Medici Brands —la compañía de Peter Rahal, fundador de RxBar, y propietaria de las barras de proteína David y de los dulces HallPass (una opción más saludable)— recaudó 250 millones de dólares con una valoración de 2.250 millones, protagonizando así la mayor operación del año en el sector alimentario.

Medici Brands, la empresa matriz detrás de las barras de proteína David y de HallPass —una marca de dulces bajos en calorías y azúcar—, recaudó 250 millones de dólares con una valoración de 2.250 millones a principios de septiembre. Fue la mayor operación en la industria alimentaria en lo que va de año. La transacción catapulta al rango de multimillonarios a su fundador y director ejecutivo, Peter Rahal (de 40 años), quien invirtió 20 millones de dólares en la ronda (lo que representa el 8% del capital recaudado).

Rahal, el mayor inversor individual de Medici —con una participación estimada del 70%—, cuenta ahora con un patrimonio neto estimado en 1.900 millones de dólares.

Rahal, que vendió su primera empresa, RxBar, a Kellogg por 600 millones de dólares en 2017, declinó hacer comentarios, salvo para bromear diciendo que estaba arruinado. Sin embargo, declaró anteriormente que invirtió al menos 50 millones de dólares en cerca de 100 empresas diferentes, incluidas Mush (marca de avena lista para consumir) y Olipop, esta última valorada actualmente en 2.000 millones de dólares.

Anteriormente tuvo una participación en LesserEvil, una empresa de palomitas de maíz enfocada en la alimentación saludable, que fue adquirida por The Hershey Company por 750 millones de dólares el año pasado.

“No tiene que salir a buscar capital”, comenta un inversor que prefirió mantener el anonimato al hablar sobre Rahal. “El capital llega a él”.

Medici anunció recientemente que está en camino de superar los 300 millones de dólares en ingresos para finales de 2026, afirmando que será “la empresa de alimentación más rápida en alcanzar ese hito”. Gran parte de esas ventas provienen de sus barras de proteína David, lanzadas en tiendas en septiembre de 2024, un mes después de que la compañía recaudara 10 millones de dólares de Rahal y de los reconocidos médicos y podcasters de salud Peter Attia y Andrew Huberman.

Fundada inicialmente por Rahal y Zach Ranen —quien previamente había creado una pastelería en línea llamada RAIZE, especializada en postres sin azúcar añadido, bajos en carbohidratos y sin gluten—, la marca de barritas David registró ventas rápidas, alcanzando unos ingresos estimados de 100 millones de dólares en su primer año. (Ranen dejó la empresa a principios de 2026 y, al parecer, trabaja en un nuevo negocio, aunque aún no ha revelado detalles al respecto).

Estas barritas, que destacan por ofrecer un alto contenido proteico con pocas calorías, se venden actualmente en unas 35.000 tiendas, incluidas Walmart, Target y Costco. HallPass, la marca de dulces más saludables de Medici, se lanzó en Walmart en agosto.

La tercera marca de Medici, Epogee, supone un cambio de rumbo más significativo: produce un ingrediente graso alternativo elaborado a partir de aceites de canola y palma, denominado EPG (glicerol propoxilado esterificado). Este producto requirió ensayos clínicos en humanos y la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) bajo la clasificación de “generalmente reconocido como seguro” (GRAS, por sus siglas en inglés).

Medici adquirió esta startup de tecnología alimentaria el año pasado por una suma no revelada y ahora utiliza dicho ingrediente tanto en David como en HallPass.

Antes de las barritas David, Rahal y su amigo de la infancia Jared Smith comenzaron a elaborar en 2013 —en la cocina de los padres de Rahal— lo que más tarde se convertiría en RxBar. Ambos financiaron la empresa con recursos propios, mediante una inversión personal de 10.000 dólares, y empezaron vendiendo el producto a personas en gimnasios de CrossFit. Apenas cuatro años después, vendieron la compañía a Kellogg por 600 millones de dólares. Forbes estima que Rahal obtuvo unos 230 millones de dólares netos (tras impuestos) por la operación.

Tras dejar la marca en 2018 y mudarse a Miami, Rahal empezó a pensar en su siguiente etapa. “Dejar RxBar fue duro porque era toda mi vida”, admite. “Al abandonar la empresa, perdí mi estructura organizativa”. Debido a una cláusula de no competencia de cinco años firmada con Kellogg’s, tenía las manos algo atadas, por lo que decidió crear su propia oficina de gestión patrimonial (family office), a la que llamó Litani. (Su sitio web explica que Litani significa “león humilde”: un individuo que posee la combinación paradójica de humildad emocional e intelectual junto con confianza y determinación).

Tan pronto como expiró la cláusula de no competencia, Rahal se puso manos a la obra para crear una nueva barrita junto a Ranen, perfeccionándola durante al menos un año. “Él ve oportunidades que otros no ven”, comenta otro inversor sobre Ranen. “Una vez que está convencido de algo, va a por todas”.

Aunque el sector de las barritas proteicas es muy impredecible —con éxitos y fracasos frecuentes—, él parece haber dado en el clavo dos veces. Sin embargo, los consumidores son volubles, al igual que los inversores. En este momento, la última ronda de financiación de Medici valora la empresa en unas 7,5 veces sus ingresos estimados. Esa cifra duplica con creces el valor de venta que alcanzaron RxBar o Kind en 2017 y 2020, respectivamente.

Queda por ver si David o Medici llegarán a venderse por un múltiplo tan elevado. Pero Rahal —quien bautizó su barrita proteica con el nombre de la obra maestra de Miguel Ángel del siglo XVI y su empresa con el de los mecenas que la hicieron posible— siempre ha aspirado a lo más alto. “Cuando ves una marca”, dijo en una ocasión, “quieres que represente algo y que te inspire, igual que el buen arte”.

Simone Melvin colaboró ​​en este reportaje.