La exposición "Retablo, cajón de maravillas" abre sus puertas este viernes en el Museo de Artes y Tradiciones Populares, en el centro histórico de Lima. Un paseo por el arte del retablo de la mano de artistas anónimos, modernos y consagrados del Perú.
Los retablos ayacuchanos son una de las piezas de artesanía más populares de Perú y una nueva exposición que se inaugura en Lima este viernes recorre la historia reciente del país andino a través de estos elementos coloridos de madera, que forman parte de la identidad nacional.
La Pontificia Universidad Católica de Perú (PUCP) es la promotora de la muestra «Retablo, cajón de maravillas», en el Museo de Artes y Tradiciones Populares, que, en el centro histórico de la capital peruana, estudia los retablos a través de artistas anónimos, modernos y consagrados artesanos como Joaquín López Antay, cuya obra es Patrimonio Cultural de la Nación.
«Muchos de los limeños somos migrantes de primera o segunda generación, de personas que vienen de provincia o de lugares rurales. Entonces, al encontrarse con las piezas de arte populares, se identifican en estas tradiciones a través de los relatos de los abuelos, de los padres. Reconocen las costumbres también que se expresan dentro de los cajones, en este caso de los de los retablos», explicó a EFE la curadora del museo, Gabriela Mellado.
Los retablos son unas cajas de madera con puertas, que simulan la estructura a escala de una capilla, que contienen figuras de masilla que representan santos, fiestas costumbristas, escenas de la vida diaria y también de episodios históricos como el conflicto armado que vivió Perú entre 1980 y el 2000.
«Con la colonización española llegan las cajas de santero que se expanden por todo el continente y son adoptadas por sus habitantes para resignificar sus propias tradiciones. Y estas cajas empiezan a ser parte de los rituales tradicionales del Andes», relata la curadora.
Mellado detalló que en Perú estos objetos se transforman en lo que se conocen hoy como cajones de San Marco, que tenían dos pisos, el superior dedicado a santos peruanos y en el inferior a fiestas populares, o tradiciones ganaderas o agrícolas.
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Posteriormente, a mediados del siglo XX, por influencia de la corriente indigenista que conoce a artistas creadores de los cajones de San Marcos, que en ese momento eran artesanos desconocidos, les proponen integrar a esta cajas nuevos temas a su elección.
«De esa forma las cajas de San Marco pasan a llamarse de forma comercial retablos y a ser vendidos por coleccionistas en Lima», sostiene la curadora.
Añadió que los retablos, cuyas puertas de madera están pintadas de blanco con elementos de colores, «son un soporte muy flexible que se produce de manera comercial», y al mismo tiempo también para albergar nuevas expresiones artísticas e incluso políticas.
La exposición reúne así antiguas muestras de los citados cajones de San Marcos, preciados retablos del reconocido artista Joaquín López Antay, y también incluye espacio para artistas contemporáneos que hacen su visión de este elemento cultural.
Con información de EFE.
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