En enero próximo, la compañía china planeaba comenzar a fabricar vehículos eléctricos en su nueva planta ubicada en el noreste de Brasil. Desde allí, planeaba exportar vehículos eléctricos a Sudamérica. La suspensión de emisión de visas de trabajo ocurre luego de que autoridades locales denunciaran que obreros vivían y trabajaban en la fábrica en condiciones similares a la esclavitud.

El Gobierno de Brasil ya no emitirá visas de trabajo para empleados de la nueva fabrica de vehículos eléctricos que la compañía china BYD está montando en el municipio de Camaçari, en el estado de Bahía, en la costa noreste del país.

La decisión –de carácter temporal– se conoce luego de que hace una semana estallara el escándalo que involucra a BYD y la que fuera su contratista local Jinjiang Group en un supuesto caso de trata internacional de personas con fines de explotación laboral en condiciones análogas a esclavitud, según informó el Ministerio de Trabajo de Brasil.

Jinjiang Group fue acusado por autoridades brasileñas de mantener a 163 obreros en condiciones análogas a la esclavitud en las obras de una fábrica de automóviles. De nacionalidad china, los obreros vivían y trabajaban en «condiciones insalubres y degradantes», de acuerdo a medios locales. Además, la constructora les retenía el 60% del sueldo y sus pasaportes y había establecido fuertes castigos para disuadirlos de pedir la dimisión, lo que las autoridades brasileñas calificaron como «trabajo forzado».

De su lado, Jinjiang ha rechazado las acusaciones de las autoridades brasileñas y ha señalado que la descripción de las condiciones laborales de “esclavizados” es inexacta. El jueves pasado, el grupo publicó un video en el que los trabajadores niegan vivir en condiciones laborales análogas a la esclavitud y un trabajador leer una carta en la que afirma que Jinjiang actuó conforme a derecho, informó la cadena O Globo.

El pasado 26 de diciembre, el Ministerio de Trabajo de Brasil determinó medidas de protección para los 163 trabajadores, como la entrega de una garantía de mantenimiento de parte de BYD y JimJiang Open Engineering hasta que concluyan las negociaciones para la rescisión de sus contratos laborales. En tanto, el Ministerio de Justicia ha anunciado que de confirmarse las irregularidades laborales en la fábrica revocará los permisos de residencia de los trabajadores chinos implicados.

BYD rescindió contrato a Jinjiang

Tras conocerse la denuncia, el martes pasado BYD –siglas de Build Your Dreams– anunció la rescisión del contrato con el Grupo Jinjiang.

En esa línea, a través de un comunicado, BYD afirmó que «no tolera faltas de respeto a la ley brasileña y a la dignidad humana» y aseguró que va a garantizar que se aseguren los derechos de los obreros de su fábrica en Camaçari.

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Asimismo, la compañía china aseguró que «a lo largo de las últimas semanas» hizo una «revisión detallada» de las condiciones de trabajo en las obras y había notificado «varias veces» a las constructoras.

La fábrica más grande fuera de China

BYD aterrizó en Brasil desde hace diez años. En 2023, se conoció el interés de la compañía en invertir unos 624 millones de dólares en el antiguo Polo industrial de Camaçari, perteneciente entonces a la estadounidense Ford, para instalar su mayor planta fuera de Asia.

A principios de este mes, el gobierno brasileño anunció que la fábrica comenzaría a producir vehículos eléctricos a partir de enero próximo. Para fines de 2025, se preveía que la nueva fábrica de BYD alcance una producción de 150.000 vehículos eléctricos, cantidad que se duplicaría hacia 2026. Sudamérica se perfilaba como el principal mercado de la producción brasileña de BYD. Y eso no es todo. El año próximo, la planta preveía generar 10.000 empleos directos y duplicar dicho número en 2026.

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De acuerdo a información difundida por Infobae, además de fabricar vehículos eléctricos (incluidos camiones y chasis de autobuses) en la planta de Camaçari BYD proyectaba asimismo procesar fosfato de hierro y litio para exportar.

BYD fue fundada en 1995 y cuenta con 30 parques industriales en el mundo, según datos de su página web. Hasta el trimestre de este año, la compañía obtuvo ingresos operativos por 68.808 millones de dólares (502.251 millones RMB), lo que supuso un aumento de 18,94% respecto al mismo período el año anterior, según su más reciente reporte financiero a inversionistas.

Forbes Staff/ EFE / Medios locales.

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