Los líderes deben preocuparse más por construir organizaciones donde los trabajadores se sientan a gusto. Este proceso debe darse sin descuidar las acciones destinadas a aumentar la productividad y la competitividad del negocio, explica Peter Yamakawa, profesor del MBA de ESAN Graduate School of Business.
El liderazgo compasivo y sabio es una práctica esencial en la gestión de organizaciones exitosas en la era moderna. Se basa en el reconocimiento y la aplicación de la empatía, la comprensión y el cuidado hacia los trabajadores de la empresa, lo que no solo promueve un ambiente laboral positivo, sino que también impulsa el crecimiento y la sostenibilidad a largo plazo de la organización.
El fundamento del liderazgo compasivo
Un líder compasivo es aquel capaz de es ponerse en los pies del otro. Estos profesionales manifiestan un interés sincero por el bienestar de sus empleados, ya que entienden sus aspiraciones y retos. Fomentan una cultura basada en la comunicación abierta, la confianza, el respeto y el apoyo mutuo. Este enfoque promueve una relación de ayuda recíproca, al fortalecer el compromiso de los empleados y mejorar la productividad empresarial.
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No obstante, ¿es suficiente ser compasivo para construir organizaciones que dejen huella en este nuevo entorno empresarial? Muchos líderes aún prefieren un enfoque centralizado, jerárquico y con énfasis en el control. Este puede ser efectivo en algunos entornos, pero cabe preguntarse si también podría dificultar que las organizaciones logren ser competitivas a corto y largo plazo.
El equilibrio entre la compasión y la acción
Para encontrar respuestas, podríamos reflexionar sobre el mensaje del exCEO de Unilever Paul Polman: “Si yo tuviera que empatizar con todos mis empleados, nunca hubiera sido capaz de tomar una sola decisión. Necesito ser empático, pero también llevar el negocio a la acción con compasión”.
Esta declaración nos sugiere un liderazgo que equilibre la compasión con la sabiduría. La compasión se refiere a tener un propósito sincero de apoyo y ayuda a sus empleados. La sabiduría se refiere a tener el coraje de ser transparente y tomar las acciones necesarias.
Estos son algunos atributos de un líder compasivo y sabio:
- Sinceridad. Se preocupa y se comunica con sus trabajadores de manera genuina y auténtica para promover un entorno seguro y de confianza.
- Visión. Vislumbra con claridad el futuro de la organización, guiada por valores éticos y comprometida con el bienestar común.
- Resiliencia. Enfrenta los problemas buscando soluciones con determinación, tranquilidad y confianza.
- Servicio. Se preocupa por el desarrollo personal y profesional de sus trabajadores.
- Colaboración. Fomenta un entorno inclusivo y de apoyo mutuo para el bienestar de la organización.
- Acción y ejecución. Es capaz de lograr los resultados deseados de la organización.
- Humildad. Reconoce sus limitaciones, escucha y aprende de los otros.
- Flexibilidad. Es capaz de adaptarse a los constantes cambios de un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo (VUCA, por sus siglas en inglés).
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En conclusión, el liderazgo compasivo y sabio es fundamental para construir organizaciones que dejen huella. El arte y el reto del líder radica en equilibrar la compasión con la acción para permitir la construcción de organizaciones capaces de avanzar, a la par que dejan huella en un entorno en constante cambio y muy competitivo.
Sobre el autor:
Peter Yamakawa es profesor del MBA de ESAN Graduate School of Business.
Las opiniones expresadas son solo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Perú.
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