El Perú está en una posición envidiable para consolidarse como un exponente global de agroalimentos. La inversión en tecnología agrícola, la diversificación de la producción, la formalización de pequeños negocios y la mejora de la infraestructura son claves para lograr este objetivo, dice Guimel Valcazar Montenegro, docente de Centrum PUCP.
El sector de agroalimentos se encuentra en un momento crucial en el Perú. Por un lado, tenemos los factores climáticos adversos. No obstante, la variedad de ecosistemas, la ampliación de la frontera agrícola, y el crecimiento sostenido de las exportaciones nos dan esperanzas de un futuro prometedor.
Desde el año 2000, las agroexportaciones vienen creciendo a un promedio de 15% anual y se las considera como el segundo motor de la economía del país. Sin embargo, el camino hacia nuestra consolidación como un líder global en agroalimentos requiere de medidas estratégicas en tecnología, agricultura sostenible, formalización e infraestructura.
Algunas estrategias clave para el fortalecimiento tienen que ver con el papel que desempeña la tecnología en el desarrollo de la agroindustria local. Asimismo, se necesita una mayor inversión en infraestructura y capacitación para gestionar los recursos de manera más eficiente, adaptándose a las condiciones climáticas y a las demandas del mercado.
Te recomendamos: El Gobierno incrementará incentivos económicos para comunidades nativas que conservan bosques
La adopción de tecnologías innovadoras, como los cultivos bajo invernadero, posibilitan la cosecha de variedades más amplias durante todo el año y protegen los cultivos de condiciones climáticas adversas. Asimismo, el uso de drones en la agricultura aumenta la eficiencia en la aplicación plaguicidas y el monitoreo de los cultivos.
La diversificación de la agricultura es otro aspecto clave. Los alimentos líderes en la canasta agroexportadora local varían según la temporada de cosecha, destacando paltas, uvas, arándanos, espárragos y mangos frescos. Si bien esta diversidad es una ventaja, también es necesario explorar nuevos rubros con potencial para el crecimiento, como los “Novel Foods”, especialmente hacia Europa.
Por otro lado, la aprobación del proyecto de ley que declara de interés nacional la construcción de una planta de fertilizantes de roca fosfórica en Bayovar, Piura, es un gran avance. Contar con la disponibilidad de fertilizantes nitrogenados es esencial para mejorar el rendimiento de los cultivos.
En cuanto a nuevos mercados, el enfoque en Asia es particularmente relevante. Promperú y otras instituciones gubernamentales continúan promoviendo productos peruanos en países asiáticos. China, Japón y otros mercados de la región presentan oportunidades significativas para los productos agrícolas peruanos.
No obstante, a todo lo señalado, el sector agroexportador enfrenta desafíos importantes. La formalización de los pequeños productores es esencial para aumentar la productividad y garantizar la calidad de los alimentos. Además, el cambio climático y el fenómeno de El Niño representan amenazas que requieren una inversión sustancial en infraestructura y tecnología para mitigar sus efectos.
Puede interesarte: El PBI de los países de la OCDE creció 0,5 % en el tercer trimestre
Por último, los tratados de libre comercio (TLC) son herramientas cruciales para fortalecer el comercio exterior del rubro agrícola. La negociación de acuerdos con economías como la India, Hong Kong, Turquía, El Salvador y Nicaragua representan una enorme oportunidad. Sin embargo, debe ser prioridad fortalecer las relaciones con los mercados existentes, como la Unión Europea, pues este es un mercado al que el Perú tiene la capacidad de abastecer con mayor fuerza.
En resumen, el Perú está en una posición envidiable para consolidarse como un exponente global de agroalimentos. La inversión en tecnología agrícola, la diversificación de la producción, la formalización de pequeños negocios y la mejora de la infraestructura son claves para lograr este objetivo. Aun así, no debemos olvidar que para todo lo anterior se requiere el compromiso del Estado y del sector privado. Solo así el crecimiento de la agroindustria peruana estará garantizada y lleno de oportunidades.
Sobre el autor
Guimel Valcazar Montenegro es docente de la diplomatura en Gestión de Agronegocios de CENTRUM PUCP
Las opiniones expresadas son solo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Perú.
Para más noticias de negocios siga a Forbes Perú desde Google News
