Tras una reestructuración iniciada durante la pandemia, Balkanica tiene al mercado internacional como su principal motor de crecimiento, el cual representa el 60% de sus ventas. Estados Unidos es su mercado estrella y se alista para ingresar a Europa y sumar nuevas categorías a su portafolio.

A simple vista, las apariciones de sus vestidos y accesorios en grandes producciones de Hollywood, como And Just Like That… —la secuela de Sex & the City— y la película El Diablo Viste a la Moda 2 pueden parecer el parteaguas de Balkanica, la marca peruana de diseño independiente. No obstante, el haber logrado que actrices de la talla de Emily Blunt luzcan uno de sus icónicos accesorios, el Chic Andean Detachable Collar (un cuello camisero desmontable) fue, en realidad, el resultado de una reingeniería que la marca emprendió seis años atrás. En ese entonces, dio un giro estratégico al pasar de un modelo de piezas únicas, o one of a kind, a una estructura de negocio sólida y escalable.

“Hicimos un cambio en la pandemia, época en la que la necesidad de tener una página web era inminente, así como incorporar todos los elementos necesarios a la operación para consolidar la marca. Esto nos permitió tener una mejor organización al tener claros los procesos, documentos y requisitos para trabajar con representantes y clientes en otros mercados. En moda no basta con tener un producto creativo y atractivo. Hay que tener una estructura que pueda cumplir  con las expectativas, entregar a tiempo y sostener esas relaciones con clientes internacionales”, afirma Tania Jelicic, fundadora y directora creativa de Balkanica.

El énfasis en el mercado internacional por parte de Jelicic no es casualidad. Actualmente, cerca del 60% de las ventas de su marca viene del exterior. “El mercado internacional se ha vuelto el eje de crecimiento. Estados Unidos es nuestro principal mercado internacional y el más consolidado, con una red de tiendas en expansión. También tenemos presencia, a través de puntos de venta y plataformas online en México, Reino Unido, Berlín y Abu Dhabi”, explica Micaela Egúsquiza, directora Comercial de Balkanica.

Para Balkanica, la industria del entretenimiento se ha convertido en una plataforma que va más allá de la exposición de marca. El punto de partida fue Molly Rogers, responsable del vestuario de las producciones hollywoodenses donde las prendas de esta marca han tenido presencia. El primer contacto se dio en 2022, durante Miami Swim Week, cuando el equipo de la compañía la identificó entre los asistentes de la feria y aprovechó la oportunidad para mostrarle sus diseños. Meses después, llegó el primer pedido de piezas para And Just Like That…, que posteriormente aparecieron en cuatro episodios y el resto es historia.

La relación con la reconocida vestuarista abrió una puerta hacia un ecosistema que Balkanica considera estratégico para su posicionamiento internacional. 

“Durante la semana del estreno de El Diablo Viste a la Moda 2 el tráfico de nuestra web se multiplicó por más de cuatro, impulsado, sobre todo, por Instagram y por búsquedas directas de la marca, donde las visitas al perfil crecieron cerca de 300% y el alcance fue 84% mayor que la semana previa. Ese alcance se concentró en Perú, Chile, Estados Unidos y España, los mismos mercados donde estamos construyendo presencia comercial. A nivel de negocio, el accesorio que lleva Emily Blunt en la última escena de la película se convirtió en una de las piezas más solicitadas, impulsó la venta de otras y atrajo nuevos clientes. Ese impulso se sumó al crecimiento del showroom de Lima, la entrada a nuevas tiendas en Estados Unidos y una colaboración con Macy’s, que expuso prendas de Balkanica en su tienda insignia de Heralds Square en Nueva York, como parte de una curaduría de diseñadores emergentes a cargo de Molly Rogers. La película es reciente, así que todavía estamos convirtiendo esa visibilidad en relaciones de largo plazo”, explica Micaela Egúsquiza.

La actriz Karen Pittman, de la serie And Just Like That.. luce el Paracas Inti Dress de Balkanica. Foto Bolkanica.

En el plano local y regional, el entretenimiento también es parte de la estrategia para consolidar la marca. “Me ilusiona mucho estar en cine, por ejemplo, porque me he dedicado a las artes escénicas y ver mi marca como parte de un vestuario de una producción me emociona bastante y es algo que no quiero dejar. En Lima, por ejemplo, muchas de las producciones musicales de Preludio han usado algunos de nuestros vestidos”, señala Tania Jelicic. Próximamente, algunas prendas con su sello saldrán en una coproducción peruano chilena, la cual aún está en rodaje, dice la empresaria.

Crecer sin perder la identidad

Balkanica nació en 2009 y hoy, además del showroom en el distrito limeño de San Isidro, tiene presencia en 25 tiendas en Estados Unidos. Al cierre de 2026, proyecta estar en 35 tiendas activas, sumando nuevas boutiques especializadas. 

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“Tenemos tres formas para entrar en nuevos mercados. Una es ir directamente a una tienda que nos guste para presentar nuestro portafolio. La segunda, es hacer sociedades con representantes. En Estados Unidos, por ejemplo, tenemos una que se encarga de distribuir las prendas y participar en eventos que posicionan a la marca en diferentes tiendas. La tercera, es participar en ferias para conseguir nuevos clientes”, refiere Tania Jelicic.

Fuera del mercado estadounidense, también tiene presencia a través de puntos de venta y plataformas online en México, Reino Unido, Berlín y Abu Dhabi. En paralelo, la firma de moda busca abrirse camino en Europa, con Francia y España como prioridad. En este continente, la marca de moda viene aplicando la misma modalidad que en Estados Unidos y mantiene reuniones con representantes de ventas. Por lo pronto, tanto Jelicic como Egúsquiza han visitado tiendas en París, Ámsterdam, Barcelona, Berlín y Lanzarote. 

Esta expansión se apoya en un modelo que combina distintos canales de comercialización. “Manejamos tres canales de venta: el canal internacional, mediante el wholesale (venta mayorista); el retail, que se da en la tienda de Lima y el e-commerce, con la web, donde tenemos la capacidad de venta a cualquier parte del mundo, desde Kuwait hasta Panamá”, anota Egúsquiza, quien precisa que, actualmente, el negocio se reparte en torno a un 60% wholesale y un 40% retail.

Asimismo, Balkanica lanza dos colecciones principales al año: Spring/Summer y Fall/Winter. El diseño y los estampados se desarrollan en Lima, y la producción es cien por ciento nacional, hecha por talleres liderados por mujeres. Una parte del proceso se basa en upcycling, las telas excedentes de las colecciones se reincorporan y se transforman en piezas nuevas o en productos vinculados a proyectos de responsabilidad social. 

En paralelo, Balkanica trabaja en el desarrollo de una colección permanente de abrigos de alpaca y busca extender su universo de diseño hacia nuevas categorías, como accesorios, regalos y productos para el hogar. Este último segmento ya ha tenido primeras aproximaciones a través de colaboraciones, como la realizada con el Museo de Arte de Lima (MALI), inspirada en la obra de Elena Izcue (artista peruana pionera en llevar esa iconografía prehispánica al diseño moderno). Este desarrollo incluyó desde corbatas, medias y sombreros hasta cojines. A futuro, la marca también explora llevar sus diseños y estampados a otros formatos, como papeles murales. 

“Hoy Balkanica es una marca peruana y, a la vez, contemporánea, que toma de nuestras culturas prehispánicas una fuente de inspiración y las traduce en un lenguaje propio y actual. De ahí nacen nuestros prints, todos inspirados en la iconografía prehispánica. A partir de ellos construimos un código reconocible, como el detachable collar, los prints, las siluetas de los vestidos y las texturas. Son piezas que se identifican como Balkanica antes que como cualquier otra marca. Esa es la apuesta, tener una identidad tan clara que dialogue con cualquier escenario internacional sin diluirse”, explica su fundadora y directora creativa.

Y es que la expansión internacional y el reorganización de la empresas han acompañado la evolución de Balkanica, que estima tener un crecimiento en ventas de 30% este 2026, aunque ambas ejecutivas no precisan una cifra de facturación exacta.

“En el mediano plazo vemos a Balkanica consolidada como una marca peruana, pero global […] sin perder lo que nos define: la producción nacional que genera empleo en el Perú y un lenguaje de diseño con inspiración prehispánica. Y así seguir llevando la cultura e identidad peruana a otros mercados a través de nuestras piezas”, concluye Micaela Egúsquiza.