La marca apunta a que sus ventas crezcan un 25% este 2023. Además, se toma con calma sus planes de internacionalización.

Cuando en el 2010 los crepes —un tipo de panqueque originario de Francia— se encontraban en apenas algunos restaurantes europeos de Lima, Beso Francés abría su primera tienda en el Boulevard de Asia

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La idea era ofrecer los crepes «como algo al paso y no servido en un restaurante con cubiertos y mantel», pero con un look and feel francés, recuerda Samantha Lafosse-Marin, una francesa originaria de la isla de la Martinica que llegó a Perú para seguir con sus estudios y terminó casándose con un peruano. Lafosse-Marin, quien ya tenía experiencia en creperías de su país, decidió entonces emprender en Perú. Ella, su esposo Christian Suárez (un economista y emprendedor) y su cuñada Mónica (familiarizada previamente con la pastelería) fundaron Beso Francés. 

Beso Francés
Samantha Lafosse-Marin y Christian Suarez. Foto: Beso Francés.

Si bien la marca tiene varios años en la capital —en el 2016 tuvo un rebranding que marcó el inicio de su apertura de nuevos locales—, su crecimiento más fuerte se dio luego de la pandemia, con más de la mitad de sus tiendas abriéndose luego del 2020. Hoy, Beso Francés cuenta con 23 tiendas (todas operadas por ellos mismos) ubicadas en su mayoría en centros comerciales.

Vamos a abrir tres tiendas [en lo que queda del año]. Lo que hicimos este 2023 fue parar el crecimiento en los primeros meses, porque teníamos muchas implementaciones tecnológicas. También hemos remodelado bastantes tiendas — ampliando terrazas, por ejemplo—, y estamos por remodelar dos grandes tiendas por completo. No podemos crecer dejando las primeras tiendas desatendidas”, cuenta a Forbes la también presidenta de Beso Francés, que cumple 14 años de creación y da empleo a más de 280 personas en Lima. 

El negocio de los crepes

Impactados por la pandemia como muchos otros negocios, Beso Francés postergó sus planes de crecimiento tras registrar meses en los que no se generaban ingresos. Después de revisar la estrategia, lograron volver a los niveles de venta pre pandemia y retomaron su expansión con nuevos puntos de ventas en diferentes zonas de la ciudad: solo el año pasado abrieron siete de sus 23 tiendas

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«Este año 2023, aún sin pandemia, sigue siendo un año retador debido a la crisis política, social y económica que estamos viviendo como país y por los impactos externos que, en un mundo globalizado, golpean a nuestros negocios», reconoce Christian Bedriñana, un ejecutivo experimentado con marcas transnacionales de comida que se unió a Beso Francés como gerente general a puertas del inicio de la pandemia. 

¿Cómo se viene desempeñando el negocio este 2023? Bedriñana señala que, en los primeros meses del 2023, las transacciones siguen creciendo. De hecho, se sienten motivados y proyecta que la marca crecerá un 25% en ventas este año debido a varios factores: el crecimiento de sus same store sales (tiendas con más de un año de operación), las nuevas aperturas y la anualización de tiendas abiertas en 2022.  

Pero la marca también está presente en otros momentos de consumo. Por ejemplo, el canal de delivery que fortalecieron durante la pandemia —momento en el que llegó a representar hasta el 25% de sus ventas—, hoy representa el 10%, porcentaje que considera su e-commerce y las apps de delivery. Además, el gerente general comenta que el cliente digital tiene un ticket promedio que es 10% más alto que el ticket en tienda. 

En esa misma línea, algunas últimas novedades de la marca son la incorporación de su programa de Desayunos, con el fin de que sus tiendas se consoliden como «puntos de destino a toda hora del día». Adicionalmente, Bedriñana adelanta que están preparando el lanzamiento de su programa de Loyalty este año para fortalecer la relación con sus consumidores más frecuentes. 

Internacionalización de Beso Francés

Llevar la marca de origen peruano con sabor francés es un tema de conversación recurrente en el equipo directivo de Beso Francés. De hecho, Bedriñana indica que el año pasado incluyeron en su plan estratégico a largo plazo el reto de llevar la marca a otros países. 

“Es un paso importante y fundamental en la vida de nuestra organización y marca. Sucederá en los próximos años cuando estemos listos. Mientras tanto, tenemos grandes retos aún en el mercado peruano con foco en Lima y eso nos mantiene, por el momento, bastante ocupados”, detalla. 

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Justamente, Samantha Lafosse-Marin comenta que gran parte del éxito de la marca se ha debido al cuidado en la experiencia y la calidad del producto, por lo que decidir llevar Beso Francés fuera de país implicará “estandarizar muchos procesos para que la marca viaje de la mejor manera”. 

“Acá en Perú todavía hay mucho por hacer. Podemos seguir desarrollándonos. El mercado no está saturado”, dice la fundadora. 

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