En la industria global de la belleza, el segmento de fragancias liderará la expansión con un crecimiento de 8% para este año, seguido por cuidado del cabello (6%) y cuidado de la piel (3%), según un informe de McKinsey & Company.
El mercado global de la belleza alcanzó los US$441.000 millones en ventas minoristas en 2024 y se proyecta que crecerá a una tasa promedio de 5% anual hasta 2030, según el último informe “The State of Fashion: Beauty” de McKinsey & Company y The Business of Fashion. Aunque esta cifra representa una leve desaceleración respecto al crecimiento del 7% registrado entre 2022 y 2024, la industria continúa destacándose como un sector altamente dinámico, impulsado por la innovación, la diversificación de categorías y la evolución constante de las expectativas del consumidor.
Mira también: Rihanna lanza “Fenty Hair”: la multimillonaria estrella pop expande su imperio de belleza
El crecimiento proyectado para la industria no será uniforme entre regiones, lo que refleja la diversidad de mercados y contextos económicos, relata el informe. Así, América Latina liderará el avance con una tasa del 9% anual en el escenario base, gracias a factores como la expansión de la clase media y el aumento del consumo en países clave como Brasil y México. Por su parte, Medio Oriente y África registrarán un crecimiento aún mayor, del 11%, mientras que América del Norte y Europa mostrarán tasas más moderadas, del 6% y 5% respectivamente. En Asia-Pacífico, China continuará consolidándose como un mercado estratégico tras su recuperación postpandemia, reafirmando la importancia de esta región para el futuro de la industria.
En cuanto a categorías, en el mundo, el segmento de fragancias liderará la expansión con un crecimiento estimado del 8% anual, seguido por cuidado del cabello (6%) y cuidado de la piel (3%). En contraste, el maquillaje mostrará un ritmo más lento, con un crecimiento proyectado del 2% anual, reflejando cambios en las prioridades de los consumidores.
Cambios en el consumidor
El informe también destaca transformaciones significativas en las percepciones y hábitos de compra de los consumidores. Un 63% considera que los productos premium no necesariamente ofrecen un mejor desempeño que los masivos, lo que ha abierto espacio para marcas más accesibles que priorizan la eficacia, la innovación y la transparencia.
En este contexto, el 75% de los ejecutivos del sector identifica la atención al valor percibido como el principal factor que moldeará la industria en los próximos años. Esta tendencia es especialmente evidente en mercados emergentes como el Medio Oriente, donde el 63% de los consumidores prueba al menos una nueva marca cada tres meses, frente al 30% en Europa. Esto subraya que el consumidor global está más dispuesto que nunca a explorar alternativas que combinen calidad y precios competitivos.
Además: TikTok restringirá filtros de belleza para menores de 18 años
Entre las tiendas físicas y las compras online
Por otro lado, el comercio electrónico sigue ganando terreno en la industria de la belleza, representando actualmente el 26% de las ventas globales y con proyecciones de superar el 30% hacia 2030. Plataformas como Amazon lideran este canal y podrían desplazar a minoristas tradicionales como Walmart y Sephora. Además, nuevos actores como TikTok Shop están redefiniendo la experiencia de compra mediante estrategias innovadoras como el live commerce, particularmente populares entre los consumidores jóvenes.
Sin embargo, las tiendas físicas mantienen su relevancia, especialmente como espacios para el descubrimiento de marcas. De hecho, el 21% de los consumidores globales señala las tiendas físicas como su principal fuente de inspiración, lo que refuerza la necesidad de ofrecer experiencias presenciales memorables. Así, los espacios de diseño atractivo, eventos en vivo y asesoramiento especializado son algunos de los elementos clave para atraer y fidelizar a los clientes en el entorno físico.
La IA en la industria de la belleza
La inteligencia artificial (IA) comienza a transformar silenciosamente el sector, aunque su adopción aún se encuentra en etapas iniciales. Solo el 10% de los ejecutivos utiliza esta tecnología de forma habitual, pero un 60% está explorando activamente su implementación. Las principales aplicaciones incluyen la personalización de experiencias, el análisis de tendencias mediante social listening y la automatización de contenido y campañas.
No obstante, el uso de IA enfrenta desafíos importantes. Un 58% de los consumidores desconfía del contenido generado por esta tecnología, lo que obliga a las marcas a equilibrar la innovación tecnológica con la autenticidad y la conexión emocional que demandan los usuarios.
A pesar de los retos derivados de la fragmentación del consumidor, las presiones económicas y la transformación de los canales de distribución, la industria de la belleza demuestra una notable resiliencia y capacidad de adaptación. Según el informe, las marcas que logren integrar valor tangible, innovación tecnológica y conexión cultural estarán mejor posicionadas para capturar el crecimiento proyectado hacia 2030.
