La artista peruana asegura que el empoderamiento femenino constituye la esencia de sus canciones y shows. Conceptualiza y produce sus propios conciertos, lidera equipos de hasta 200 personas y ha creado una marca de ropa que inspira especialmente a niñas.
Milena Victoria Warthon Tamariz empezó el 2024 lista para comerse el mundo. Después de un meditado apagón en redes sociales, la artista peruana de 23 años – ganadora de la Gaviota de Plata en el Festival Viña del Mar 2023– rompió el silencio para luchar contra el acoso sexual femenino.
Alzó la voz después de recibir comentarios de ‘hate’ tras publicar fotos personales en bikini en la playa. «Además del hate normal que suelo tener, estos comentarios se llevan toda la atención. Yo en un momento dejé de hacer videos porque sentí que mi alcance se fue al piso», cuenta en entrevista con Forbes. Veía las interacciones: críticas a su cuerpo; gente diciendo que querían tener relaciones sexuales con ella. El algoritmo de TikTok (donde comenzó a crear contenido hace tres años) le mostraba los videos de quienes estaban mirando los de ella. Eran personas «morbosas», según Warthon. «El TikTok ya solo me mostraba este tipo de público», comenta.
Y decidió no normalizar la situación.
«Es algo que la gente lo deja pasar. Yo dije: ‘no lo quiero normalizar en mi perfil porque va en contra de mi proyecto e ideales. Tengo que defender. Obviamente, no lo voy a detener, pero no voy a detenerme de hacer videos. Porque también me siguen muchos niños. Y creo que mi mensaje es totalmente contrario a eso'», dice. «No voy a normalizar esas actitudes», reafirma la cantante de «Warmisitay». En el video invitó a sus seguidores a opinar sobre el tema y así reconectar con su contenido.
@milenawarthon No callemos, no normalicemos actos de violencia. #milenawarthon ♬ sonido original – MI LE NA WAR THON
En efecto, como dice Warthon, el súbito hate recibido tras los post en la playa atentaba contra la esencia de su proyecto artístico, que comenzó a gestarse mientras estudiaba comunicaciones en la universidad, tras casi la mitad de su vida estudiando canto. Un proyecto que -cuando decidió involucrarse en él al 100% y grabó su primera canción (un cover de Gianmarco)– la impulsó a autoconocerse e investigar sobre su cultura. «En ese proceso de encontrar qué es lo que quería hacer me di cuenta que el proceso era muy interno. Tenía que descubrir mi historia para saber qué podía yo rescatar de eso y ahí es donde yo terminé creando el proyecto que ahora tengo», dice.
Hija de un padre nacido en la sierra de Áncash y de una madre de Apurimac, Warthon abrazó lo andino desde bebe y luego como niña y mujer criada en Lima. Vivió hasta sus 12 años en San Juan de Lurigancho y, después, se mudó con su familia a Surco. «He podido gozar las diferentes caras de Lima», dice sobre sus dos hogares.
Fue esa síntesis de vida la que le permitió descubrir el terreno musical donde sembrar, el ‘pop andino’, y donde encontró, asimismo, un propósito para su arte: el empoderamiento femenino. «El 90% de mis canciones hablan del empoderamiento femenino, porque soy mujer. Hablan de la belleza de la mujer en todo su esplendor, porque es una manera mía de denunciar estos estereotipos con los cuales he tenido que crecer», explica. «La cultura andina es maravillosa, pero sufre desde hace muchísimos años el machismo. Todo el mundo sabe eso», afirma. Eso es lo que yo me he propuesto [denunciar] hacer en mis canciones», agrega.
Justamente, abrirse camino a través de lo andino la enfrentó a esos prejuicios, que advertía cada vez que sentía inseguridad. «Me puse a analizar qué me daba inseguridad: mi cuerpo. ¿Por qué? Porque de niña tal vez sufría acoso de mis facciones y raíces. Porque me enseñaron tal vez de niña que eso estaba mal, que tener las facciones que tengo era no ser bonita; porque me enseñaron tal vez que [las] debería ocultar y cuando me pregunten [sobre] mis papás, de donde soy, no contarlo. Porque es mal visto. Entonces, de eso es lo que yo hablo en mis canciones», sostiene.

Productora y emprendedora
Tras grabar su primera pieza, Warthon siguió haciendo canciones, probando versiones y géneros. Los subía a Spotify sin mayor éxito hasta que lanzó “Agua de Mar” en 2021, que logró más de 200.000 reproducciones. Luego ingresó como participante al reality ‘La Voz Perú’ y, con motivo del Bicentenario del Perú, se le ocurrió crear un mashup (mezcla) de canciones peruanas. “Empecé a tener alcance masivo. Llegué a un millón de seguidores en TikTok”, cuenta. Fue entonces que dejó de cantar en ferias ad honoren y empezó a producir sus propios conciertos, con su propia banda y en 2022 lanzó su primer disco “Pop Andino”. El video de Warmisitay se viralizó y fue invitada a participar del Festival de Viña de Mar en Chile (donde ganó la Gaviota de Plata). Y se abrió mercado: ha regresado al país vecino unas cinco veces desde entonces, cuenta. También ha visitado Bolivia, invitada por Unicef para participar de la Teletón de ese país, y a Colombia, a un evento de empoderamiento femenino de Spotify.

“Ahora estoy en un año de transición porque todo lo que sembré ya lo coseché. En este momento quiero volver a hacer cosas nuevas”, cuenta y anticipa que en abril o mayo lanzará una nueva canción. Y en 2025 un nuevo disco, asegura la cantante que, cuando dio la entrevista a Forbes, se preparaba para iniciar una gira por Europa, con shows en España, Italia, Francia y Alemania.

Sus giras y eventos son autoproducidos, con el respaldo de su familia, explica Warthon y repara que no importa el tamaño, ella vigila que se mantenga la esencia. “La gente tiene que entender que el proyecto tiene que salir como a mí me gusta; que la idea principal se respete”, sostiene y menciona el concierto que dio en el Parque de la Exposición en Lima en diciembre pasado. “Habrá habido unas 200 personas trabajando. Es el concierto más grande propio que he tenido”, cuenta. Ser el centro del show y la producción la ha empujado a desarrollar y poner en práctica habilidades de liderazgo y, nuevamente, a alzar su voz como mujer. “Al inicio he flaqueado bastante, pero ahora creo que estamos en un momento bastante chévere en que la gente respeta mi trabajo y esfuerzo. Antes es como que me sentía un poco disminuida, porque sentía que la gente me juzgaba porque era joven, chica y mujer también. Sentía que no me hacían caso. De alguna manera uno tiene que aprender a darse su lugar. Estoy en ese proceso de empoderamiento”, dice.
La marca de ropa “Pop Andino” ha sido, asimismo, fruto de su camino creativo. Ella misma empezó diseñando los outfits para sus videos. Aunque cuenta que se vende sobre todo durante sus conciertos, Warthon dice que también la comercializan en dos tiendas multimarca en Lima y online (han enviado pedidos a Chile, anota). “Estamos en un proceso de hacer que la marca ya no dependa tanto de la música y vender moda”, señala. Entre las categorías de la marca, hay muñecas que tienen vestimentas y peinados que la artista ha usado en videos y shows. “Llegamos a las muñecas porque una niña fan llevó una [a un concierto]”, cuenta y dice que ahora la persona que la hizo es su proveedor.

Warthon no se cansa de soñar. En el futuro, le gustaría ir más allá del mensaje de empoderamiento de sus canciones y crear una organización que promueva la educación en niñas y mujeres. Ella valora haber podido graduarse de comunicadora, una carrera que reconoce encajó con su vena musical y la dotó de los conocimientos para impulsar y promoverla. Un logro que muchos juzgaban incoherente con sus raíces andinas.
«Hubo un grupo de gente que se la agarró conmigo [en redes sociales] y empezó a decirme de todo. Ahí me di cuenta que la gente es muy estereotipada. Porque me decían: ‘Milena, tú no eres una mujer andina, porque tú has estudiado en la Universidad de Lima y la gente andina no estudia en la Universidad de Lima. Porque, tú Milena, tu apellido no es un apellido andino'», parafrasea.
A Warthon le gustaría seguir viajando por la región. Seguir yendo a Chile y Bolivia, países donde las mujeres comparten realidades similares. «Las veces que he ido hay gente se me acerca y me cuenta cómo influyen mis canciones en ella. Es maravilloso ver a países distintos. Termino tal vez representando a todas las mujeres racializadas latinoamericanas», reflexiona la cantante.
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