Y, al igual que otros sectores como banca o telecomunicaciones, estas organizaciones deportivas están cada vez más interesadas en obtener más velocidad y eficiencia para optimizar sus datos. La IA las está ayudando, comenta Cindy Sandoval es líder de software para IBM en Perú, Ecuador y Bolivia.
¿Qué mejor que ver un buen partido de nuestra selección peruana o una carrera de F1? Los deportes mueven pasiones y emociones que se traducen en seguidores y, como cualquier otro negocio, los clubes o equipos deportivos han venido transformándose digitalmente, tanto para entregar experiencias únicas a sus fanáticos, como para optimizar procesos y obtener datos clave del rendimiento de sus jugadores. Ahí es donde ha encontrado un espacio la inteligencia artificial (IA).
Siendo una de las industrias más lucrativas, los 50 equipos deportivos más valiosos del mundo cuestan alrededor de 256.000 millones de dólares, según Forbes. Y, al igual que otros sectores como banca o telecomunicaciones, estas organizaciones están cada vez más interesadas en obtener más velocidad y eficiencia para optimizar sus datos.
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Un ejemplo es el Sevilla FC, que comenzó a usar IA para el reclutamiento de jugadores con una herramienta desarrollada por IBM, la cual contiene más de 200.000 datos recopilados por los ‘cazata- lentos’ del club y cuyo objetivo es ayudarlo en la búsqueda de los futbolistas que necesitan contratar cada temporada.
Este año veremos cada vez más casos como este, no solo en deportes, sino en todas las industrias: una IA que apunta directo al negocio. Una IA asociada al aprovechamiento de datos. Las empresas están pasando del uso ‘básico’ de la IA en atención al cliente a través de los llamados asistentes virtuales hacia su utilización en el core.
En Perú y el resto de los países latinoamericanos, la escalabilidad de la IA generativa —que son modelos preexistentes, rápidos de usar y entrenar— será clave para tener negocios más lucrativos y, a diferencia de la IA tradicional, será más accesible para startups, emprendimientos, pequeñas y medianas empresas, organizaciones que constantemente lidian con la falta de recursos para posicionarse.
Pero en todo este panorama hay algo fundamental: el uso responsable de la IA. Mucho hablamos de los datos que se analizan y las grandes cantidades de información que se requieren para entrenar la IA. Y en la rapidez para implementar esta tecnología, algunas empresas dejan en último lugar ciertos detalles, como la confiabilidad de la herramienta, la explicabilidad, la robustez de los datos y la equidad de la IA para tomar soluciones. El secreto está en poner este punto en primer lugar, otorgando los permisos de entrenamiento de la IA y acceso solamente a quienes lo necesitan dentro de la empresa.
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En resumen, una IA que apunta cada vez más al ‘corazón’ de las empresas es lo que veremos en los próximos meses. Las organizaciones deberán elegir cuáles procesos transformar y cómo hacerlo. La IA llegó para quedarse, transformando hasta el deporte que mueve más pasiones.
Sobre la autora:
Cindy Sandoval es líder de Software para IBM en Perú, Ecuador y Bolivia
Las opiniones expresadas son solo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Perú.
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