Acuática Marina nació en Chile en 2023. En Perú, comenzó a operar el año pasado, brindando servicios a puertos de empresas mineras y plataformas petroleras offshore. Están trabajando en el rastreo del paiche en la Amazonía a través de sus sonidos. Quieren instalar una red de boyas hidroacústicas desde la Antártica hasta Baja California Sur en México.

La startup chilena Acústica Marina desembarcó en Perú el año pasado, con el mismo objetivo que la vio nacer en Chile en 2023: medir el ruido submarino con tecnología con inteligencia artificial (IA) y generar datos valiosos para la toma de decisiones operativas y de conservación ambiental de corporaciones y gobiernos. 

Así lo contó a Forbes la bióloga marina Marcela Ruiz, quien fundó la empresa junto al ingeniero acústico Roberto Flores, el doctor en matemática Sebastián Niklitschek y el especialista en tecnología de la información Carlos Villagrán.

Según la ejecutiva, la empresa partió con cuatro premisas. Las dos iniciales fueron detectar embarcaciones pesqueras ilegales y avisar a los barcos sobre la presencia de ballenas en el mar. A estas se sumaron la creciente demanda de navieras, empresas acuícolas y puertos para evaluar y monitorear el ruido submarino y la existencia de directrices de la Organización Marítima Internacional (OMI) sobre la medición del ruido submarino generado por barcos, explica Ruiz, CEO de la compañía.

A la vez, Ruiz y Flores buscaban asimismo implementar en el mundo civil tecnología utilizada hasta ese momento por los ejércitos. Otra meta era desarrollar la industria de la investigación marina. “Latinoamérica y los países costeros (latinoamericanos) deberían ser el principal hub tecnológico marítimo del mundo. Estamos desaprovechando una oportunidad económica y estratégica, geopolítica… […] Aquí tienen que haber empresas que hagan robots, radares, satélites, etc”, dice Ruiz. 

Acústica Marina cuenta tres unidades de negocio asociadas a servicios basados en datos:  la elaboración de línea base de ruido submarino, que según la ejecutiva es solicitado en Perú por las autoridades ambientales para la implementación de proyectos de inversión; la detección de eventos sonoros de barcos o fauna; y la medición de ruido irradiado de embarcaciones. 

En Perú, Acústica Marina está atendiendo a consultoras ambientales con los primeros servicios y a empresas petroleras en la validación de la existencia de vida submarina en plataformas offshore en desuso. Además, están trabajando con la organización sin fines de lucro Peruanos Unidos por la Cocina y la Alimentación (PUCA) en el reconocimiento de los sonidos del gigante de la Amazonía, el paiche. “Vamos a pasar a reconocerlos con los algoritmos en ambiente natural “, comenta sobre el trabajo con la entidad impulsada por Gastón Acurio y Mitsuharu Tsumura (conocido como Misha), entre otros líderes. 

El equipo de fundadores de Acústica Marina está integrado por Marcela Ruiz, Roberto Flores (director de Tecnología Hidroacústica), Sebastián Niklitschek (director de Inteligencia Artificial y Digital) y Carlos Villagrán (director de Tecnologías de la Información). Foto: Cortesía

Marcela Ruiz explica que el sector corporativo -que incluye puertos, astilleros, mineras con puertos y empresas navieras– representa el 80% de sus ingresos y el gobierno, el 20%. Sobre la facturación, la fundadora de Acústica Marina detalla que asciende a US$ 6 millones, tres veces mayor a los cerca de US$2 millones de financiamiento no dilutivo (sin compromisos accionarios) apalancados a la fecha por la startup.

De este total, alrededor de US$ 1,2 millones correspondieron al capital que Acústica Marina obtuvo del Fondo Innova Alta Tecnología del Gobierno de Chile, que les permitió integrar machine learning a su solución de monitoreo. 

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¿Cómo se proyectan en Perú? A propósito, Ruiz explica que le gustaría ampliar su cartera de clientes de la industria portuaria y acuícola. Destaca que Perú, junto a Panamá y Chile (los mercados donde operan) son parte de la Coalición de Gran Ambición por un Océano Tranquilo, que apuesta por la reducción del ruido submarino. “Esto significa que además de medir, hay que trabajar en medidas de mitigación“, señala. 

Sobre la facturación a mediano plazo, Ruiz precisa que para el período 2026-2027 prevé que las ventas de Acústica Marina crezcan 50% en relación al período anterior. «Este avance estará fuertemente impulsado por la consolidación de servicios en los sectores marítimo-portuario y minero», explica la ejecutiva. Repara que un pilar fundamental de su dinamismo está relacionado con la reinversión en I+D+i, al que destinan un 50% de sus ingresos.

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Una red hidroacústica regional 

La expansión del negocio de Acústica Marina en los mercados donde opera será clave para hacer realidad un proyecto titánico. Se trata de la instalación de una red hidroacústica costera regional, desde la Antártida hasta Baja California Sur en México, mediante la instalación de boyas en las operaciones de sus clientes. 

El proyecto fue lanzado este año y Acústica Marina busca que en 2030 esté implementado y operativo. “Los países latinoamericanos costeros tienen un desconocimiento profundo del mar”, dice. 

 “Lo que nosotros sabemos es que necesitamos datos para la gobernanza oceánica. La única forma de tener datos es a través de equipos en el agua”, opina.

Boya Gertha, en el sur del Chile. Es parte del proyecto de red hidroacústica de Acústica Marina. Foto: Acústica Marina

Cabe indicar que a la fecha Acústica Marina ya instaló una boya en Chile y está trabajando con pescadores artesanales, quienes instalan, operan y mantienen los equipos flotantes. Ruiz destaca que de esta manera apuntan a promover la diversificación de actividades del sector. «Para este año proyectamos la instalación de dos nodos adicionales en el país», explica Ruiz, sobre las boyas.

Según estima, el proyecto demandará una inversión de alrededor de 30 millones de dólares. 

¿Compartirán información con los gobiernos? “Estamos trabajando en eso. Van a haber capas (de datos) que van a ser públicas y abiertas y capas que son de las operaciones y los privados, que son privadas”, explica.