En medio de un mercado automotor en expansión, Gildemeister proyecta vender 42.000 vehículos y ganar mayor participación este 2026. Frank Lazo, gerente general de la compañía, explica cómo el puerto de Chancay, el avance de las marcas chinas y la electromovilidad están cambiando el negocio, mientras el grupo prepara nuevas inversiones para acompañar su crecimiento.
Durante los dos últimos años, el crecimiento de Gildemeister Perú ha ganado mayor velocidad. De acuerdo con Frank Lazo, su gerente general, en 2025 la compañía vendió cerca de 28.000 vehículos y facturó más de US$ 550 millones. Para este 2026, sus proyecciones son bastante ambiciosas: cerrar con 42.000 unidades e ingresos por encima de los US$ 800 millones. De llegar a la meta, el representante de Hyundai, Geely, JMC, Volvo y Land Rover habrá aumentado alrededor de 50% su volumen de ventas en solo un año.
No obstante, Gildemeister no solo busca vender más, sino también capturar mayor participación de mercado, según Lazo. “En el 2023 teníamos un market share de 13,8%. En el 2024 subió a 14,2% y este año vamos a estar cerca del 15%. No solo el mercado está creciendo, sino que Gildemeister Perú también está captando mayor participación”, afirma.
Y es que el mercado automotor peruano atraviesa un periodo de gran crecimiento. La Asociación Automotriz del Perú (AAP) reportó que entre enero y agosto de 2026 se comercializaron 167.244 vehículos livianos nuevos, lo que supuso un crecimiento de 39,5% frente al mismo periodo del año anterior y el mayor volumen registrado para esos meses en los últimos 10 años.
Detrás de ese avance en el sector existen varios factores intrínsecos al negocio automotor peruano y otros externos. Uno de ellos, según Lazo, es el tipo de cambio. Y es que la apreciación del sol ha reducido cerca del 10% el costo de adquirir un vehículo. Además, los altos precios del cobre y del oro y su impacto sobre los ingresos vinculados a esas actividades, particularmente fuera de Lima, han jugado un papel importante en este dinamismo.
La visión del ejecutivo es similar a la de la AAP. En su Informe del Sector Automotor de agosto, el gremio atribuyó parte del crecimiento a la recuperación del empleo y los ingresos de los hogares, el avance de la inversión privada, las condiciones favorables de financiamiento y la tendencia descendente del tipo de cambio.
“Por el lado de la oferta, vemos que han entrado más marcas y más modelos. Es decir, no hay problemas como los que vimos en años pasados en la cadena global de suministros. Ahora hay stock, entran vehículos de manera rápida y tienes más marcas y modelos en el mercado a precios muy competitivos. Las concesionarias realizan promociones, descuentos, bonos, garantías y mantenimientos, y todo eso hace que el vehículo sea más accesible para el consumidor”, complementa Alberto Morisaki, gerente de Operaciones de la AAP.
CHANCAY CAMBIA LA RUTA
Para Frank Lazo, sin embargo, el principal factor detrás del crecimiento de las ventas es la entrada en operación del puerto de Chancay, cuya mayor profundidad ha permitido el ingreso de barcos más grandes, que pueden transportar más vehículos. Los tiempos de traslado —agrega— son menores frente al Callao.
“Chancay es una alternativa al puerto del Callao que, de alguna manera, ha destrabado los cuellos de botella y ha ampliado las opciones de marcas chinas o de origen chino —marcas internacionales que también se fabrican en el país asiático— que hoy representan cerca del 40% del mercado total”, explica Frank Lazo a Forbes Perú.

Entre el 35% y el 40% de las unidades que Gildemeister estima comercializar este año se canaliza por Chancay. Allí desembarcan principalmente Geely y JMC, dos de las marcas de origen chino de su portafolio. La primera apunta a colocar unas 13.000 unidades este año y la segunda, alrededor de 3.500, según Lazo.
En tanto, Hyundai, la marca más emblemática del grupo, sigue una ruta diferente.
Aproximadamente el 70% de los vehículos de la marca que importa Gildemeister se fabrica en India y llega al Perú a través del Callao, así como las unidades provenientes de Corea.
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“Hyundai es una marca muy potente, tradicional y bien posicionada. Hoy ocupa el tercer lugar en el país, con cerca de 9% de participación de mercado. Este año, estamos lanzando la nueva Venue, una SUV que vende entre 200 y 300 unidades al mes y podría llegar a 500 unidades con este nuevo lanzamiento”, señala Lazo y detalla que la renovación del portafolio de Hyundai también incluye los modelos Exter y Accent.
El puerto de Chancay se ha convertido también en la puerta de entrada de vehículos eléctricos en el Perú, un frente con alto potencial de expansión para Gildemeister, a través de las marcas Geely y Volvo. Actualmente, el grupo alcanza una participación de 9,7% en el mercado de híbridos y de 26,1% en eléctricos.
Según la AAP, al cierre del primer semestre de 2026, la venta de vehículos electrificados (híbridos y eléctricos) alcanzó las 8.285 unidades, lo que representó un crecimiento superior al 86% respecto al mismo periodo de 2025.
Pese al buen desempeño de este segmento, el gerente general de Gildemeister considera que todavía existen barreras para acelerar la adopción, como la falta de infraestructura de carga y la ausencia de incentivos dirigidos al consumidor final, que otros países sí ofrecen.
Para Alberto Morisaki, el potencial de los vehículos electrificados es alto, considerando que solo representan alrededor del 6% del mercado total.
“Pese a que su costo de operación es mucho más barato que un vehículo a combustión interna, el de adquisición todavía está por encima de un vehículo a gasolina. En Colombia, por ejemplo, estos vehículos no pagan IVA. Si en Perú el Gobierno eliminara el IGV de 18%, se reduciría de manera importante el precio de adquisición y estos vehículos serían mucho más accesibles”, indica.
En esa línea, Gildemeister ha decidido concentrar buena parte de su apuesta por la electromovilidad de mayor volumen en Geely, que tiene un posicionamiento de precios más cercano al consumidor peruano.
“Es una marca que está creciendo muy bien y este año ya se ubica dentro de las top 10 a nivel nacional. Estamos impulsando la electromovilidad con ella para desarrollar este tipo de tecnología en el país”, sostiene Lazo.
INVERSIONES EN CAMINO
El crecimiento de ventas anuales también plantea el desafío operativo de contar con capacidad de almacenaje, acondicionamiento, entrega y servicio posventa una vez que los autos salen del concesionario.
Por ello, una de las inversiones en marcha es el taller ubicado en la avenida Tomás Valle, en Lima Norte, con un desembolso cercano a US$ 1 millón. “Plaza Lima Norte es un punto muy importante: vendemos más de 200 carros todos los meses allí. Con este taller y centro de entrega para Hyundai y Geely buscamos cubrir y atender bien esta zona”, detalla Frank Lazo.
En paralelo, Gildemeister viene desarrollando un proyecto de mayor envergadura al otro extremo de Lima. La compañía trasladará su operación de pre-delivery inspection (PDI) desde Ventanilla hacia Lurín, a un centro en el que los vehículos son recibidos después de la importación, preparados y almacenados antes de ser despachados hacia los diferentes puntos de venta.
El nuevo centro estará ubicado en un terreno de aproximadamente 200 hectáreas y se prevé que esté operativo en marzo de 2027. A pesar de que el ejecutivo no revela el monto de inversión, afirma que involucra “varios millones” de dólares.
“El gran desafío es asegurar que tengamos la capacidad instalada para soportar todos los vehículos que hemos vendido. Como Gildemeister Retail, estamos buscando una mayor productividad para cambiar y reacomodar nuestra infraestructura. Es sumamente importante que un importador tenga espaldas financieras como las nuestras para tener los repuestos, prestar un auto cuando corresponda y hacer que la experiencia del cliente sea la que uno siempre busca. La primera venta la hace el vendedor y la segunda la hace la posventa”, apunta Frank Lazo.
Las nuevas inversiones reflejan también el peso que Perú empieza a ganar dentro del grupo. Mientras Chile es un mercado más consolidado, con ventas anuales de entre 330.000 y 340.000 vehículos, Lazo considera que Perú todavía tiene un amplio espacio para elevar su penetración.
“La tasa de motorización del país es muy baja en comparación con otros países de la región. En Lima, por cada 1.000 personas, 90 tienen un auto y en provincia la tasa es de 50 sobre 1.000. La oportunidad de crecimiento para el grupo está en Perú”, concluye Lazo.
