Paramount debe aplicar medidas para evitar problemas de competencia en la distribución cinematográfica en los países del bloque.
La Comisión Europea dio este miércoles luz verde para que Paramount Skydance adquiera Warner Bros. Discovery a condición de que la primera implemente ciertas medidas para evitar problemas de competencia en la distribución cinematográfica en los países del Espacio Económico Europeo.
El Ejecutivo comunitario aceptó los compromisos ofrecidos en junio por Paramount para solventar las preocupaciones de las autoridades europeas al considerar que las resuelven “plenamente” y concluyó que, una vez implementados, la transacción “ya no plantearía problemas de competencia”.
La operación, valorada en 110,000 millones de dólares, creará uno de los mayores conglomerados de medios y entretenimiento del mundo al hacerse Paramount con el control de activos como HBO y HBO Max, los estudios de cine y televisión de Warner Bros., DC, CNN, TBS, TNT, HGTV y Discovery+.
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La investigación llevada a cabo por la Comisión Europea reveló que la fusión, tal como se había planteado, podía generar problemas en el mercado de distribución cinematográfica al llevar a una elevada concentración en los países del Espacio Económico Europeo donde Paramount tiene una asociación con Universal.
Esas dos compañías distribuyen sus películas a los operadores de salas de cine a través de su empresa conjunta United International Pictures (UIP) y la operación habría supuesto que las películas de Warner se distribuyeran también por esa vía, lo que sin los compromisos habría dado lugar a peores condiciones de alquiler y distribución para los operadores y, en última instancia, habría perjudicado a los consumidores, según las autoridades comunitarias.
Para evitarlo, Paramount se ha comprometido a poner fin a su participación en UIP en los países del Espacio Económico Europeo (todos los de la UE así como Noruega, Islandia y Liechtenstein) en un plazo de trece meses a partir del cierre de la operación.
Además, durante un periodo de diez años, el estudio no podrá volver a firmar, directa o indirectamente, ningún acuerdo con Universal para la distribución conjunta de películas en esos países.
Durante esa década, tampoco podrá cambiar la distribución de películas de Warner desde el distribuidor actual a otro utilizado por Paramount cuando este también distribuya películas de Universal o Disney en los países del Espacio Económico Europeo dónde funciona la UIP.
Y en aquellos dónde Paramount y Universal no compartan distribuidor, no podrá trasladar la distribución de filmes de Paramount del distribuidor actual a uno que sea utilizado por Warner si este también se ocupa de las películas de Universal o Disney.
Para el Ejecutivo comunitario estos compromisos resuelven sus preocupaciones en materia de competencia, por lo que ha autorizado la operación siempre y cuando se implementen en su totalidad.
Bruselas analizó también el potencial impacto de la operación en la producción de películas y en la cadena de valor de la industria audiovisual en los mercados europeos, pero en ambos casos concluyó que seguiría habiendo suficientes empresas capaces de competir con la entidad fusionada.
En el caso de la producción de películas, esto incluye otros grandes estudios estadounidenses como Disney, NBC Universal y Sony, algunos más pequeños de ese país, como Amazon MGM, A24, Lionsgate; y estudios europeos, indicó la Comisión.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ya había aprobado el pasado junio la compra de Warner, después de que las autoridades concluyeran que la transacción no perjudicará la competencia en los mercados de televisión, plataformas de contenido en línea (‘streaming’) y producción de contenidos.
Sin embargo, el lunes pasado un tribunal de ese país ordenó pausar de manera temporal la fusión -durante al menos 14 días- después de que una coalición de 12 estados del país presentara una demanda para frenar el proceso por riesgos de monopolio.
