El corporate venture capital del grupo Credicorp cuensta con un portagolio de unas 18 inversiones en startups de la región Andina y México. Su estrategia de enfocarse en empresas que le generen sinergias al grupo financiero le viene permitiendo aplicar pilotos de soluciones de whatsapp banking y financiamiento en tiempo real en Mibanco y Pacífico Seguros, respectivamente.

Han transcurrido cerca de ocho años desde que se puso en marcha Krealo, el brazo de inversión de riesgo o corporate venture capital (CVC) del grupo Credicorp, que inició con la intención del holding de estar presente en el mundo de las fintechs aprovechando la ola de nuevos emprendimientos. En el interín, la industria de startups tuvo altibajos ya conocidos: anotó récords de inversión de capital de riesgo en el 2021 en la región, pero también alcanzó una crisis de financiamiento en los años posteriores. Pese a ello, Credicorp ha mantenido en pie su iniciativa de innovación y sostenido firmemente su tesis de inversión: apostar por fintechs con potencial de crecimiento y que generen un claro retorno estratégico a otras áreas de negocio del holding. Bajo esta premisa, el objetivo del grupo es que su portafolio de innovación —que incluye Krealo y otras iniciativas— alcance el 10% de los ingresos ajustados por riesgo hacia finales de este año.

“Cuando estamos viendo dónde invertir, siempre hablamos de dos cosas. Una, obviamente, es la parte financiera, que es cuánto puede crecer y cuál es el precio de hoy de la compañía. Pero luego vemos qué valor le puede generar Credicorp a esa startup y esa startup qué valor le puede generar a Credicorp. Analizamos las dos cosas y así es como decidimos en qué invertir. En el tiempo hemos hecho varias inversiones y, como sucede en el mundo startup, una parte de ellas no va a cumplir las expectativas”, admite el CEO de Krealo, Adolfo Vinatea, un administrador con más de 15 años de experiencia en firmas de private equity y quien se desempeña en el cargo desde el 2021.

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Así, a la fecha, el CVC del grupo Credicorp ha logrado estructurar un portafolio de unas 18 inversiones, con un ticket que oscila entre US$ 1 millón y US$ 8 millones. La firma cuenta con un equipo enteramente basado en Lima que realiza constantes viajes para identificar oportunidades de inversión en la región andina y México, además de los pitches que reciben de startups que los buscan directamente.

El CEO de Krealo señala que la firma mantiene un ritmo de tres a cuatro nuevas inyecciones de capital al año y ejecuta continuas rondas de seguimiento a startups que ya tiene dentro de su portafolio. Además, resalta el vínculo cercano que crean con los partnerships, o startups en las que invierten. De hecho, un miembro de Krealo integra el directorio de estas compañías para orientarlas en su crecimiento. Cabe señalar que las inversiones de minoría representan la gran mayoría de su portafolio, aunque cuentan con casos puntuales en los que han adquirido la mayoría del accionariado (como hicieron con Culqi, Tyba o Tenpo), los cuales denominan ‘exits internos’. Esta relación es poco común en la industria local, en la que muy pocas empresas han dado el paso al corporate venture capital, señala Paloma Aparicio, directora ejecutiva de la Asociación Peruana de Capital Semilla y Emprendedor (PECAP). “El corporate venturing, en general, sigue siendo una práctica poco extendida en el país. La mayoría de corporativos aún no desarrolla una relación
sistemática con startups y, cuando lo hace, suele concentrarse en iniciativas puntuales de innovación abierta, pilotos o alianzas comerciales”, opinó.

En cuanto al fondeo anual para inversiones, Krealo se rige por la estrategia de innovación disruptiva delgrupo Credicorp, la cual implica una inversión anual de hasta 1,5% del ROE (retorno sobre capital) en iniciativas de innovación (lo cual incluye Krealo y otros proyectos). “El venture
capital no es un negocio que se puede hacer con presupuestos anuales porque los ciclos para invertir son largos. Nosotros recibimos dinero por periodos multianuales y vamos desplegándolo. […] Este año llevamos tres inversiones y vamos a anunciar una más [a la brevedad]. Este año podría
ser similar al año pasado. Tendríamos alrededor de ocho inversiones donde más o menos la mitad son nuevas y la otra mitad reinversiones para seguir acompañando a las grandes [startups] del portafolio”, anotó el CEO.

En ese sentido, Javier Hernández, director del Departamento de Administración y Negocios Digitales de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC), considera que la estrategia de contar con un capital comprometido multianual es la condición mínima para hacer venture con seriedad. “Un CVC atado a un presupuesto anual, sujeto a la revisión del CFO en cada ciclo, queda expuesto a que lo desmantelen en la primera desaceleración, antes de que su tesis tenga tiempo de probarse. El presupuesto multianual no es un lujo de fondos consolidados, es lo que protege al CVC del calendario trimestral de la corporación matriz”, sustentó Hernández. De lo contrario, argumentó, se estaría impulsando la inversión en operaciones débiles por presión de calendario.

SINERGIAS CON EL GRUPO

Aunque el foco del brazo de inversión de riesgo del grupo Credicorp sea invertir “relativamente temprano” en la etapa de crecimiento de los emprendimientos, Vinatea afirma que también tienen en consideración fintechs “más grandes” o consolidadas, siempre que las razones estratégicas estén claras. Es el caso de su más reciente inversión, Cashea, una fintech venezolana de BNPL (Buy Now Pay Later) que ha levantado US$ 100 millones en una serie A y otra B en lo que va del año. El interés de Krealo en Cashea radica en tener aprendizajes sobre cómo otorgar crédito a poblaciones no bancarizadas en economías informales y aplicar estos conocimientos en los negocios del holding financiero.

“Más allá del retorno financiero, Credicorp también es un experto mediante Tenpo y otras [fintechs] en prestar dinero a personas subbancarizadas. Entonces creemos que vamos a tener mucho aprendizaje mutuo”, indica, aclarando que la inversión en Cashea no implica ningún interés del grupo Credicorp en expandir sus operaciones en Venezuela.

Otra de las recientes inversiones de Krealo ha sido en Jelou, una startup ecuatoriana que desarrolla
soluciones de inteligencia artificial que pueden ejecutar operaciones comerciales y financieras reales dentro de aplicaciones de mensajería como WhatsApp. Así, uniéndose a las tendencias de WhatsApp Banking, la microfinanciera del grupo Credicorp, Mibanco, lanzó Mibanco por WhatsApp, un canal en el cual se permiten realizar operaciones como créditos o transferencias. Justamente, Jelou es uno de los proveedores de tecnología de la interfaz de WhatsApp y la inteligencia artificial sobre la cual está construida la solución en este proyecto.

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Estas sinergias vienen alcanzando mayor madurez en otras startups en las que han invertido reiteradas veces, como es el caso de Aviva, la plataforma financiera phygital (físico-digital) de origen mexicano que ofrece acceso a soluciones financieras de calidad (como atención con asesores de IA en locales presenciales) a personas que no cuentan con servicios bancarios y en zonas donde usualmente no hay presencia de la banca tradicional. En esta han realizado tres inversiones en los últimos dos años, detalló Vinatea. Inspirado en las enseñanzas del modelo desplegado en México, Credicorp viene aplicando en Gamarra y Los Olivos un piloto de esta tecnología de la mano de Aviva, denominado Mi Banco Amigo. Otro piloto que el ejecutivo resaltó fue el que han realizado junto a la fintech colombiana Welli, especializada en financiamiento para procedimientos médicos a pacientes. Esta tecnología se está empezando a desplegar junto a Pacífico Salud, marcando el ingreso de Welli al Perú.


EL PRIMER NEOBANCO DE CHILE

La startup con el hito más ambicioso en la cartera de inversiones de Krealo es Tenpo, fintech que se ha convertido en el primer neobanco de Chile, tras su licencia como banco tras un proceso de tres años. Tenpo, que superó los 2,5 millones de clientes y duplicó el saldo de la cartera de su negocio de créditos en el 2025, justamente se encuentra en la “recta final” para iniciar operaciones como banco, indicó Adolfo Vinatea, CEO de Krealo.

“No quisiera darte una fecha, pero en pocos meses vamos a ver ya a Tenpo Bank operando. Y luego va a haber un proceso gradual de migración de los clientes desde la compañía actual hacia el banco para que puedan tener todos los plenos beneficios del banco”, indicó el ejecutivo.

La expectativa desde el CVC con esta operación es posicionar a Tenpo Bank como uno de los bancos de consumo digitales líderes en el mercado chileno, apuntando directamente a los cerca de 8 millones de ciudadanos que aún no tienen acceso al crédito formal, agregó.


VENTURE CAPITAL EN PERÚ

A pesar de los avances sostenidos por Krealo, el panorama general del capital de riesgo corporativo en el país presenta enormes retos. Paloma Aparicio, de la PECAP, señaló que el principal desafío es entender que la colaboración con startups puede convertirse en una ventaja competitiva para las empresas. “Hoy los ciclos de innovación son cada vez más rápidos y los corporativos necesitan acceder a nuevas tecnologías, talento y modelos de negocio con mayor agilidad. En ese contexto, desarrollar una estrategia de corporate venturing deja de ser una iniciativa aislada de innovación para convertirse en una herramienta que fortalece la competitividad y la capacidad de adaptación de las empresas”, precisó y resaltó que este mecanismo permite construir relaciones a largo plazo con el ecosistema emprendedor y capturar valor más allá del retorno financiero. Por su lado, Javier Hernández, de la UTEC, mencionó que en el Perú la restricción más fuerte para el desarrollo del CVC en el país es el pipeline acotado de startups y un mercado con exits casi inexistente. Por ello, insistió, el CVC local funciona mejor cuando el valor estratégico —es decir, el acceso a la innovación y la inteligencia de mercado— es la razón principal de inversión en una startup, y no el retorno financiero por exit.

Aparicio, de la PECAP, confía en que en los próximos años se observen más empresas peruanas avanzando en el CVC. ¿En qué sectores? Javier Hernández, de la UTEC, destacó que existe una oportunidad subexplotada en minería, industria y bienes de capital, en la que el Perú goza de una ventaja comparativa real. “La minería es la columna de la economía peruana, y mining tech es una vertical global con pipeline propio. Los corporativos y proveedores del sector tienen capacidad de inversión, presión urgente de productividad y descarbonización, y campos de prueba reales”, remarcó. La agroindustria también tiene el potencial de explotar el CVC en el país, considerando que el agrotech encaja naturalmente con los grandes agroexportadores.

Por el lado de Vinatea, de Krealo, opinó que las estrategias de innovación que impulsen las empresas —sea de cualquier industria— deben tener una mirada verdaderamente a largo plazo. “Donde estos programas tambalean es cuando [se guían] por los vaivenes de cualquier negocio, en el que un año va bien, el otro va mal, y según eso invierten más o menos en innovación. Es bien fácil cortar algo que no te da dinero hoy, pero te va a dar dinero más adelante”, alertó. En ese sentido, la mirada de Krealo a futuro es seguir invirtiendo en el largo plazo al margen del panorama político que se sienta en la región. De hecho, algunos de los sectores en que esperan profundizar sus inversiones, alegó su CEO, son en inteligencia artificial, infraestructura de activos digitales y stablecoins (monedas estables), con una mirada casi exclusiva en fintechs.