Las marcas que dominen la IA creativa no solo serán más eficientes, sino que definirán la narrativa cultural del futuro, dice Lupe Welsch, directora de marketing de grupo Intercorp.

Hace un siglo, la publicidad pasó de carteles pintados a comerciales de televisión. Hoy, la creatividad enfrenta una disrupción aún mayor: la inteligencia artificial (IA) no es solo una herramienta, sino un cocreador. ¿Nos dirigimos hacia una era dorada de hipercreatividad o hacia una uniformidad generada por algoritmos? En un mundo donde el 57% del contenido digital ya es creado por IA, la pregunta no es si la tecnología reemplazará a los creativos, sino quién sabrá aprovechar su poder sin perder la esencia humana.

Este cambio no solo transforma la manera en que las marcas crean contenido, sino que redefine por completo el papel de la creatividad en la era digital. 

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En mi experiencia, el futuro de la creatividad no está en evitar la IA, sino en aprender a aprovechar su poder. La IA puede hacer que los creativos se liberen de tareas repetitivas y les permita enfocarse en lo más estratégico y emocional, áreas donde los humanos tienen una ventaja clara sobre las máquinas.

El nuevo enfoque creativo: IA y humanos cocreando

 •   De la inspiración a la automatización: La IA ya no solo asiste, sino que propone, innova y ejecuta.

 •   La fusión de mentes creativas: Cómo las agencias y marcas están integrando la IA como un socio estratégico.

 •    Caso: OpenAI y Coca-Cola con “Create Real Magic”, donde la IA generó miles de piezas publicitarias únicas. Este es solo un ejemplo de cómo la colaboración entre IA y creatividad humana está allanando el camino hacia el futuro.

2025-2030: cuatro escenarios para la creatividad en la era de la IA

1. El renacimiento creativo (optimista)

La IA no es la amenaza que muchos temen, sino una aliada para los creativos que saben cómo aprovecharla. En mi opinión, la clave será evolucionar el rol creativo, enfocándonos más en los grandes conceptos y en la dirección estratégica que en la ejecución repetitiva. En este escenario, el talento humano se potencia gracias a la IA, que proporciona las herramientas para llevar ideas a nuevos niveles.

Ejemplo: marcas como Nike y Netflix están combinando IA generativa con talento humano para crear campañas hiperpersonalizadas.

2. La industrialización de la creatividad (realista)

A medida que las plataformas de IA, como Runway y MidJourney, se vuelven más accesibles, las marcas pueden automatizar partes del proceso creativo. ChatGPT, por ejemplo, ya permite generar ideas de contenido, redactar anuncios y hasta desarrollar scripts en segundos. Si bien esto optimiza la eficiencia, también abre la puerta a la saturación y la estandarización, lo que podría diluir la originalidad.

3. La crisis de la creatividad (pesimista)

La IA se vuelve la principal productora de contenido, desplazando la creatividad humana hasta el punto de que las marcas pierden identidad. Si todo es generado por algoritmos, corremos el riesgo de crear una cultura de sobreabundancia de contenido vacío, donde lo único que importa es la eficiencia, no la conexión genuina.

Posibles efectos: Regulaciones para limitar el uso de IA en marketing y consumidores exigiendo transparencia sobre contenido creado por humanos vs. IA.

4. La IA como directora creativa global (extremo y disruptivo)

Aunque aún suena futurista, este escenario no está tan lejos. Las grandes marcas podrían eliminar sus equipos creativos humanos y reemplazarlos por IA avanzadas que conceptualizan, diseñan y ejecutan campañas de forma autónoma. En este futuro, las agencias tradicionales desaparecerían, dando paso a plataformas de IA que generan estrategias en tiempo real basadas en el comportamiento del consumidor.

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Ejemplo hipotético: En 2030, un “GPT-7” o modelo de OpenAI/DeepMind diseña campañas globales para marcas como Apple y Tesla sin intervención humana.

Riesgo: Sin el toque humano, la publicidad se vuelve artificial y los consumidores empiezan a desconfiar, exigiendo una vuelta a lo auténtico.

A pesar de la automatización total de los procesos creativos, podría haber una resistencia cultural que impulse una tendencia hacia la autenticidad humana, abriendo un mercado para la creatividad híbrida.

Conclusión: 

Las marcas que dominen la IA creativa no solo serán más eficientes, sino que definirán la narrativa cultural del futuro. La creatividad sigue siendo humana…por ahora. La pregunta es: ¿Seguirá siéndolo en la próxima década?

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Para no quedar atrás en esta transformación, los CMO y creativos deben:

✅ Redefinir su rol: Pasar de creadores a estrategas de IA.

✅ Adoptar IA con inteligencia, no con miedo: La IA es una herramienta, no un sustituto (al menos por ahora).

✅ Priorizar la autenticidad: La diferenciación no vendrá de la tecnología, sino del uso que se le dé. 

La revolución creativa impulsada por la AI no es una  posibilidad futura, es una realidad presente. Las marcas que no entrenen hoy a sus equipos de marketing para trabajar de forma colaborativa con IA, mañana quedarán fuera del juego.

Sobre la autora:

Lupe Welsch es directora de marketing de grupo Intercorp.

Las opiniones expresadas son solo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Perú.

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