Apasionada por la tecnología, Claudia Akamine fundó junto a su esposo Tumi Robotics en 2016 y hoy se asegura de conseguir financiamiento y deque todas las inversiones que realicen sigan su plan de expansión. Entre sus próximos objetivos está desarrollar una solución robótica para capturar datos críticos en la Luna.

Desde el colegio, Claudia Akamine siempre prefirió quería ser ingeniera. Su curiosidad por la tecnología y las nuevas herramientas que salían, asimismo, la decantaron por la Ingeniería de Sistemas. “Tuve la suerte de que mis padres siempre apoyaron mis decisiones y me alentaron a hacer lo que me gusta y es mi pasión”, cuenta la cofundadora de la startup de robótica Tumi Robotics.

La ejecutiva asegura que siempre tuvo en sí el “bichito de emprender su negocio” y decidió hacerlo junto a su esposo, para materializar uno de sus proyectos al que le vieron alto potencial. “Él es investigador y creaba proyectos increíbles que se quedaban en la universidad y no estaban generando valor a nadie. Fue ahí donde vimos la oportunidad de llevar una de sus investigaciones —que era un robot submarino para monitoreo ambiental— a la realidad”, cuenta la ingeniera, quien trabajó en el mundo corporativo, primero en tecnología y luego en estrategia, operaciones, experiencia al cliente e innovación.

Con ese proyecto decidieron postularse a un fondo semilla, que finalmente ganaron y que permitió el nacimiento de Tumi Robotics en 2016, cuya gestión Akamine combinó con su otro trabajo en el mundo empresarial.

“Al inicio, llevaba Tumi Robotics en paralelo. Era un ritmo muy fuerte para cumplir con ambos y llegó pandemia y los pedidos de automatización, de robots, de inteligencia artificial se volvieron un boom, el negocio creció rápidamente y llegamos a punto de equilibrio. Era el momento en que, para crecer sostenidamente, debíamos dedicarle más tiempo y hacer cambios importantes en estructura y organización, por lo que tomé ese reto a tiempo completo de reorganizar y poner en marcha el crecimiento de Tumi”, relata la ejecutiva.

Akamine hoy se desempeña como directora y responsable de las finanzas de la compañía, que ofrece soluciones robóticas y de inteligencia artificial a industrias como la minera o de hidrocarburos para evitar riesgos y accidentes. En Tumi Robotics, se asegura de conseguir financiamiento y de que todas las inversiones que realicen sigan su plan de expansión, asegurando la estrategia y el crecimiento.

La compañía está creciendo de forma destacada en la región. “El año pasado ingresamos con buen pie al mercado minero chileno; tenemos un piloto que estamos llevando con Codelco. Y nuestro siguiente reto es el espacio, somos parte del programa de aceleración de Esric (European Space Resources Innovation Centre), en Luxemburgo, para el desarrollo de una solución robótica para capturar datos críticos en la Luna”, cuenta Claudia Akamine, quien asegura ver en diez años a Tumi Robotics como una empresa referente en robótica de la región, y ya con un rover enviado a la Luna.

Sobre su experiencia años atrás, la ejecutiva reconoce que emprender fue difícil sobre todo por las limitaciones presupuestarias. “Para emprender, tienes que ser mucho más creativo para poder conocer a tus clientes, hacer MVP para pruebas de bajo costo y probar e iterar continuamente para encontrar lo que realmente le genera valor a tu cliente. Tienes una gran responsabilidad con tu equipo, están en la empresa porque creen en el sueño, tienes que balancear lo que arriesgas en crecimiento sin descuidar el presente”, reconoce.

En el caso de las mujeres emprendedoras en América Latina, la cofundadora de Tumi Robotics asegura que existe mucha desigualdad en cuanto a las responsabilidades de la casa y de los hijos, lo cual hace que las mujeres que quieren niciar negocios no puedan dedicarles el tiempo necesario para crearlos y hacerlos crecer.

“Además, creo que muchas de las mujeres emprenden más por necesidad que por la falta de oportunidades laborales, y emprender no es algo sencillo. La falta de financiamiento hace que los negocios sean inviables”, recalca.

Para promover que haya más mujeres que optan por carreras STEM, por otro lado, Claudia Akamine asegura que deben fomentarse más cursos didácticos de robótica, ciencia y programación en loscolegios, que fomenten el interés de las niñas desde temprana edad y crear más becas.

“También se debe visibilizar a más referentes femeninos en tecnología en medios masivos, para que inspiren y cada vez sea más normal, y no un caso aislado, ver mujeres liderando empresas exitosas de tecnología”. Y su caso es uno de ellos.

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