Win Empresas anuncia que invertirá en un data center en La Molina, el sexto que implementará en el país. En tres años, espera que su facturación supere los S/500 millones.
En 2020, Nilton Rodríguez asumió la gerencia de transformación de la teleco peruana Optical Networks (hoy Win Empresas). Meses después, ya en 2021, se convirtió en su gerente general. Desde entonces, tenía clarísimo cuáles eran las oportunidades de crecimiento.
En efecto, el ingeniero industrial, egresado de la Universidad Nacional San Agustín de Arequipa, había hecho un diagnóstico de la compañía. Su dueño y fundador, Eduardo Barriga, se lo había encargado cuando Rodríguez aún trabajaba como consultor en estrategias de negocio para corporaciones en América Latina (una función que desempeñó por veinte años). Había dos caminos: escalar el negocio business to business (B2B) que ese año facturaba S/182 millones, con servicios de conectividad a entre 3.000 y 3.500 empresas, además de seguridad y telefonía. Y masificar el servicio de Internet residencial, un negocio de Win, empresa hermana de la entonces Optical Networks, constituida en 2003.
Rodríguez asumió la misión del negocio empresarial. Lo primero que hizo fue validar cuánto conocía el mercado del segmento empresarial la marca Optical Networks. El estudio lo hizo la consultora Arellano. Descubrieron que, si bien tenían la mejor experiencia de usuario, un 70% no conocía la marca, resalta Rodríguez. Entonces, la compañía decidió invertir en marketing y ya no solo apoyarse en el boca a boca, que tenía un costo cero, como lo estaba haciendo. «Lo lógico era no invertir doble y, aparte, tener que posicionar Optical Networks», explica a Forbes Perú sobre la razón de fondo que llevó al cambio de nombre en abril del año pasado. «En aras de eso, convenzo al directorio de que podíamos duplicar y triplicar la compañía si hacíamos inversión en marketing y entrábamos a nuevos segmentos», agrega.
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Justamente, fue en 2022 que Win Empresas inició la diversificación de su portafolio, enfocándose en clientes por tamaño de empresa y nuevos servicios, esencialmente digitales como seguridad a través de data centers y nube privada. Así, actualmente, la compañía atiende no solo a empresas medianas (que era su público objetivo desde que inició operaciones para empresas), sino también a corporaciones (grandes empresas) y pyme. Para este último segmento, creó Win Negocios e invirtió en un equipo comercial a 80 personas, iniciativa con la que logró, desde octubre pasado, captar 1.800 nuevos clientes que se sumaron a su base de 5.000 clientes regulares. Además, la compañía logró que el segmento de corporaciones llegue a representar el 25% de la facturación en 2023, que sumó en total S/325 millones el año pasado (17% más que en 2022). Así, el año pasado el crecimiento de las ventas del negocio empresarial se duplicó tal como lo había previsto el ejecutivo ante el directorio en 2021.
Nuevos horizontes
Para los próximos tres años (2027), el ejecutivo anticipa que un dinamizador del negocio empresarial serán los data centers (centros de procesamiento de datos) y la nube privada.
Actualmente, Win Empresas posee cinco data centers ubicados en Tacna, Arequipa y Lima (uno en San Isidro y dos en La Victoria). Los data centers permiten garantizar la velocidad de internet y reducir la latencia o intermitencias de las comunicaciones en un contexto de digitalización y gran consumo de datos, explica Rodríguez. «Hay muchas empresas que hoy tienen su data centers dentro de sus instalaciones, donde no los tienen respaldados, no tienen un back up ni un disaster recovery. En caso de terremoto o virus pueden perder la operatividad de sus empresas», comenta.
En La Victoria, los dos data centers están ubicados en la urbanización Santa Catalina. En uno de ellos este año invertirán entre US$5 millones y US$6 millones para duplicar su capacidad, que es de 120 gabinetes, de los cuales 80% está en uso. «Nuestro data center está considerado como un activo crítico nacional por el tipo de empresas que están allí», afirma Rodríguez al respecto y cuenta que, el año pasado, ganaron licitaciones de dos instituciones del Estado para alojar sus datos. A propósito, comenta que el gobierno supone el 10% de su facturación y que esperan ampliar ese porcentaje para alinearse con otras telco, en las que llega hasta el 50% (el ejecutivo evitó mencionar marcas).
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Además, a finales de 2024, la empresa prevé poner en marcha la primera de cuatro fases del que será su sexto data center. En dicha infraestructura, ubicada en el distrito de La Molina, la compañía estima invertir entre US$10 millones y US$12 millones durante este año. De esta manera, espera cuadruplicar la capacidad total de sus data centers y, junto a la nube privada (con la que atienden a 500 empresas), esperan generar un tercio de sus ingresos de este año, indica. En clientes, la empresa busca casi duplicar el número y llegar hasta los 12.000. De hecho, Rodríguez señala que la compañía está buscando captar a los clientes de sus clientes corporativos.
Según asegura Rodríguez, este plan les permitirá alcanzar en 2027 una facturación como Win Empresas de S/552 millones y como Grupo Win de S/1.400 millones. Así, para entonces, espera haber capturado un tercio del mercado empresarial, una cifra importante considerando que en 2020 solo contaban con el 11%.
Del total proyectado, el ejecutivo detalla que, en tres años, estiman que el 10% de la facturación provendrá de Win Negocios (pymes), el 35% de cloud y data center, el 55% del segmento de Corporaciones, Mid-market (empresas medianas) y Gobierno (tanto en Lima y como provincias). Conectividad, telefonía, ciberseguridad, servicios gestionados, cloud y servicios de data center serán sus principales apuestas en servicios, dice.
¿Le preocupa la competencia? «Ha sido una lucha dura. Ha sido David contra Goliat por muchos años. Hoy estamos en una situación diferente», reconoce. ¿Qué le preocupa? Seguir creciendo con calidad, confiesa Rodríguez. «He visto muchas empresas crecer de manera muy rápida, por enamorarse de ese crecimiento, terminan perdiendo su factor diferenciador que es el servicio, la agilidad, se burocratizan y es una de las mayores preocupaciones que tengo. Ando mirando que la gente que tenemos tenga ese ADN», responde y repara que del otro lado del mostrador han pasado de 400 colaboradores en 2020 a 900 a la fecha.
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