comparación con otros países de la región”.

I+D EN LAS EMPRESAS PERUANAS

Son grandes los beneficios a corto, mediano y largo plazo de invertir en I+D. Eso lo saben bien las empresas que buscan ser lo más eficientes posible con condiciones cambiantes, como las pesqueras. Una de ellas es la peruana TASA, que ha desarrollado múltiples procesos y nuevos modelos de transformación utilizando data analytics para mejorar la toma de decisiones en diferentes etapas o procesos, como el momento de la pesca o la entrega del producto en planta. Así lo comenta Derek Forsyth, gerente de Transformación de la pesquera.

“La investigación y el desarrollo no incluyen solo la etapa de laboratorio, donde puedes probar nuevos productos relacionados a proteínas, sino que también implican tomar mejores decisiones para obtener eficiencia en los procesos”, recalca Forsyth. También admite que hay una necesidad de incorporar tecnología en sus procesos para garantizar la sostenibilidad del recurso, que es enviado a los cinco continentes.

Por otro lado, para conquistar mercados con propuestas acordes a las demandas del consumidor, también es necesario poner la I+D en la ecuación de los negocios de las empresas de consumo masivo, como lo ha hecho AJE Group. De hecho, esta multinacional, que está presente en más de 20 países, tiene a la innovación en sus pilares estratégicos de negocio.

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En los últimos años, el área de investigación y desarrollo ha tomado mayor relevancia dentro de su organización, por lo que hace dos años el equipo llegó a consolidarse como Centro Global de Investigación, Desarrollo e Innovación (CiDi) para fortalecer las nuevas tendencias de productos en el mercado mundial, narra Demis Verástegui Mori, gerente global de Innovación, Tecnologías y Franquicias de AJE Group. “Esto nos permite ser un soporte integral para todas nuestras operaciones en el desarrollo de fórmulas personalizadas al mercado local y extrapolando la eficiencia en costos de insumos”, cuenta.

Otra empresa que tiene a la innovación presente en todos sus procesos es Yanbal. Fundada en 1967 y con presencia en once países, la firma cuenta con dos centros de innovación (ubicados en Estados Unidos y Francia) donde realizan investigaciones de activos y producen las fórmulas para sus categorías de maquillaje, perfumería, cuidado de la piel y cuidado personal. En tal sentido, Claudia del Solar, gerente corporativo de Marketing de Belleza y Cuidado Personal de esta compañía, detalla que la innovación de la empresa “está soportada por un equipo científico, tanto para la investigación de ingredientes y moléculas activas, como para lograr las mejores fórmulas”.

INVERSIONES QUE DAN FRUTOS

Para que estas apuestas logren impactar en los resultados de las compañías, las inversiones en I+D deben ser constantes y estudiadas a detalle. Por ejemplo, en el caso de TASA, cuentan con un proceso para definir dónde invertir en I+D, en el que ejecutan sesiones de exploración y priorización con el comité directivo, señala Forsyth. “La oportunidad de mejora priorizada pasa por un proceso de diagnóstico a profundidad, donde se define el problema y se crea un equipo multidisciplinario que utiliza metodologías ágiles”, explica. Agrega que los proyectos pasan por diferentes fases (prueba de concepto y escalamiento inicial). Así, la solución puede terminar en una inversión, en el cambio de un proceso o en la modificación de la dinámica de trabajo.

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Justamente, una de las inversiones más importantes para la compañía ha sido la adquisición de una embarcación autónoma —denominada Guardián del Mar—, la cual no requiere tripulación a bordo y cuyo costo operativo representa cerca del 0,6% respecto al de una embarcación promedio de la flota pesquera industrial. La embarcación, que se unirá a a la flota de embarcaciones de TASA en la primera temporada de pesca de este año, reunirá información sobre el estado de los recursos marinos y dará información sobre la ubicación de los cardúmenes para hacer más eficientes las operaciones de pesca, indica el gerente de Transformación de la pesquera peruana.

Por otro lado, desde AJE Group señalan que si bien buscan desarrollar proyectos que requieran inversiones moderadas —por lo que tienen programas internos de innovación que incentivan a sus equipos para que multifuncionalmente identifiquen oportunidades y planteen soluciones factibles y replicables a nivel global—, reconocen que necesitan realizar constantemente mejoras y nuevas implementaciones. Por ello, Verástegui informa que la empresa está invirtiendo aproximadamente 5% de la facturación anual en nuevas líneas de envasado y en la repotenciación de líneas actuales. Todo ello con el feedback del Centro Global de Investigación, Desarrollo e Innovación en mente. Uno de los hitos que ha generado esta dinámica es el desarrollo de su marca BIO Amayu, una bebida elaborada con superfrutos amazónicos y extractos naturales.

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En el caso de Yanbal, la inversión en I+D es significativa y constante. Del Solar cuenta que renuevan como mínimo el 30% del portafolio cada año (sin incluir lanzamientos de nuevos tonos y colecciones de maquillaje). “Para el 2023 proyectamos un índice de innovación (que mide la venta de los productos lanzados en los últimos 24 meses) de 35%. En el caso de joyería, la innovación es más intensa: en cada campaña renovamos el 70% de la colección de joyas que ofrecemos en el catálogo”, dice.

Como consecuencia de esta estrategia, Yanbal espera hacer crecer en más de 50% la venta de nuevos productos este año versus el 2022, dando un gran impulso al negocio. “Con esta renovación de portafolio hemos mejorado la competitividad, así como la rentabilidad del portafolio en al menos 2 puntos porcentuales. Esto gracias a un análisis exhaustivo de brechas y oportunidades en los mercados en los que operamos”, relata la ejecutiva de la multilatina.

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