La compañía australiana Bradken invirtió US$100 millones en una fundición de acero en Chilca. Busca que Latinoamérica genere alrededor del 20% de sus ingresos en los próximos cinco años. Este jueves, la compañía inaugura la instalación.
La compañía australiana Bradken, especialista en fabricación de revestimientos para molinos mineros, busca incrementar su presencia en Latinoamérica en el mediano plazo.
Para ello, en 2024 comenzó a construir en Chilca (al sur de Lima) una fundición de acero para la fabricación de revestimientos utilizados por la industria minera en los molinos empleados para triturar y moler el mineral extraído. Se trata de insumos clave del sector, pues debido al desgaste exigen ser reemplazados cada seis o nueve meses.
La nueva planta se construyó sobre una fábrica de revestimientos para molinos de materiales compuestos, que Bradken adquirió en 2023, y que estaba parcialmente edificada.
Con la fundición –la segunda instalación de la compañía en Perú, junto a otra que posee en Lima para fabricar revestimientos de caucho y acero– Bradken apunta en cinco años a que Latinoamérica pase de representar el 10% de sus ingresos globales al 20%. Actualmente, más de la mitad proviene de Australia.
Lee también: Así es la estrategia de crecimiento de Volcan para reactivar su producción e internacionalizarse
Así lo informó Sean Winstone, CEO de Bradken, quien se desempeña en el puesto desde hace cinco años. “Ya hemos empezado a operar; estamos en fase de puesta en marcha. Ya estamos listos para aceptar pedidos de nuestros clientes, y por eso mañana celebramos la inauguración”, sostuvo el ejecutivo, quien visita Perú desde 2022.
De Chilca para la región
La nueva planta de Bradken posee una superficie de 62.000 metros cuadrados, de los cuales 19.000 corresponden a instalaciones y tiene una capacidad de procesamiento de 20.000 toneladas de acero por año, lo que representa un 15% de la demanda sudamericana, apuntó Winstone. “Sabemos que esa demanda crecerá con el tiempo”, estimó el CEO.
A propósito, comentó que, además de atender el mercado peruano (el cual venía abasteciendo con unas 5.000 toneladas de revestimientos de acero importado de India y Canadá), la nueva planta en Chilca le permitirá a Bradken abastecer otros mercados mineros relevantes de la región, como Chile, Brasil, Ecuador, Colombia y Bolivia. “Probablemente la mayor parte de los productos se destinará a Perú”, reparó.
La apuesta impacta de manera relevante en el tamaño de la operación local de Bradken, ya que pasa de contar con un staff de 15 trabajadores a 260. La planta generará asimismo 1.200 empleos indirectos, a través de proveedores, contratistas y prestadores de servicios, anotó Winstone.
Apuesta por Perú
La decisión de Bradken de apostar por Perú partió como una oportunidad de negocio –la de adquirir la planta en Chilca– y se convirtió en una decisión estratégica de la compañía para atender de cerca a sus alrededor de 15 clientes mineros en la región, entre ellos, Cerro Verde y Quellaveco en Perú, Vale en Brasil y BHP en Chile. “El mensaje principal que recibimos de ellos fue: ¿cómo pueden reducir los plazos de entrega?”, dice el CEO.
También definió la apuesta por Perú la disponibilidad de ingenieros calificados. Esto último los ha llevado a instalar un hub de operaciones en Perú para atender a Norteamérica, informó el ejecutivo.
“Perú sigue siendo un país con un enorme potencial de crecimiento. Chile también tiene potencial, pero no crecerá al mismo ritmo que países como Perú o incluso Brasil”, dijo.
Hechos relevantes
- La nueva planta de Bradken en Chilca utilizará energía renovable en el 99% de sus procesos y reciclará revestimientos de acero, provistos por sus clientes.
- El 30% de los empleados de la planta es mujer.
- La apuesta de la compañía por Perú se enmarca en un proceso de internacionalización de Bradken, que partió a principios de este siglo, y se acentuó tras ser adquirida por la japonesa Hitachi Construction Machinery en 2017, contó el CEO.
